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domingo, 3 de mayo de 2020

EL CALENDARIO CELTA. CALENDARIO DE COLIGNY.

Rueda del año celta con los 8 sabbats
El calendario celta
Calendario de Coligny

El pueblo celta se extendió prácticamente por toda Europa, por lo que es de suponer que presumiblemente no todos los pueblos celtas siguieran el mismo calendario. Debido a que esta cultura, aunque e vías de recuperación desde los últimos 30 o 40 años, se fue perdiendo con el paso del tiempo y no se conservan calendarios por los que podamos saber con certeza cómo era su manera de medir el tiempo. Sin embargo, gracias al hallazgo de algunas piezas de bronce en Coligny y otros pocos fragmentos de otro calendario encontrado en Villards d’Heriad, se pudo reconstruir bastante fielmente el calendario celta continental usado por los galos. Aun así, quedan todavía muchas incógnitas por descubrir que se cubren con hipótesis y suposiciones.

De hecho, se dice que en un primer lugar el calendario celta fue un calendario únicamente lunar, ya que la luna era lo más importante para ellos y que por la influencia de otros calendarios solares, como el juliano, decidieron optar por un calendario luni-solar intentando conciliar los ciclos lunares con el año solar.

      El calendario de Coligny, fue encontrado en 1897 en la población que lleva su nombre, cerca de Lyon, en Francia por un agricultor llamado Alphonse Roux mientras trabajaba. A treinta centímetros por debajo de la tierra y en una bolsa cuyas fibras se habían ido desintegrando con el paso del tiempo, Roux halló 550 fragmentos de bronce. Tras su estudio se descubrió que unas 400 piezas correspondían a una escultura galorromana datada de finales del siglo I a.C. y las otras a un calendario incompleto al que le faltaban más de la mitad de las piezas. De las 149 piezas encontradas, tan solo 127 contenían inscripciones correspondiendo su datación a la misma de la escultura.

Imagen de un fragmento del calendario de Coligny

          El calendario fue reconstruido por Dissard sobre una tabla. Organizó 16 columnas de 8 bloques que representaban 62 meses en total, cada día tiene un agujero al lado, donde se ponía un alfiler para indicar la fecha, al igual que se hacía con los calendarios encontrados en Roma. Tanto las letras como los números aparecen escritos en caracteres latinos, pero el idioma del calendario es galo con más de 2.000 palabras y unas 130 líneas por columna. Estos datos nos desvelan un poco de información sobre la que trabajar ya que esos 62 meses corresponderían a un lustro y con 6 lustros tenemos un siglo celta de 30 años, que sería igual a unos 365,2 días por año.

Este hallazgo ha sido reconocido como una fuente epigráfica crucial para el estudio y conocimiento de la antigüedad celta, proporcionando información sobre la concepción del tiempo, los conocimientos astronómicos y la tradición druídica de los celtas. Sin embargo, hay otras hipótesis que sostienen que se trataría de un calendario de uso público, similares a los que usaban los griegos y los romanos.

División del tiempo de los pueblos celtas, la rueda del año

La división del tiempo para los celtas

La filosofía de vida celta se centraba en los ciclos de la naturaleza. Para ellos todo comenzaba en la oscuridad, en la profundidad de la madre tierra se enterraban las semillas que reposarían allí durante meses hasta que esas semillas eclosionaban y comenzaban su crecimiento externo abriéndose paso por la tierra hasta encontrar la luz, que las nutría y las hacía crecer. Lo mismo ocurría con la semilla que una vez depositada en el vientre de la madre crecía hasta eclosionar y dar lugar a una nueva vida. Para ellos todo se explica como un constante ciclo de crecimiento-plenitud-decadencia-reposo, tal cual les mostraba la naturaleza a la cual estaban tan ligados, ya que tanto la naturaleza como los ciclos agrícolas marcaban los ritmos de su forma de vida.

Por tanto, todo comienza desde la más profunda y solitaria oscuridad. Desde esa fase oscura es desde donde se gesta la vida, el ciclo natural de la vida se va desarrollando hasta alcanzar la plenitud en su momento más luminoso, cuando ha llegado ese momento cúlmine, se inicia ese otro ciclo de decrecimiento y se vuelve paulatinamente hacia esa fase de descanso y oscuridad. 

