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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

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viernes, 12 de septiembre de 2014

LA LEYENDA DE BRAHMA Y MAYA (MAIA)




La leyenda de Brahma y Maya

Existe una vieja historia de India que nos habla de la soledad de Dios: Brahma. No existía nada más que Brahma, y por esa razón estaba muy aburrido. Brahma decidió jugar a un juego, pero no tenía a nadie con quien jugar. De modo que creó a una hermosa diosa, Maya, con el único propósito de divertirse. Una vez que Maya existió y Brahma le explicó el propósito de su existencia, ella le dijo: «De acuerdo, juguemos al juego más maravilloso, pero tú harás lo que yo te diga». Brahma aceptó y, siguiendo las instrucciones de Maya, creó todo el universo. Creó el Sol y las estrellas, la Luna y los planetas. Después, la vida en la Tierra: los animales, los océanos, la atmósfera, todo.

Entonces Maya le dijo: «Qué bello es este mundo de ilusión que has creado. Ahora quiero que crees un tipo de animal que sea tan inteligente y goce de tal conciencia que esté capacitado para apreciar tu creación». Finalmente, Brahma creó a los seres humanos, y una vez que acabó con la creación, le preguntó a Maya cuándo iba a empezar el juego.

«Lo empezaremos de inmediato», dijo ella.

Cogió a Brahma y lo cortó en miles de pedacitos diminutos. Puso un trocito en el interior de cada ser humano y dijo: «¡Ahora empieza el juego! ¡Voy a hacer que olvides quién eres y tendrás que encontrarte a ti mismo!». Maya creó el sueño y, hoy, Brahma todavía está intentando recordar quién es.

Brahma está ahí, en tu interior, y Maya te impide que recuerdes quién eres.

Cuando te despiertas del sueño, te conviertes de nuevo en Brahma y reclamas tu divinidad. Ahora, si el Brahma que está en tu interior te dice: «De acuerdo. Estoy despierto, ¿qué ocurre con el resto de mí?», como conoces el juego de Maya (la ilusión), comparte la verdad con otras personas para que despierten también. Uno se divierte más cuando hay dos personas sobrias en la fiesta. Y si son tres, mejor que mejor. Empieza por ti. Después, empezarán a cambiar más y más personas, hasta que todo el sueño, toda la gente que está en la fiesta, esté sobria.

Las enseñanzas que nos llegan de India, de los toltecas, de los cristianos, de los griegos -de distintas sociedades de todo el mundo- provienen de la misma verdad. Todas nos hablan de reclamar la propia divinidad y encontrar a Dios en nuestro interior. Hablan de abrir el corazón por completo y convertirse en un sabio. ¿Eres capaz de imaginarte cómo sería el mundo si todos los seres humanos abriesen su corazón y descubriesen el amor en su interior? Podemos hacerlo. Cada uno puede hacerlo a su manera. No se trata de seguir una idea impuesta; se trata de encontrarte a ti mismo y de expresarte a tu manera. Esa es la razón por la cual tu vida es un arte. Tolteca significa «artista del espíritu». Los toltecas son los que pueden expresarse con el corazón, los que aman incondicionalmente.

Estás vivo por el poder de Dios, que es el poder de la Vida. Eres la fuerza que es la Vida, pero como sabes pensar al nivel de la mente, te olvidas de quién eres en realidad. Y cuando esto sucede, resulta fácil ver a otra persona y decir: «Oh, ahí está Dios. Dios se responsabilizará de todo; Dios me salvará». No. Dios sólo ha venido a decirte -a decirle al Dios que se encuentra en tu interior- que seas consciente, que elijas, que tengas valor para avanzar a través de todos tus miedos y cambiarlos a fin de no temer más al amor. El miedo al amor es uno de los mayores miedos que padecen los seres humanos. ¿Por qué? Pues porque, en el Sueño del Planeta, un corazón roto significa «Pobre de mí».

