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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

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jueves, 4 de noviembre de 2021

TIPS PARA COMENZAR BIEN EL DÍA

 Un dormitorio al abierto en mitad del bosque para comenzar el día de forma mágica

Tips para comenzar bien el día 

¿Cómo inicias tu día? ¿Te has parado a pensar alguna vez lo importante que es comenzar bien el día? Por aquí te voy a dejar unos tips para que tu inicio de día mejore y así, cada día que comience pueda ser el mejor de tu vida.

Quizá uno de los problemas que tenemos la gran mayoría de nosotros es que nos acostamos mucho más tarde de lo que deberíamos y por la mañana estamos cansados, amén de tener poco tiempo para dedicar unos minutos a empezar bien el día. Cuando suena el despertador, salimos disparados de la cama como si se tratara de un resorte y empezamos nuestro día sin poner atención en lo que hacemos, actuando de forma automática y rutinaria, sin ser a penas conscientes de que ha empezado un nuevo día lleno de infinitas posibilidades.

Además, para más inri, una de las primeras cosas que hacemos es mirar el teléfono móvil, revisar whatsApps, mensajes y resto de redes sociales. Por tanto, quizá el primer tip para empezar bien el día tiene más que ver con cómo terminamos el día anterior más que con el inicio del mismo en sí, ya que todo está conectado.

Primer tip para iniciar bien tu día: nunca duermas con el teléfono móvil en la mesilla de noche, no lo dejes cargando en la habitación que utilizas para descansar y nunca lo utilices como despertador. Los celulares han de quedarse lo más alejados posible de los dormitorios, si puede ser apagados, nunca hay que dejarlos cargando por la noche, no hay que sacarlos del cargador y dejar éste conectado al enchufe. ¡Nunca dejes el Wi-Fi conectado cuando te vayas a la cama!

Acuéstate lo suficientemente temprano como para poder dormir las horas que tu cuerpo necesita y descansar bien. Agradece a la Madre Luna por tu día antes de dormirte. Dibuja una sonrisa en tu rostro antes de cerrar definitivamente los ojos e ir con Morfeo al país de los sueños.

Ahora sí, iniciamos con esos tips prometidos para empezar bien el día.

 

    * Programa tu despertador con tiempo suficiente como para dedicar unos minutos a iniciar tu día correctamente, sin prisas y sin carreras desde primera hora de la mañana, tus vivencias serán mucho más satisfactorias y tu día más feliz. No, no te llevará más que unos minutos.

 

    * Cuando despiertes, lo primero que tienes que hacer (después de apagar el despertador, si es que llega a sonar), es hacer unas respiraciones profundas para ponerte en conexión con tu cuerpo físico y tomar conciencia de cómo te sientes.

 

     * Una vez que te has sentido, agradece al Padre Sol por el nuevo día que comienza para ti, pídele que te llene de energía y que esa energía se distribuya por todo tu día para que cuando llegues a la cama por la noche, no te sientas agotada y abatida, aunque sea normal que estés más cansada.

 

    * Agradece además por el hecho de estar viva, de respirar, de tener la oportunidad de ser tú quien decida cómo vas a vivir el día que comienza y llenarlo de belleza. Eres libre para elegir y agradecer por todas las bendiciones que hay en tu día a día, por las cosas que han llegado a ti, por las que se han ido, por tus sueños e ilusiones. “Oh, Gran Espíritu, agradezco…”. No te olvides de pedir también una buena dosis de comprensión para entender los procesos por los que has de pasar para tu aprendizaje y empatía para saber ponerte siempre en lugar del otro antes de emitir algún juicio de valor.

 

    * Cuando apoyes los pies en el suelo, agradece a la Madre Tierra por el sustento que te da, por tu casa, por tu hogar, por tu alimento, por tu trabajo y enraízate para que tus pasos te guíen siempre por el camino correcto.

 

    * Cuando llegues al baño o encuentres el primer espejo que tengas cerca, mírate, observa a ese extraordinario Ser que te devuelve la mirada, sonríele, dale la gracias por ser cada día tu mejor versión y bendícelo con el mejor de los días. ¡Ah! Muy importante, antes de retirar la mirada de sus bellos ojos, dile que le amas. “Hoy va a ser un gran día, un día maravilloso en el que vamos a hacer pequeñas cosas grandiosas”.