Así se entendía todo, así comprendían los ciclos lunares, así comprendían el ciclo solar, así comprendían los ciclos de la tierra y la naturaleza, así comprendían la concepción de la vida y la necesidad de morir para volver a renacer y renovar el ciclo.

Es por todo ello que para el pueblo celta la etapa oscura marcaba el inicio de cada ciclo. 

Vamos a ver cuáles era las unidades de tiempo para los celtas.

1.    El día
La unidad básica del calendario es el día, el día tenía 24 horas como en la actualidad, pero con la peculiaridad de que comenzaba y acababa con la puesta de sol. En este aspecto es diferente a nosotros que empezamos y terminamos el día a las 12 de la noche independientemente de en qué estación nos encontremos y las horas de sol que tengamos. Por eso para los celtas la duración del día era mucho más variable. El día comenzaba con la mitad oscura y después se iba abriendo al amanecer hacia su mitad iluminada. 

Esta es la razón por la cual los celtas comenzaban siempre sus celebraciones con la puesta de sol, porque era cuando el día terminaba para dar comienzo al nuevo día.

2.   La quincena
Los meses tenían 2 quincenas, la primera de ellas tenía 15 días y la segunda 14 o 15 dependiendo de si el mes era de 29 o 30 días.

El punto en el que comenzaba la segunda quincena era llamado Atenoux, que significa “luna renovada”.

3. Los meses
Los meses se medían por ciclos lunares, cada ciclo lunar era un mes diferente. Por tanto los meses empezaban siempre con la misma fase lunar. Se cree que comenzarían con la fase de luna nueva hacia creciente hasta alcanzar su plenitud e iniciar el ciclo de descenso hasta llegar a la nada. Pensamiento muy acorde con la filosofía celta que aplicaban a todas las cosas, pero también hay otras teorías que apuntan a que el inicio se haría con la luna llena, no hay pruebas tangibles que nos arrojen una verdadera certeza sobre ello.

Lo que sí podemos afirmar con certeza es que los ciclos de los meses lunares estaban entre 29 y 29,5 días, por tanto a unos les daban 29 días y a otros 30. Para designar los meses, los celtas tenían dos palabras, decían que eran meses Matos (afortunados) aquellos que tenían 30 días y denominaban meses Anmatos (desafortunados) a los ciclos de 29 días.

Los celtas tenían 12 meses fijos y 2 meses extras que no se daban todos los años. 

El año celta empezaba con su mitad oscura, poco después del equinoccio de otoño, en la festividad de Samhain. Por tanto, el primer mes del año era el mes de Samonios 40 días después del equinoccio de otoño, a los que sucedían: Dumannosios, Rivros, Anagantios, Ogronios, Cutios, Gianmonios, Simivisonnios, Equos, Elembivios, Edrinios y Cantlos.

Meses extras

1.        Mid.., de este mes no se conserva todo el nombre, solo se sabe que comenzaba por Mid... y se colocaba antes de Samonios, como último mes del año.

2.      Ciallos Bis Sonnocingos, se colocaba antes de Giamonnos.

          ¿Cómo explicamos la existencia de estos dos meses extra que no se dan todos los años?

          Conciliar el calendario lunar con el calendario solar para conseguir un calendario luni-solar no es tarea fácil dado que el ciclo lunar y el solar no tienen la misma duración. Por tanto estos dos meses extras aparecen para compensar ese desfase que se crea al intentar aunar estos dos calendarios y ajustar sus festividades al calendario.

          Tracemos ahora unos cuantos números para poder verlo gráficamente.

Año solar: 365 días más un cuarto.
Mes lunar: 29,5 días de media x 12= 354 días
Desfase entre ambos = 11días

1º Año = desfase de 11 días. No hacían nada.
2º Año = desfase de 22 días. No hacían nada.
3º Año = desfase de 33 días. Añadían un mes más.

     Cada dos años y medio aproximadamente y comenzando por “Mid…” incluían uno de estos meses extra, se cree que de forma alternada y así quedaba un descuadre de solo 3 días. Así todas las fiestas quedaban más o menos cuadradas en el lugar que les correspondía. 