Tal vez te preguntes: «Si realmente somos la Vida o Dios, ¿por qué no lo sabemos?». Pues porque estamos programados para no saberlo.

Nos enseñan: «Eres un ser humano; estas son tus limitaciones». Entonces, nuestros propios miedos limitan nuestras posibilidades. Eres lo que crees que eres. Los seres humanos son magos poderosos. Cuando te crees que eres lo que eres, eso es lo que eres. Y puedes hacerlo porque eres Vida, Dios, Intento. Tienes el poder de convertirte en lo que eres ahora mismo.

Pero no es la mente racional la que controla tu poder, sino lo que tú crees.

Como ves, todo son creencias. Lo que creemos es lo que dirige nuestra existencia, lo que dirige nuestra vida. Construimos un sistema de creencias que es como una caja en cuyo interior nos instalamos; no podemos escapar porque creemos que no podemos hacerlo. Y esta es la situación en la que nos encontramos. Los seres humanos crean sus propias restricciones, sus propias limitaciones. Decidimos lo que es humanamente posible y lo que es imposible, y, después, sólo porque así lo creemos, se convierte en nuestra verdad.

Las profecías de los toltecas han previsto el inicio de un nuevo mundo, de una nueva humanidad donde los seres humanos se responsabilizan de sus propias creencias, de sus propias vidas. Se acerca el momento en el que te convertirás en tu propio gurú. No necesitas que otros te digan cuál es la voluntad de Dios. Ahora Dios y tú estáis cara a cara, sin intermediario alguno. Buscabas a Dios y lo has encontrado en tu interior. Dios ya no está fuera de ti.

Cuando sabes que el poder que es la Vida reside en tu interior, aceptas tu propia divinidad, y aun así, eres humilde porque ves la misma divinidad en todas las personas. Ves cuán fácil es comprender a Dios, porque todo es una manifestación de Él. El cuerpo morirá, la mente también se disolverá, pero tú no. Eres inmortal; existes durante billones de años en distintas manifestaciones, porque eres Vida y la Vida no puede morir. Estás en los árboles, en las mariposas, en los peces, en el aire, en la luna, en el sol. Dondequiera que vayas, estás ahí, esperándote a ti mismo.

Tu cuerpo es un templo, un templo vivo en el que reside Dios. Tu mente es un templo vivo en el que reside Dios. Dios vive en tu interior, Dios es la Vida. La prueba de que Dios reside en tu interior es que estás vivo. Tu vida es la prueba.

Por supuesto, en tu mente hay basura y veneno emocional, pero Dios también está ahí.

No tienes que hacer nada para alcanzar a Dios, para alcanzar la iluminación, para alcanzar el despertar. No hay nadie que pueda llevarte hasta Dios. Quien diga que te llevará hasta él es un mentiroso, porque ya estás en él. Sólo existe un ser vivo, y lo quieras o no, te resistas o no, sin hacer ningún esfuerzo, ya estás con Dios.

Por lo tanto, lo único que queda es disfrutar de la vida, estar vivo, sanar el cuerpo emocional para crear una nueva vida que te permita compartir abiertamente todo el amor que está en tu interior.

El mundo entero puede amarte, pero ese amor no te hará feliz. La felicidad proviene del amor que emana de tu interior. Ese es el amor que realmente cuenta, no el amor que los demás sienten por ti. Tu amor por los demás es tu mitad; la otra mitad puede ser un árbol, un perro, una nube. Tú eres una mitad; la otra mitad es lo que percibes. La mitad que te corresponde es la del soñador, y, el sueño, es la otra mitad.

Siempre serás libre para amar. Si eliges comprometerte en una relación y tu pareja juega al mismo juego, ¡qué regalo! Cuando la relación abandone del todo el infierno, os amaréis tanto a vosotros mismos que no os necesitaréis el uno al otro en absoluto. Os uniréis por propia voluntad y crearéis belleza. Y esa creación mutua es el sueño del cielo.

