Chat gratis

Gracias por estar aquí

Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

jueves, 23 de marzo de 2023

LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN

 


Lo estás haciendo muy bien

Está bien parar.

Está bien no tener ganas de estar haciendo cosas, de ser productiva todo el tiempo.

Está bien darte tiempo para recuperar tu ánimo.

Está bien si estás triste.

Está bien si no te sientes bien.

Está bien no ser la mejor abuela, hija, madre, tía, hermana o amiga todo el tiempo.

Está bien si la casa está desordenada o sucia.

Está bien no hacer la colada o pasarte horas en la cocina.

No pasa nada si te sientes alicaída y no te apetece hacer nada.

El mundo va a seguir su ritmo habitual y tú podrás volver al tuyo cuando te hayas dado el tiempo que necesites para recuperarte.

Repito, está bien parar, observarse, apercibirse de dónde duele y darnos tiempo para sanar o simplemente para que nuestro estado de ánimo cambie sin tener que sentirnos culpables por no poder seguir ese ritmo al que estamos acostumbradas todo el tiempo.

Está bien dedicarse tiempo y mimos cuando lo necesitamos.

¿Y sabes por qué parar está bien?

Porque si paras es porque has aprendido a escuchar a tu cuerpo, porque has aceptado que no sentirse bien, también es parte de la vida y está bien. Soltar la autoexigencia está bien. Tomarse un tiempo para descansar cuerpo, mente y alma, está bien. Y no solo está bien, es que es necesario.

Por tanto, si lo necesitas, para. Cuando lo necesites, para.

No tienes que pedirle permiso a nadie, tan solo regalarte los momentos que precises para desconectar de lo cotidiano, de la rutina, del agobio y la angustia que pueden generar ciertas situaciones en el día a día y parar.

Haz algo que te ayude a reconectar contigo misma, si tienes cerca el mar, date un paseo por la playa, o por la montaña, o por un bosque, un parque… Haz respiraciones conscientes, meditación, algún tipo de ejercicio que te ayude a relajarte. Baila, canta, escribe, ríe… O simplemente siéntate en el sofá o túmbate en la cama y no hagas nada.

Por respeto a ti misma, por amor propio, por compasión hacia ti, por salud física y mental, cuando lo necesites, para.

Y si tienes niños, trabajo o cualquier situación que te impida parar al 100%, pide ayuda para sacar al menos unos minutos al día solo para ti y haz solo lo imprescindible. No pasa nada porque desatiendas algunas tareas del hogar durante unos días, ya ordenarás, limpiarás, guardarás la compra o harás la colada cuando te encuentres mejor.

Y recuerda, lo estás haciendo muy bien.

©Paqui Sánchez


©Paqui Sánchez