Por tanto este es el motivo por el que algunos años tenían 12 meses y otros 13. Añadiendo estos dos meses extra, el ciclo lunar y el solar quedaba bastante compensado, aunque nunca al 100%, el ciclo se cuadraba completamente cada 30 años como ya anticipamos al principio del artículo. Es por ello que se dice que cada 30 años los celtas completaban un siglo celta.

Rueda del año con las fases lunares y los planetas


Así nos quedaría el calendario

* Mid… (empezando por él, sería el mes extra que se repetiría cada 5 años)
1.     Samonios, significa tinieblas. Tiene lugar entre finales de octubre, principios de noviembre.
2.    Dumannosios, significa brumoso u oscuro. Noviembre/diciembre. Camino del invierno.
3.     Rivros, significa escarcha. Diciembre/enero.
4.    Anagantios, tiempo de estar en casa. Enero/febrero.
5.    Ogronios, mes frio o frescor. Febrero/marzo.
6.     Cutios, significa lluvia y viento, para nosotros coincide con el principio de la primavera. Marzo/abril.
* Ciallos Bis Sonnocingos (mes extra que se repetiría cada 5 años)
7.    Gianmonios, significa fin del invierno. Acababa la parte oscura del año para dar inicio a la parte clara. Se celebraba la mágica fiesta de Beltane. Abril/mayo.
8.    Simivisonnios, significa mes brillante. Mayo/junio. Marcaba la mitad de la primavera.
9.    Equos, significa caballo y simbolizaba que ya se podía salir por los campos. Junio/julio.
10.  Elembivios, significa venado o ciervo, celebraba el verano con la fiesta de Lugnasadh. Julio/agosto.
11.   Edrinios, significa fuego o tiempo caluroso. Agosto/septiembre.
12.  Cantlos, tiempo de cantar, se recogían las cosechas y la gente cantaba en el campo mientras trabajaba. Septiembre/octubre.

4. El año
Siguiendo esta misma filosofía, el año también se dividía en dos mitades, la mitad oscura y por ende el inicio del año celta tenía lugar justo en el punto medio entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno, exactamente en la luna llena intermedia más próxima a ese punto medio. Su duración era de 6 meses y comprendía aproximadamente desde Samhain (entre finales de octubre y principios de noviembre) hasta Beltane (entre finales de abril y principios de mayo), que era cuando daba comienzo la etapa clara o de luz del año (los siguientes 6 meses). 

Las festividades solares celtas o sabbats eran festividades que principalmente honraban los sagrados ciclos de la naturaleza ligado a la siembra y la cosecha indicando así el paso de las estaciones, a la Madre Tierra y al culto de sus Dioses y Diosas. Llegados a este punto debemos aclarar que el término “sabbat” no era utilizado por los pueblos celtas para definir sus fiestas, es un término acuñado de forma más reciente para referirse a esas 8  festividades más importantes o más conocidas.

Las festividades solares se dividían en sabbats mayores y menores. Los sabbats mayores coincidían con los puntos medios entre los equinoccios y los solsticios (Samhain, Imbolc, Beltane y Lughnasahd o Lammas). Era el momento en el que la naturaleza de cada estación está al máximo de energía. * Al estar contemplado en el calendario de Coligny, este apartado está más desarrollando en el punto siguiente.

Los sabbats menores coincidían con nuestras estaciones actuales:

* Equinoccio, momento en el que el día y la noche tienen la misma duración (otoño y la primavera).

* Solsticio, momento en el que el día y la noche tiene duración diferente. En verano se da el día más largo y la noche más corta, (es decir hay más horas de sol) y en invierno por el contrario, el día más corto y la noche más larga (hay menos horas de sol).

Estas serían las fiestas correspondientes con los sabbats menores:

Solsticio de invierno – Yule (Navidad celebrada por los cristianos cuyo origen es celta).

Equinoccio de primavera – Ostara (Pascua cristiana cuyo origen es celta).

Solsticio de verano – Litha (Festividad de la Noche de San Juan, cuyo origen es celta).

Equinoccio de otoño – Mabon. La Diosa llora a su consorte caído y cambia su aspecto de madre a anciana.