Ya eres un maestro del miedo y del auto-rechazo. Ahora lo que tienes que hacer es recuperar el amor hacia ti mismo, ya que con ese amor por ti mismo te volverás tan fuerte y poderoso que transformarás tu sueño personal de miedo en un sueño de amor, y sustituirás el sufrimiento por la felicidad. Entonces, como el sol, emitirás luz y amor en todo momento, sin condiciones. Cuando amas incondicionalmente, tú el ser humano y tú el Dios estás en sintonía con el Espíritu de la Vida que se mueve a través de ti. La vida no es más que un sueño, y si creas tu vida con amor, tu sueño se convierte en una obra de arte.

Oraciones:

Haz el favor de tomarte unos instantes para cerrar los ojos, abrir tu corazón y sentir todo el amor que emana de él.

Quiero que te unas a mí en una oración muy especial para experimentar la comunión con nuestro Creador.


Dirige tu atención a tus pulmones, olvidándote de todo lo demás. Cuando se expandan, siente el placer de satisfacer la mayor necesidad del cuerpo humano: respirar.

Haz una inspiración profunda y siente el aire a medida que va entrando en los pulmones. Siente que no es otra cosa que amor. Descubre la conexión que existe entre el aire y los pulmones, una conexión de amor. Llénalos de aire hasta que tu cuerpo sienta la necesidad de expulsarlo. Y entonces, espira y siente de nuevo el placer, porque siempre que satisfacemos una necesidad del cuerpo humano, sentimos placer. Respirar nos proporciona un gran placer. Es lo único que necesitamos para sentirnos felices, para disfrutar de la vida. Estar vivos es suficiente. Siente el placer de estar vivo, el placer del sentimiento del amor... 


ORACIÓN PARA LA CONCIENCIA

Hoy, Creador del Universo, te pedimos que abras nuestro corazón y nuestros ojos para que podamos disfrutar de todas tus creaciones y vivir en amor eterno contigo. Ayúdanos a verte en todas las cosas que percibimos con los ojos, con los oídos, con el corazón, con todos nuestros sentidos. Permítenos percibir con los ojos del amor a fin de descubrirte dondequiera que vayamos y que te veamos en todas tus creaciones. Permítenos verte en cada célula de nuestro cuerpo, en cada emoción de nuestra mente, en cada sueño, en cada flor, en cada persona que conozcamos. No puedes esconderte de nosotros porque estás en todas partes y somos uno contigo. Permítenos ser conscientes de esta verdad.

Permítenos ser conscientes de nuestro poder para crear un sueño del cielo en el que todo es posible. Ayúdanos a utilizar nuestra imaginación para que guíe el sueño de nuestra vida, la magia de nuestra creación, a fin de vivir sin miedo, sin enfado, sin celos, sin envidia. Ilumínanos para seguir, y permite que hoy sea el día en que finalice nuestra búsqueda del amor y de la felicidad. Permite que hoy suceda algo extraordinario que cambie nuestra vida para siempre: permite que todo lo que hagamos y digamos sea una expresión de la belleza que reside en nuestro corazón, que se fundamenta en el amor.

Ayúdanos a ser como tú eres, a amar como tú amas, a compartir como tú compartes, a crear una obra maestra de belleza y amor, del mismo modo que todas tus creaciones son obras maestras de belleza y de amor. Empezando hoy, ayúdanos a aumentar a diario el poder de nuestro amor a fin de que seamos capaces de crear una obra maestra de arte: nuestra propia vida. Hoy, Creador, te damos las gracias y nuestro amor porque nos has dado la Vida. Amén.
 
Don Miguel Ruiz

Extracto de La Maestría del Amor. Capítulo XII. “Dios en ti”.