 

    * Si tienes costumbre de ducharte por la mañana, permite que el agua disuelva los nudos de tu cuerpo, las preocupaciones de tu mente y el dolor en tu corazón. Permite que el dolor y las malas energías se vayan por el sumidero y construye un día lleno de magia y amor para ti. Elige tus pensamientos, llénate de positividad y dibuja una sonrisa en tu rostro que se extienda hasta tu corazón, para regocijo de tu alma.

 

    * En tu desayuno, incluye alguna pieza de fruta fresca de temporada, proteínas e hidratos de carbono saludables y frutos secos. Procura comer bien y de manera equilibrada en las 3 ingestas que hagas durante el día. No olvides bendecir y manifestar el mejor de los días mientras giras la cucharilla 3 veces para mover tu té, café o infusión. Si tomas medicamentos, tómalos entre tus manos por unos segundos y bendícelos antes de ingerirlos, dándoles las gracias por ayudarte a seguir viva y a mejorar tu salud.

 

    * Focalízate en aquello que quieres conseguir y pon en ello tu atención y tu intención, siempre de forma positiva, para alcanzar tus metas y conseguir vivir tus sueños.

 

    * Permite que las cosas sucedan con la energía bien aspectada, con fuerza y con fe. Recuerda que tu mente es muy poderosa y puede manifestar y materializar aquello en lo que pone su energía, su intención y su atención.

 

    * Y si quieres, porque es una adicción difícil de superar hoy en día, ahora puedes echar un vistazo al móvil y surfear un poquito por tus redes sociales. Controla el tiempo, porque hoy en día el tiempo vuela y sin darte cuenta podrías pasarte horas "viviendo la vida de otros", en lugar de construir y vivir la tuya.

 

    * Recuerda que un día “chungo” también es un buen día. Porque la vida es eso, un equilibrio y reajuste constante de energías. Si llega la tristeza, abrázate a ella y acompáñala, tardará menos en irse que si la niegas y la rechazas. Cualquier emoción que llegue a ti, obsérvala, dale espacio para expresarse y acompáñala.

 

    * Toma la costumbre de bendecir tu día, tu alimento y a los miembros de tu familia, amigos, vecinos… a cualquier persona que se cruce en tu camino, animales, cosas, lugares... Aprender a gradecer y bendecir cambiará tu vida y la llenará de felicidad.

 

    * Programa un poco de ejercicio en algún momento de tu día, si puede ser por la mañana antes del desayuno, mejor. Sal a caminar e inhala la energía del Universo con cada paso que des.

 

    * Si vives en la ciudad, pon plantas en tu hogar, te ayudarán a estar más feliz y bendecirán tu hogar llenándolo de buena energía y belleza.

 

          Elige alguno de estos tips para incluirlos en tu día a día, aquellos con los que más resuenes, o todos ellos si los consideras válidos para ti. Recuerda que para conseguir establecer un nuevo hábito, el ser humano necesita trabajar sobre él 21 días.

 

Si hay alguna otra cosa que consideras que sería un buen hábito, házmelo saber en comentarios y lo incluiré aquí.

 

Recuerda incluir en tu vida, en el momento del día que mejor consideres, un espacio para ti y para el silencio, hay quien lo llama meditación, yo lo llamo estar contigo. Y sea el momento del día que sea, cuando lo necesites, no dudes en mirarte al espejo, darte las gracias, decirte que te amas y darte mucho amor.

 

¡Feliz y bendecido inicio de cada día de tu vida!

 

©Paqui Sánchez

Imágenes de Pinterest. 

Imagen de una cocina cálida en tonos claros con un preciosa ventana rodeada de plantas. Ideal para iniciar bien el día con mucha luz, orden y un desayuno saludable.

©Paqui Sánchez

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viernes, 29 de mayo de 2020

CÓMO PREPARAR OLEATOS



Cómo preparar Oleatos

Se llama oleatos o infusión de hierbas, a los macerados hechos con diferentes plantas medicinales y/o aromáticas y aceites vegetales, ya sean de oliva, de almendras, de germen de trigo, de girasol, de coco…

Estos aceites macerados u oleatos adquieren las propiedades de las plantas, flores o raíces que ponemos en ellos y pueden tener diversos usos tanto cosméticos como alimentarios.