En cuanto a las festividades lunares conocidas como esbats, estaban relacionadas con la veneración y adoración de la Diosa. Se celebraban las lunas nuevas (novilunios) y las lunas llenas (plenilunios) como nacimiento y culminación para honrar a la Diosa y la sagrada energía femenina. Cada ciclo lunar, luna nueva, luna creciente, luna llena y luna menguante era idóneo, junto con la posición de los planetas, el día de la semana y el momento del día para la recolección y uso de las plantas de modo que esa recolección se produjera en el momento de máxima energía de la planta, ya fuera para utilizarla para sanación como para la preparación de pociones, hechizos, rituales o bolsitas de protección, etc.
Aprovecho este momento para explicar que Luna negra no es sinónimo de Luna nueva. La Luna negra o Luna oscura es la ausencia de luna en el cielo, es el momento en el que la luna se encuentra de espaldas al sol y no puede ser vista desde ningún ángulo en la Tierra, tiene lugar justo después de la luna menguante. La luna nueva es el inicio de la luz, por tanto es la fase en la que aparece el primer arco luminoso de luz tras la Luna negra.


Rueda del año con los sabbats y las estaciones


Fiestas contempladas en el calendario de Coligny.

Las fiestas celtas contempladas en el calendario de Coligny. Conocidas como los sabbats mayores y como ya hemos explicado para calcular el momento exacto de su celebración tenemos que hacerlo coincidir con la luna llena más próxima al punto intermedio entre los equinoccios y los solsticios y viceversa.

* Samhain: el día de luna llena del mes de Samonio. Hoy en día se celebra entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre. Los cristianos adoptaron esta fiesta como El día de todos los Santos.

* Imbolc: no se sabe la fecha con exactitud porque falta esta información del calendario de Coligny. Se honraba a la diosa Brigid. Hoy en día su celebración se hace coincidir con la Calendaría, entre el 1 y el 2 de febrero en el mes de Anagantios. Momento en el que además se aprovecha para hacer y bendecir todas las velas que vamos a usar durante el año.

* Beltane: se celebraba la luna llena del mes de Giamonios. Hoy en día lo celebramos entre el 30 de abril y el 1 de mayo. Los cristianos con la cruz de mayo y los paganos con el “Maypole” o palo de mayo.

* Lughnasadh: se celebraba en la luna llena del mes de Elembivios. Hoy en día el 1 de agosto y se conmemoraba la recogida de la primera cosecha.

 
Sabbats de celebraciones para el hemisferio sur
Sabbats hemisferio Sur
Sabbats mayores y menores para ambos hemisferios.


Hemisferio Norte
Fecha de celebración
Hemisferio Sur
Fecha de celebración
Samhain
31 oct./1 nov.
Beltane
31 oct./1 nov.
Yule
Solsticio de invierno (20/23 diciembre)
Litha
Solsticio de verano (20/23 diciembre)
Imbolc
1 al 2 febrero
Lughnasadh
1 al 2 febrero
Ostara
Equinoccio primavera (20/23 marzo)
Mabon
Equinoccio de otoño (20/23 marzo)
Beltane
30 abril/1 mayo
Shamain
30 abril/1 mayo
Litha
Solsticio de verano (20/23 junio)
Yule
Solsticio de invierno (20/23 junio)
Lughnasadh
1 y 2 agosto
Imbolc
 1 al 2 de agosto
Mabon
Equinoccio de otoño (20/23 septiembre)
Ostara
Equinoccio primavera (20/23 septiembre)

Imagen del Dios y la Diosa

Simbólicamente, el Dios nace en Yule el 21 de diciembre. Será un niño durante Imbolc celebrado el 1 de febrero, se convertirá en adolescente en Ostara para el 21 de marzo y finalmente será adulto en Beltane el 1 de mayo. Litha, durante el solsticio de verano se encontrará en el punto máximo de su poder, y durante Lughnasadh o Lammas protegerá las cosechas y los animales en los campos mientras se hace consciente de su mortalidad y el comienzo de su decadencia. En Mabon, durante el equinoccio de otoño se empezará a preparar para su muerte, que tendrá lugar en Samhain, el 31 octubre.