©Ahava Iesu

domingo, 17 de abril de 2011

martes, 28 de diciembre de 2010

ALGUNOS CAMBIOS PARA UNA GRANDIOSA VIDA






Cuando decidas que necesitas encontrar respuestas, formula tus preguntas al Universo y refúgiate en la calidez, la paz y la armonía de tu silencio interior, estate muy quieto y atento porque las respuestas muchas veces vienen de manera muy sutil e imperceptible y son tan simples y sencillas, tan cotidianas y "normales" que no conseguimos verlas, porque solemos tender a esperar siempre cosas grandiosas. Pues parece que confiamos más en una respuesta grandilocuente que en una sencilla, de andar por casa.

Despierta tu sensibilidad infinita hacia las cosas más simples y humildes, las más sencillas, pues muchas veces son éstas las que encierran y esconden los grandes secretos de la vida y de la humanidad. 


Pon humildad en todo lo que hagas y, lo que decidas hacer, hazlo con amor. Aparta de una vez por todas las quejas de tu vida déjalas a un lado para siempre porque solo sacan lo peor de ti y no te dejan crecer. Además que están continuamente envenenando el ambiente y el aire que respiras. Vives porque respiras, si dejaras de respirar morirías, por ello es muy importante que el aire que respires esté sano y limpio. Abre las ventanas de tu casa y ventílala todos los días, no importa que haga frío, serán sólo unos minutos que renovarán y sanarán el ambiente de tu hogar.
 
Hazte, sin embargo, amigo y aliado de la intuición, la intuición es como el sexto sentido del que nunca hablamos porque no vemos, pero sin embargo está ahí y es el que nos ayuda a conectar lo interno con el exterior. La intuición es un sentimiento, una chispita de luz que se aloja en nuestro corazón y que arroja un punto de claridad y discernimiento ante cualquier duda que podamos tener. La intuición es eso que no entendemos muy bien qué es pero que “de repente has sentido que debías hacer esto o aquello porque algo dentro de ti así te lo ha indicado aunque no sepas por qué”. Lo malo es que no solemos hacer mucho caso de estos sentimientos porque no estamos acostumbrados a seguir corazonadas. Las corazonadas no son científicas y hoy día todo lo que no tenga una explicación científica no es factible. ¿O están ya comprobadas científicamente y yo no lo sé? De cualquier modo, a mí eso no me importa mucho porque yo creo lo que siento sin importar lo que diga la Ciencia en algunos casos.

Pues cuando tengas una intuición, hazle caso, ponla en práctica, materialízala sin dudar, si dudas errarás. Si das paso a la duda, ya nada saldrá bien. Debes aprender a confiar en lo que tu intuición te susurra de forma cadenciosa y libre desde el fondo de tu corazón.


Que tu pensamiento sea siempre positivo, pues siempre potencias en tu vida aquello a lo que prestas atención, si aprendes a prestarte atención a ti mismo de forma positiva, afectarás también de forma positiva a las personas que tengas a tu alrededor. Si prestas atención al sufrimiento o a lo negativo, eso será lo estarás potenciando en tu vida.

No des poder a los demás sobre ti, pues si te dejas afectar por lo que los demás piensen de ti, generarás una culpabilidad ansiosa y no podrás perdonar ni perdonarte. Hasta que la carga se haga tan insoportable que tu cuerpo físico acabe por enfermarse. 


Por el contrario, aprende a observar con atención lo que sucede en tu entorno y contigo mismo prestando mucha atención a lo que ocurre. Conviértete en un observador a la distancia, que no juzga ni critica, tan solo observa como un espectador más de tu propia vida. Y aprende de ello, lo que sientes, lo que te gusta, lo que no...

Cuanto más consigas liberar tu mente, más libre te sentirás, más capaz de despertar tu propia conciencia, de tener tu propio pensamiento y una manera libre de pensar, serás más objetivo ante cualquier acontecimiento que ocurra en tu vida y no necesitarás seguir a nadie pues tú mismo hallarás tu propia verdad.