Se pueden utilizar para la elaboración de cremas caseras, jabones, utilizarlos directamente para la hidratación de la piel o para masajes, para hacer peelings o cremas corporales, desmaquillante de ojos, desodorantes, ungüentos, bálsamos labiales, etc.


¿Qué necesitamos para hacer un macerado?

* Aceite, siempre de la mejor calidad que encontremos, de primera prensada en frío y si nos lo podemos permitir, ecológicos. Depende también del uso que le vayamos a dar al macerado.

* Hierbas aromáticas y/o plantas medicinales secas o frescas.

* Envases de cristal, bien limpios, esterilizados y secos, que se puedan cerrar bien. ¡Pueden ser reciclados!

El aceite elegido dependerá un poco de nuestra intención al hacer el macerado, siempre debe ser de buena calidad. Yo en este momento hago los macerados para hacer jabones, por tanto utilizo aceite de oliva hueso. Este aceite de oliva hueso, aun no siendo el más adecuado para el consumo alimentario porque es un aceite que no aporta nada a nivel nutricional; sin embargo, es el más idóneo para la fabricación de jabones. Es una mezcla al 50% de aceites de oliva vírgenes y de orujo. Por tanto nos estaría aportando para la piel todas las propiedades del aceite de oliva virgen y del hueso de la aceituna.

Si el macerado no va a ser usado para hacer jabones, yo utilizaría aceites de oliva vírgenes extra, o aceites de almendras dulces para las maceraciones enfocadas a masajes.

Las plantas que elijamos para macerar pueden ser tanto frescas como secas (o deshidratadas). Hay diversas teorías y dos posiciones con respecto a esto.

Hay quienes prefieren utilizar las plantas secas o deshidratadas, en este caso se evitaría que el agua que contienen las plantas frescas de forma natural pudiera estropear el aceite, pero el macerado resultante no sería tan activo como si se utiliza la planta fresca.

El riesgo principal de utilizar la planta fresca es que el aceite se pueda enmohecer, si esto ocurriera, este aceite fermentado no nos serviría porque perdería sus propiedades prístinas, pero aun así se podría reciclar y utilizar para hacer jabón para lavar la ropa. Sin embargo la planta fresca aporta todos sus principios vivos al macerado y el aceite obtenido con ellas será mucho más activo que el de las plantas secas.

Para prevenir la salida de moho durante el macerado hay quienes al usar la planta fresca añaden al aceite 1 centímetro aproximadamente de alcohol de 90 º (el Vodka puede ser una opción) y cubren la maceración con varias capas de tela de arpillera para que se evapore el alcohol fácilmente. También se podría dejar la planta después de recolectarla durante par de días antes de utilizarla para que así perdiera parte del agua.Por otro lado, una vez que el preparado está listo y durante el tiempo de maceración, es importante limpiar la tapa del envase para eliminar la humedad que pueda acumularse allí. Incluso se puede poner una telita entre la tapa y el envase para que absorba esa agua que pudiera condensarse con el calor.

Para ayudar a la planta a soltar sus principios activos en el aceite, es conveniente macharlas un poquito con un mortero antes de ponerlas en el tarro de cristal.

Elaboración de un macerado en aceite

Si las plantas son frescas, se pueden trabajar un poco con el mortero para ayudar a que suelten con mayor rapidez sus principios activos al entrar en contacto con el aceite. Con plantas frescas rellenaremos el envase elegido una tercera parte y después cubriremos con el aceite elegido hasta que queden totalmente cubiertas, incluso que el aceite sobrepase un centímetro a las plantas.

Si las plantas que elegimos son secas llenaremos tres cuartas partes del envase y cubriremos igualmente con el aceite. Las plantas han de quedar totalmente cubiertas por el aceite, sin que sobresalga ninguna.

Nos ayudamos con una cuchara de madera para moverlas un poquito y cuidar siempre que queden bien sumergidas en el aceite. Tanto en el momento de envasarlas como cuando agitemos o movamos los días sucesivos los macerados. Nos daremos cuenta de que las plantas o flores tienen tendencia a “flotar”, por eso es importante intentar que queden bien sumergidas. Cerramos bien el tarro y listo.