Y su Diosa, desde el sagrado femenino lo acompaña, dándolo a luz en Yule. Será niña durante Imbolc y se transformará en doncella en Ostara durante la primavera, en su luna creciente. En Beltane se unirá al Dios y quedará embarazada para alcanzar su plenitud durante el verano, en su luna llena, momento en el que alcanzará el arquetipo de madre. En Mabon llorará a su consorte caído a la vez que se alegrará por estar gestando su semilla, entrará en su luna menguante, en su otoño de chamana y hechicera para alcanzar Yule convertida en anciana, en el invierno de su luna nueva, caminando hacia su interior y su renacer.

Como vemos todo son etapas ligadas a los ciclos sagrados y naturales de la Madre Tierra y la naturaleza.

En el blog tenéis enlaces a todos los sabbats, los podéis consultar si queréis ampliar la información y vuestros conocimientos clicando directamente sobre el nombre del sabbat en el penúltimo párrafo de este artículo. 

©Paqui Sánchez

Fragmentos encontrados del calendario de Coligny
 ©Paqui Sánchez

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viernes, 1 de noviembre de 2019

SAMHAIN, HALLOWEEN, NOCHE DE MUERTOS, NOCHE DE BRUJAS...


 

 Samhain, Halloween, Noche de Muertos,
Noche de Brujas…

        La rueda del año celta vuelve a girar y ahora lo hace para completar el círculo celebrando su última fiesta del año, Samhain es el último sabbat. El 31 de octubre terminaba el verano para los celtas, y con ello el período de luz del año y al día siguiente daba comienzo el nuevo año, con el inicio del invierno o estación oscura que se prolongaría durante los seis meses siguientes. La víspera entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre los celtas se reunían para festejar la recogida de la tercera y última cosecha en la que se recolectaban principalmente hortalizas y tubérculos (patatas, nabos y posteriormente boniatos), los últimos cereales y los frutos de temporada para pasar el invierno.

Esta misma noche se prendían hogueras para celebrar el gran banquete de fin de año en el que se presentaban ofrendas para agradecer a la Madre Tierra por la abundancia de la cosecha y las dádivas recibidas, comenzando así la estación de reposo de la tierra, la tan famosa muerte que los celtas comprendían tan bien y que daría paso al renacer de la nueva vida tras este período oscuro en el que la tierra se recuperaba para volver a ser fértil.

Además esta noche era la noche en la que el velo entre este mundo de los vivos y el más allá o mundo de los muertos era tan fino que se podía traspasar con muchísima facilidad y contactar con los difuntos y los seres del Mundo Feérico, por tanto era la noche en la que los celtas honraban a sus difuntos y establecían comunicación con el mundo de las almas y los espíritus.

Para honrar a sus muertos, les dejaban ofrendas de comida y bebida y también una luz encendida para que no se perdieran y pudieran recorrer el camino hasta su antiguo hogar. Se solían utilizar cráneos humanos con una luz dentro, podía ser una vela, lámparas de grasa o una simple brasa. Cuando los cristianos obligaron a los paganos a convertirse al cristianismo, esta fiesta, como muchas otras, se cristianizó, entonces fue prohibido el uso de los cráneos/lámpara y se sustituyeron por nabos, los cuales se vaciaban y tallaban con forma de cráneo y se les ponía la luz dentro.

Cuando los irlandeses llegaron a América, los americanos quisieron adoptar esta tradición, pero en América no había nabos, sin embargo sí había grandes plantaciones de calabaza y decidieron utilizarlas sustituyendo así a los nabos, tallándolas y poniéndoles luces dentro para ahuyentar al diablo y atraer a las almas de los difuntos. Por tanto, el uso de la calabaza es relativamente moderno y no es una costumbre europea, sino del “Halloween” (contracción de All Hallows’ Evening o víspera de todos los santos) desnaturalizado que los americanos han traído de vuelta a Europa.



Por otro lado tenemos esa rica tradición oral irlandesa que nos cuenta la verdadera historia de la procedencia real de ese tubérculo con su luz interior que servía para alumbrar a los ancestros. ¿Os gustaría que os la contara? Pues seguid conmigo un poquito más. Debo avisaros que hay más de una versión, recordemos que en Irlanda hace frío y para entrar en calor es muy frecuente darle un poquito al whisky… y bueno, ya se sabe que la tradición oral puede variar una pizquita entre unas versiones y otras, pero yo creo que sigue siendo la misma fuente.