Sé escéptico, pero aprende a escuchar. Tu mundo lo creas tú, si no te gusta el mundo en el que vives, tú eres el único capaz de cambiarlo y hacer un mundo mejor. No te creas nada pero aprende a escuchar porque en el aire hay mensajes que te ayudan a crecer, de hecho tú eres un mensajero ¿de los que dicen o no la verdad?

 Aboga por la impecabilidad de tus palabras, recuerda que es a través de la palabra que creas o destruyes. No te juzgues, no te culpes, no vayas contra ti mimo, resuelve de forma positiva asumiendo la responsabilidad de tus actos pero sin culpa ni juicio. Suelta el miedo y el sufrimiento porque son dos grandes represores y utiliza tu energía correctamente direccionándola hacia la verdad y el amor por ti mismo y por los demás.

No participes en los “chismes”, cuando alguien a tu alrededor comience a utilizar la crítica hacia los demás, mantente lo más alejado posible de esos comentarios, no participes de ellos, no te reconozcas en ellos y si te preguntan para hacerte pronunciarte sobre lo que están hablando, intenta salirte por la tangente. A la vez comienza a mandar pensamientos positivos hacia esas personas que están enjuiciando, no los juzgues tú pues estarías haciendo lo mismo que hacen ellos, piensa simplemente que todavía necesitan crecer más interiormente para alcanzar un grado en el que ya no necesiten criticar a otros  y desea que lo alcancen cuanto antes para que puedan liberarse de sí mismos y de los límites que se autoimponen al juzgar, casi siempre injustamente a los demás.

Como dice Don Miguel Ruíz, cuando los comentarios negativos vayan hacia ti, sólo los recibirás si tu mente es campo fértil para ello, pero si tu eres impecable con tus palabras, el veneno emocional irá desapareciendo de tu mente y dejarás de transmitirlo en tus relaciones personales hacia los demás y eso te proporcionará inmunidad cuando alguien lance un hechizo venenoso hacia ti.

Si eres impecable con tu palabra, llegará un momento en el que alcanzarás la libertad personal, el éxito y la abundancia, el miedo desaparecerá y se transformará en amor y alegría.

No te tomes nunca nada de forma personal, si te tomas de forma personal cualquier comentario que otro haga hacia ti, es porque no estás seguro de quién eres y entonces para ti es importante creer lo que te dicen los demás en lugar de creer en ti mismo. Incluso si alguien te insulta lo hace desde su propia realidad, no desde la tuya. Si te lo tomas de forma personal estás recogiendo su veneno y convirtiéndolo en tuyo.

Cuando te tomas algo de forma personal te sientes ofendido y reaccionas defendiéndote, eso conlleva la creación de un conflicto y sientes la necesidad de demostrar que tú tienes razón mientras los demás están equivocados. Sin embargo, si tú sabes quién eres, no necesitas que te acepten, ni para adularte, ni para criticarte, pues lo que cada uno piense o sienta es el problema del otro, no el tuyo. Es su manera de ver el mundo, son sus creencias y están relacionadas con esa persona, no contigo.

Si yo te digo algo que te hiere, fíjate que realmente no te hiere lo que yo te digo, sino las heridas que ya tienes y que yo simplemente he refrescado con mis palabras o mis actos. Si te enfadas conmigo, yo seré la excusa de tu enfado, pero no la verdadera razón de él. Tú te enfadas porque tienes miedo y yo te hago enfrentarte a él. Tienes que analizar por qué te duele y solucionarlo. Mientras no lo soluciones seguirá doliendo, hoy habré sido yo o me echarás las culpas a mí, mañana será otra persona, porque hasta que no vayas a la raíz del problema y lo soluciones, no dejará de haber culpables, pero eso no es ser responsable y tú sí que quieres serlo.

Si vives sin miedo, si te amas, no habrá lugar para las emociones negativas porque todo estará bien en ti. Te sentirás bien y te sentirás feliz, estarás en paz y establecerás relaciones de amor con todo y todos los que te rodean porque todo lo percibirás seguro.