El siguiente paso es etiquetar los envases con los macerados. Ponemos la fecha, la planta que hemos decidido macerar y en qué tipo de aceite lo hemos hecho y si las plantas son frescas también podemos añadir el lugar de donde han sido recolectadas.


Tipos de maceración

* Proceso en frío

El método tradicional de macerado, que es el que me parece más natural y el que más me gusta, es el del proceso en frío. Se trata de poner estos tarros de cristal ya preparados y bien cerrados a una exposición de “luz y sombra”. Esto quiere decir que pondremos los tarritos en un lugar donde reciban tanto la luz del sol como la de la luna y las estrellas. Como se suele decir al sol y al sereno.

El tiempo de macerado sería de unos 40 días aproximadamente. Hay varias opciones. Los tarritos con los oleatos se pueden dejar durante todo el tiempo a esa exposición de “luz y sombra”, ya que la diferencia térmica de temperatura entre el día y la noche hará que las hierbas y plantas que utilicemos para macerar el aceite se dilaten y contraigan pudiendo soltar así sus principios activos en el aceite. También hay quien deja unos días los preparados fuera y después los guarda en un lugar fresco y seco. Hay quien decide que es mejor tapar los frascos y los cubren con telas o papel para protegerlos del sol directo… Cada uno debe hacer como sienta. Para mí la mejor opción es dejarlos al sol/sereno durante los 40 días, pues siempre me ha dado los resultados más óptimos.

Durante el tiempo que los oleatos están en maceración, deben moverse a diario con una cuchara de madera, o agitando ligeramente el tarro, para ayudar a que las plantitas dejen sus principios activos en el aceite. La mejor opción, abrir el tarrito, secar las gotitas que se habrán formado por dentro de la tapadera (por la condensación del calor) con papel absorbente o un paño de algodón y mezclar cuidadosamente con una cuchara o palito de madera poniendo atención al terminar en sumergir bien las plantas para que queden bien cubiertas con el aceite.

Cuando se utilizan plantas frescas, a mitad más o menos del tiempo de maceración, estas se pueden cambiar por nuevas.

Pasado el tiempo de maceración, procederíamos a filtrar muy bien el aceite para quitar toda la parte de hierba o flor en la que hemos macerado nuestro aceite y lo reservaríamos en una botella o recipiente de cristal, a ser posible opaco. Volvemos a etiquetar nuestra botella con la fecha y el aceite en el que hemos macerado y en con qué planta se hizo el oleato. Se guarda en un lugar seco, fresco y oscuro, para su mejor conservación y evitar así que pueda enranciarse.

Para hacer los jabones, no es necesario que el filtrado sea demasiado exhaustivo, sobre todo si queremos enriquecer nuestro jabón con parte de las plantas que hemos utilizado para la maceración.

* Proceso en caliente

Otro modo de hacer macerados o aceites en infusión de hierbas más rápidamente, sobre todo cuando no se dispone de esos 40 días de espera, sería haciendo el preparado como hemos indicado y acelerar el proceso de macerado en caliente. Hay varias formas de hacerlo.

* En el lavavajillas: una vez que tenemos nuestro tarro con el aceite y las hierbas o plantas elegidas, cerramos bien el tarro y lo meteríamos en el lavavajillas, en un programa cuya temperatura alcance los 50 ó 60ºC. Después de un par de horas aproximadamente que es lo que dura el lavado, el aceite macerado estaría listo para ser utilizado.

* Al “baño maría”: Vertemos en un bol de vidrio (tipo pirex) tanto el aceite como la planta y ponemos a fuego bajo. Dejaremos calentar unos 20 minutos aproximadamente (hay quienes dicen que debe estar unas dos o tres horas). El bol no debe tocar el agua. Hay que ir removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. No hay que taparlo.

Es también muy importante que la temperatura nunca supere los 40 ºC para que el aceite vegetal que vayamos a usar no pierda sus propiedades.

Pasado este tiempo, filtramos bien y envasamos como en el proceso en frío.