“Cuenta la leyenda que hace muchos años, durante un Samhain, el diablo fue en busca de un granjero irlandés llamado Stingy Jack, conocido por su tacañería y malas obras. El diablo quería llevarse su alma por tratarse de una mala persona y ser un estafador. Sin embargo, Jack logró engañar al diablo y consiguió atraparlo. Para ganarse de nuevo su libertad el diablo le prometió que «jamás lo volvería a buscar».

        Otra versión cuenta que Jack, que era herrero en lugar de granjero, salió a tomar unos tragos con el mismísimo diablo. Jack no quiso pagar la cuenta y retó al diablo para que se convirtiera en una moneda, Jack guardó la moneda junto con una cruz de plata para evitar que el diablo pudiera volver a su forma natural. Tras usarla varias veces, Jack decidió liberar al diablo tras hacerle prometer que nunca iría a buscarlo para llevárselo al infierno.

        Ya se sabe que las copas para entrar en calor hacen que las versiones se multipliquen, y por supuesto hay más ... Esta otra nos cuenta que Jack convenció al diablo para que se subiera a un árbol a recoger unas manzanas y cuando el diablo las estaba haciendo caer, Jack dibujó una cruz en el tronco del árbol para impedirle bajar, liberándolo después de hacerle prometer que no se lo llevaría nunca al infierno.

Pero claro, nadie es eterno con su traje humano y tras varios años extorsionando, robando y haciendo el mal, Jack murió. Como había sido una mala persona y había cometido tantas malas acciones a lo largo de su miserable vida, fue rechazado en el cielo y no pudo atravesar sus puertas; cuando llegó al infierno, el diablo tampoco quiso recibirlo por la promesa que le había hecho y lo condenó a deambular por los oscuros y angostos caminos del purgatorio durante toda la eternidad.

Jack, angustiado y aterrado, le pidió un último favor, una luz para poder alumbrar su sendero ya que no podía encontrar el camino en la oscuridad. El diablo acabó arrojándole una brasa del infierno. El granjero, o herrero, vació uno de los nabos que llevaba en su bolsa y colocó el ascua candente dentro del tubérculo para poder así mantener la luz que alumbrara sus pasos.

Según se ha constatado recientemente, el famoso Jack O’Lantern sigue deambulando por el mundo con su nabo linterna en mano, pues esa brasa, aún sigue prendida y lo seguirá esando por los tiempos de los tiempos, ¿o era por los siglos de los siglos?

Bueno, no importa demasiado, la eternidad debe ser muy eterna y eso tiene pinta de ser muy, muy, muy largo."


¿Te has preguntado alguna vez cómo llegó esta fiesta a América y por qué volvió desnaturalizada de nuevo a Europa? 

Por si no lo sabes, yo te lo cuento de forma resumida.

Durante el siglo XIX se produjo en toda Europa una gran hambruna conocida como la “hambruna de la patata”, los cultivos de patata fueron afectados por una plaga que los arrasó por completo, sobre todo afectó a Irlanda y la consecuencia fue que muchos irlandeses decidieron emigrar a América en busca de un nuevo comienzo y una nueva vida. Obviamente con ellos llevaron también sus costumbres y tradiciones, entre ellas esta celebración de Samhain (pronunciado Sow-in), pero en América esta fiesta sagrada para los paganos fue desvirtuándose y el siglo pasado llegó de nuevo a Europa desnaturalizada tras haber perdido su verdadero origen para adaptarla al Nuevo Mundo.

Los celtas primitivos danzaban alrededor de las hogueras que encendían para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos. Algunos druidas se vestían con pieles y cabezas de venado para evitar así que esos espíritus se les acercaran, de ahí la tradición de los disfraces de hoy en día.

Ya os he contado de dónde procede la tradición de vaciar y tallar calabazas a las que se ilumina con velas para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos.

Y bueno, lo del "Truco o Trato" es una americanada total, aunque parece que también es "copiado" de una celebración escocesa que se remonta varios siglos atrás, pero un poco desvirtuada, pues los niños no amenazaban con hacer pillerías si no recibían caramelos, sino que ofrecían algo a los vecinos y estos les premiaban por sus ofrendas, por cantarles canciones, narrarles historias, etc.     