Si no te tomas nada personalmente, tu rabia, tus celos y tu envidia desaparecerán, incluso tu tristeza lo hará, porque sólo eres responsable de ti mismo.

 No hagas suposiciones, normalmente trabajamos así: hacemos una suposición, comprendemos las cosas mal, nos lo tomamos personalmente y acabamos haciendo un drama de todo cuando nada ha sido real. Justo en este punto es cuando damos comienzo al “chismorreo”.

Si no quieres que esto te ocurra, pide aclaraciones, haz preguntas para saber la verdad antes de montarte una historia sin fundamentos que no sabes realmente si crece sobre la verdad o no.

Cuando aprendas a no hacer suposiciones, tus palabras se volverán impecables para crear, dar, compartir y amar.


Y pon siempre lo mejor de ti en todo aquello que hagas. Pon la energía justa en cada tarea que realices, si te esfuerzas demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la que tienes y al final tu rendimiento no será suficiente y aparecerán los reproches y las frustraciones, la culpa y los juicios hacia ti mismo. Lo mismo ocurrirá si haces menos de lo que sabes que puedes hacer y das menos de lo que eres capaz de dar. Sin embargo, no estamos aquí para sufrir, sino para amar y ser felices.

Haz las cosas porque quieras hacerlas, no esperando una recompensa. Es más si disfrutas de lo que haces, esa ya será tu recompensa, pues no te sentirás frustrado y por tanto no habrá reproches.

Hace poco leí en algún lugar algo así como que “la felicidad no consiste en hacer uno lo que le gusta, sino en que consigas que te guste lo que haces”.

Vive con plenitud, sé emprendedor, arriésgate a vivir tus sueños. No necesitas que los demás te acepten, acéptate tú mismo que eres quien siempre te limitas, esa es la única aceptación que necesitas para dejarte ser y sé, sé feliz sin retener, dejando marchar lo que ya no quiere estar a tu lado, disfrutando de tu vida. Pídele a la autocompasión que se vaya porque ya no te hace falta y que se lleve el sufrimiento y la pena, el dolor y la rabia y la culpa y el “no puedo”, o “no debería” o “no me lo merezco” y que no se olviden de llevarse también a la duda, para que les haga compañía porque a ti, en tu nueva vida ya no te hace falta ninguno de ellos. Sé tú mismo, no hagas nada para hacer feliz a otro o contentarlo, sé libre, sé tú, di “sí” si quieres decir “sí”, di “no” cuando “no” quieras hacer algo.

Horna tu cuerpo, respétalo, nútrelo de forma sana, ejercítalo, ámalo porque es el templo de tu alma y merece tus mayores cuidados.

En un próximo post te explicaré cómo hacer para cambiar las viejas pautas de comportamiento para adquirir una nueva manera de pensar y actuar.


Si comienzas a hacer estos pequeños cambios en tu vida, ten por seguro que el próximo año 2011 y los sucesivos serán grandiosos para ti. Y si tu cambias, ten en cuenta que todo a tu alrededor cambiará. Los cambios son como el movimiento de una onda, cuando tiras una piedra a un lago en calma se produce una onda que hace que toda el agua vibre a su alrededor. No te asustes cuando esto ocurra en tu vida, será normal que suceda y si sucede será una buena señal.

Recuerda que nada permanece, todo cambia constantemente a tu alrededor. Fluye con la vida y vibra con ella. 

Vive intensamente, ama con pasión y sé feliz poniendo risas, sonrisas y alegrías en tu vida. Solo depende de ti.

Para redactar este post he utilizado algunas notas que tenía en una libreta de cuando leí el libro de Don Miguel Ruíz de Los Cuatro Acuerdos. Libro que recomiendo encarecidamente. Si todavía no sabéis qué pedir a los Reyes Magos, este libro sería una buena opción.







©Paqui Sánchez ~ Namasté