* En el horno: Dejar durante unas 3 horas el aceite y la planta en un envase de cerámica o cristal dentro del horno a temperatura suave. Algunas fuentes recomiendan primero poner un envase encima de una estufa y luego meterlo en el horno.

* Directamente en el fuego: Echar el aceite y la planta en una cacerola, dejarlo calentar suavemente al fuego bajo durante 3 horas. Debemos estar pendientes constantemente del preparado, ya que debemos evitar que se fría la planta y se eche a perder el aceite. La temperatura debe estar en torno a los 40ºC.

* En una yogurtera: Poner la maceración dentro de una yogurtera durante varios días.

Si se utilizan estos métodos en caliente, es recomendable, si se puede, dejar el aceite y la planta en maceración un día o dos al menos antes de filtrarlo y envasarlo.

Mi recomendación es trabajar siempre que se pueda con el proceso en frío, la planta no se daña, el aceite tampoco y absorbe más y mejor los principios activos de las plantas. Es un método más natural. Sin embargo, si maceramos raíces, el método en caliente sí sería adecuado, porque la raíz es mucho más dura y resistente que el resto de la planta y no se daña con tanta facilidad. Si se maceran raíces, es conveniente molerla para facilitar el aporte de sus principios activos al aceite.

Si se quiere un aceite con mayor aroma o más enriquecido, una vez terminado el proceso de maceración, este se colaría y se volvería a poner con más plantas siguiendo el mismo proceso.

El aceite de oliva tiene un color y un olor más intenso que por ejemplo el de almendras dulces, esto hemos de tenerlo en cuenta según el uso que le vayamos a dar al aceite resultante, así podemos elegir lo que más nos conviene.

Los aceites que obtenemos de los macerados también se pueden enriquecer con las propiedades de aceites esenciales, dependiendo una vez más del uso que les vayamos a dar.

Los aceite tras la maceración pueden durar varios meses sin enranciarse, pero para asegurar su duración, si no los vamos a gastar de forma inmediata, podríamos añadir unas gotas de aceite de germen de trigo que sirve como conservante natural o bien unas gotas de vitamina E.

Si lo que deseáis es aromatizar vuestros aceites para aderezar ensaladas, para las tostadas de pan, etc. no es necesario todo este proceso, bastaría con añadir un poco de la planta que queráis que aromatice vuestro aceite, ajo, cayena, pimienta, romero… a vuestro aceite y dejarlo dentro del aceite (agitando suavemente un par de veces o tres al día durante unos días) para que el aceite tome los aromas y propiedades de las plantas, pero no sería como un macerado que dejaríamos al sol y sereno. La planta puede dejarse dentro del tarrito hasta su consumo sin ningún problema.

* Nota de la autora: Este extracto es parte (adaptada) de un librito que preparé hace un tiempo para enseñar el proceso de creación de jabones artesanales en frío. Espero y deseo que disfrutéis preparando vuestros macerados.

©Paqui Sánchez

©Paqui Sánchez


jueves, 31 de octubre de 2013

BENEFICIOS DE DORMIR DEL LADO IZQUIERDO




BENEFICIOS DE DORMIR DEL LADO IZQUIERDO

De acuerdo a las medicinas orientales ya sean la India, la China, la tibetana o la tailandesa, el lado izquierdo del cuerpo es totalmente diferente al lado derecho. Incluso algunas tradiciones monásticas budistas incluyen dentro de sus preceptos para los monjes dormir sobre su lado izquierdo. Aunque suene raro descansar y dormir del lado izquierdo tiene muchos beneficios para la salud.

La linfa drena hacia la izquierda.

El lado izquierdo del cuerpo es el lado dominante en el sistema linfático. La mayor parte de la linfa drena hacia el ducto torácico que se localiza en el lado izquierdo. En su camino la linfa transporta proteínas, glucosa, metabolitos y productos de desperdicio que son purificados por los nódulos linfáticos para ser drenados hacia el lado izquierdo.

Derivado de lo anterior es común deducir en la medicina oriental que los padecimientos del lado izquierdo del cuerpo se pueden deber a la congestión crónica del sistema linfático.