Hay otra versión sobre el famoso "trunk or treat", "trick or treat", se dice que su origen se encuentra en la propia leyenda de Jack O'Lantern, durante la noche del 31 de octubre, este miserable, tras ser condenado a vagar con su nabo encendido durante toda la eternidad; dedicaba su tiempo a acudir a las casas y exigir que le dieran aquello que les pedía, si no lo hacían profería una maldición contra sus muertos y los propios habiantes vivos del hogar en cuestión al que le había tocado la mala suerte de recibir su temida visita.

Por tanto, como vemos, para encontrar los orígenes de la actual fiesta de Halloween, hemos de remontarnos casi al principio de los tiempos, retirar los velos del olvido y llegar a los albores de la cultura celta.

El Halloween que conocemos hoy día despierta dos posturas muy contradictorias, es amado y odiado a partes iguales, sin embargo, no mucha gente conoce su verdadero origen, no saben por qué se disfrazan, ni el sentido del vaciado y tallado de las calabazas para convertirlas en lámparas que ahuyentan a los malos espíritus, ni que en inicio era una fiesta para agradecer a la tierra y honrar a los difuntos. Durante mucho tiempo se creyó una celebración oscura en la que se hablaba de malos espíritus, brujería y miedo en un sentido peyorativo. Sin embargo, cuando conectas con ese origen ancestral es como que todo vuelve a adquirir sentido a la vez que el miedo se disipa, el corazón se abre y se diluyen los velos de los mundos y el tiempo.


¿Qué podemos hacer esta noche y durante el día de mañana?

*Como siempre digo en todos los sabbats, si tienes oportunidad, pasea por la naturaleza, observa los cambios que se producen en ella. El cambio de estación, sobre todo en los árboles, el cambio en el color de las hojas, su caída cuando se sueltan de su peciolo y cómo las ramas van quedando desnudas, sin peso, sin cargas, limpias y ligeras de equipaje.

Permite que la magia sensorial que te ofrece la naturaleza te ayude en tu transformación. La naturaleza es la mejor medicina que podemos tomar, cuanto mayor sea la dosis, mayor será el beneficio que obtendremos.

* Medita, dedícate un tiempo durante el día o la noche para reflexionar sobre ti, sobre los cambios que has observado en ti misma, tu crecimiento personal, cómo te sientes contigo misma y con las cosas que te han pasado. Como te tomas ahora la vida, o si algo ha cambiado de forma significativa a lo largo del año y cómo has manejado esos cambios.

*Prepara un pequeño altar para honrar a tus ancestros, puedes poner flores frescas, algunas ofrendas de comida, fotografías, objetos que te hagan recordar a tus antepasados o cosas que a ellos les gustara. Pon inciensos de hierbas y velas para iluminar el sendero de aquellos que te precedieron. Y como siempre todo aquello que te haga sentir bien y en equilibrio.

*También puedes hacer el balance de año y escribir una lista con aquellas cosas que deseas eliminar de tu vida, esas situaciones que deben morir para renacer de nuevo. Quizá hasta tú misma debes morir esta noche para que al amanecer el nuevo día seas una persona renovada y nueva. También puedes hacer una lista de gratitud para dar las gracias por todo aquello que ha sido positivo en tu año y una tercera lista con nuevos propósitos y deseos, con sueños nuevos y pequeñas metas que seas capaz de cumplir.

*Es una noche de magia, en la que como ya hemos dicho el velo entre este mundo y el mundo de lo invisible, la magia y los espíritus casi desaparece, por tanto es una buena noche para recordar a tus ancestros, para iluminar a tus familiares fallecidos, para agradecerles por su legado, para hacerles saber (aunque ya lo sepan) que siguen viviendo en tu corazón y en tu memoria. A la vez que puedes pedirles iluminación y ayuda en tus proyectos y en el trabajo interior contigo misma.

*Puedes decorar tu casa con motivos de esta estación si te apetece. Llenar fruteros con mandarinas, naranjas, manzanas, peras, calabazas y castañas.

*Es una noche para la adivinación, para saber qué nos deparará el año venidero, por tanto se pueden usar las runas, las cartas de tarot u oráculos para pedir orientación y la iluminación y apertura de nuevos caminos. Es una noche para hacer trabajos mágicos o hechizos y consagrar las herramientas mágicas como escobas, varitas, velas, etc.

*La alimentación es muy importante, por tanto te recomiendo tomar alimentos de estación pues son aquellos que mejor te pueden proveer de la energía que necesitas. Si se encuentran en huertas cercanas, mucho mejor, porque además de ser más económicos, su transporte hasta tu casa contaminará mucho menos y estarás haciendo un favor al medio ambiente y a ti misma, pues cuidar a uno es velar por todos. Y por supuesto, castañas, también puedes guardar alguna como símbolo de buena suerte y prosperidad para el nuevo ciclo.

*Es necesario hacer limpieza, tanto de tu hogar como de todo aquello que ya no es necesario que sigas conservando. Recuerda que cuando haces vacíos y dejas espacio libre, propicias la llegada de lo nuevo a tu vida. Y cuando ordenas y recolocas todo aquello que está fuera de su sitio, también ayudas a que tus ideas se organicen y tus proyectos encuentren el camino para iluminarse y materializarse.

* Si te hace sentir bien, pasea por aquellos lugares donde lo hacían tus antepasados, visita sus tumbas en el cementerio y llévales flores frescas, seguro que de alguna manera notan esa energía de amor y cariño hacia ellos. Agradéceles por su sabiduría y por todo su legado. 

Una vez me contaron que aquellos que han pasado al otro lado pueden sentir la belleza y el perfume de las flores, por eso en estas fechas los cementerios se llenan de flores que ayudan a reconfortar el alma de los que ya no están en forma física con nosotros pero que permanecen en nuestros corazones.

* Reflexiona sobre la muerte para que puedas comprenderla del modo en el que la veían los celtas, esa claridad mental te aportará paz interior. Para los celtas la muerte significaba el final de un ciclo y ellos entendían perfectamente que era necesario morir para fortalecerse y renacer a un nuevo comienzo, a una nueva vida, a un nuevo momento. Morimos muchas veces a lo largo de un año, incluso en un solo día. Del mismo modo que morimos nosotros, mueren amistades, mueren comportamientos, situaciones, pensamientos, tradiciones. Morimos a lo que fuimos para renacer en nuestro nuevo yo cada día. Si prestamos atención nos daremos cuenta que el ciclo de vida y muerte se repite constantemente, cada día es la representación de un ciclo de muerte y renacimiento del mismo modo que lo es cada estación o cada año. Nosotros hemos de morir a lo que fuimos, para crecer y re-nacer a lo que somos continualmente con cada cambio que experimentamos. La muerte no es el fin, no es nada a lo que debamos temer, es un cambio de estado, un cambio en el modo en el que la energía se manifiesta.

La página de “Las Brujas y el reflejo de su Centurión” publicó en Facebook esta oración que puedes hacer para honrar a tus difuntos si la sientes cercana. También puedes utilizar cualquier oración que ya hagas sea pagana o cristiana. Lo importante es que aquello que hagas vibre en ti.

Oración de Samhain – Difuntos (31 de Octubre)

En ésta noche de Samhain,
Celebro la memoria de mis ancestros,
y de aquellos que me precedieron en esta senda.

Celebro además, Cernunnos, tu pasaje
hacia las tierras del verano.
Cazador Astado,
Señor de los Bosques,
honro Tu memoria y aguardo Tu retorno
desde el vientre de la Diosa.

Señora de la Luna Menguante,
ayúdame a comprender tus misterios,
guía mis pasos en lo más oscuro,
protégeme, y muéstrame
que así como de la noche nace la luz,
el ciclo renace, eterno, por siempre.

*Podemos ofrecer la comida del día 1 de noviembre a nuestros antepasados fallecidos, cocinándola en su honor:

"Ofrezco ésta comida en honor a mis ancestros.
Su memoria perdura, y sus enseñanzas viven en mí.

Benditos fueron en su existencia
y benditos son en las Tierras de Eterno Verano."
 

Espero que entre todas estas ideas, encuentres alguna que resuene contigo, si es así, no dudes en llevarla a cabo y disfrutarla al máximo.

Celebra lo que sientas y hazlo siempre con coherencia, equilibrio y alegría.

©Paqui Sánchez

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¡¡¡Gracias!!! ¡¡¡Bendiciones!!!

©Paqui Sánchez