Las prioridades del cuerpo. De acuerdo al ayurveda la congestión sucede en el cuerpo siguiendo ciertas prioridades. Si el sistema linfático se cogestiona, posteriormente el hígado y la sangre se saturan de sustancias tóxicas. Síntomas primarios de congestión se presentan en el lado izquierdo del cuerpo antes de moverse hacia el lado derecho donde hacen su aparición posterior.


¿Aletargado después de una comilona. La sugerencia india es que si tomas un descanso después de comer lo hagas recostándote del lado izquierdo. El descanso no debe de exceder de 10 minutos y es diferente a la siesta vespertina que usualmente es de 20 minutos o más.

El estómago y el páncreas cuelgan hacia el lado izquierdo. Cuando te recuestas en tu lado izquierdo ambos cuelgan naturalmente permitiendo una digestión óptima y eficiente. La comida es impulsada a moverse de manera natural a través del estómago y las enzimas pancreáticas son secretadas de manera paulatina y no de un solo golpe, lo cual sucede si es que te recuestas del lado derecho.

Al recostarte del lado izquierdo el hígado y la vesícula cuelgan desde lado derecho. Descansar del lado izquierdo les permite colgar y secretar sus preciosas enzimas hacia el tracto digestivo, emulsionando las grasas y neutralizando los ácidos estomacales.

Cuando el sistema digestivo es estimulado de esta manera tu ciclo de digestión es más corto y no te deja aletargado por el resto de la tarde. Haz la prueba de descansar 10 minutos de tu lado izquierdo después de comer. Siéntete con energía y no con cansancio después de comer. Procura comer de manera relajada al medio día y no olvides descansar en tu lado izquierdo y comprueba que te sentirás con más energía y con una mejor digestión.


La magia de dormir del lado izquierdo. Mejor eliminación.

El intestino delgado desecha toxinas a través de la válvula ileocecal (VIC) en el lado derecho del cuerpo al inicio del intestino grueso. El intestino grueso viaja por el lado derecho de tu cuerpo, cruza tu vientre y desciende por el lado izquierdo. A través de la VIC, dormir del lado izquierdo permite a la gravedad estimular los desechos corporales hacia el intestino grueso desde el intestino delgado de manera más sencilla. Al transcurrir la noche y continuar durmiendo en tu lado izquierdo los desechos se mueven con mayor facilidad hacia el colon descendente y la eliminación matutina será más sencilla.

Mejor función cardiaca. Más del 80 % del corazón se encuentra del lado izquierdo del cuerpo. Si duermes del lado izquierdo la linfa drenada hacia el corazón será impulsada por la gravedad quitando trabajo a tu corazón mientras duermes.

La aorta que es la arteria más grande del cuerpo, sale de la parte alta del corazón y se arquea hacia la izquierda antes de bajar hacia el abdomen. Al dormir del lado izquierdo, el corazón bombea con más facilidad la sangre hacia la aorta descendente.

Dormir del lado izquierdo permite que los intestinos se alejen de la vena cava que lleva la sangre de regreso al corazón. Notablemente la vena cava descansa en el lado derecho de la espina, así que cuando te recuestas del lado izquierdo las vísceras se alejan de la vena cava. Nuevamente la gravedad hace el trabajo del corazón más fácil.

El bazo está del lado izquierdo. El bazo es parte del sistema linfático y también está del lado izquierdo del cuerpo. Su función es la de un gran nódulo linfático que filtra la linfa y adicionalmente filtra la sangre. Cuando te recuestas del lado izquierdo el regreso de los fluidos hacia el bazo es más sencillo y se produce con mayor facilidad por la gravedad.

El sistema linfático drena todas las células del cuerpo por medio de contracciones y movimiento muscular y no por el bombeo cardiaco. Ayudar a la linfa a drenarse hacia el bazo y el corazón con gravedad es una forma sencilla de purificar tu cuerpo.

¡Pruébalo! Y aunque no hay protocolos científicos al respecto, dormir del lado izquierdo hace sentido. Entender la sabiduría ancestral basándose en los conocimientos de la anatomía moderna esclarece muchas dudas de las razones que se tienen en oriente para dormir de cierta manera.

Artículo original escrito por el Dr. John Doulliard

Tomado del grupo de Mario Liani.


 ©Ahava Iesu