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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

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miércoles, 3 de agosto de 2011

USA TUS SENTIDOS SABIAMENTE





USA TUS SENTIDOS SABIAMENTE


En una prestigiosa universidad de Sudamérica, el primer día de clase se encontraba en la biblioteca un hombre vestido de overol de esos que usan los trabajadores de las fábricas, y calzaba sandalias en un día muy frío.

En sus manos llevaba varios libros.

- ¿Quién es ese hombre? – era la pregunta general.

- Es un profesor de Física, y viene del Perú –, fue la respuesta, con la siguiente historia:

Un día este hombre llegó hasta la facultad de Física vestido del modo tan particular en que le gusta vestir.

Pidió, una entrevista con el decano. Le indicaron que estaba en una reunión con un grupo de docentes. El hombre insistió en verlo.

La secretaria lo buscó, y al rato salió el decano a verlo. Luego de saludarlo, el hombre le dijo:

- Vengo a pedir trabajo como docente de Física.

El decano miró su apariencia de arriba abajo; su aspecto era la antítesis de un profesor universitario.
De pronto, el decano dibujó una leve sonrisa en su rostro y lo invitó a que lo acompañara.

Entraron en una sala donde había una media docena de docentes universitarios.

El decano le dijo:

- Hace poco recibimos este libro como texto guía.

Estamos aquí intentando solucionar unos problemas de Física. Si usted es capaz de resolverlos, lo contrato como docente.

El hombre tomó el texto, se dirigió a una pizarra y tranquilamente comenzó a resolver uno a uno los problemas que le habían indicado.

Los docentes cambiaron poco a poco la sonrisa de burla que tenían en sus rostros por una cara de asombro. Cuando terminó, el decano, atónito, le dijo casi tartamudeando:

- ¿Cómo pudo hacerlo? ¡Hemos estado aquí varios días sin poder resolver estos teoremas!

El hombre, con sencillez, simplemente respondió:

- Yo soy el autor del libro…

La mejor forma de equivocarnos con las personas es juzgarlas por aspectos externos.




Ninguna persona encaja fácilmente en los estereotipos que nos formulamos de ellas. DEBEMOS PENSAR EN LO QUE DICE DIOS:

"No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; y no mirar lo que está delante de NUESTROS ojos, SINO SUS ACTOS y NO JUZGAR a las personas por SU ASPECTO externo, sino por los PRINCIPIOS que tienen”.

Usa tus ojos...

Para ver la belleza de la vida, o para ver el interior de las personas. No los uses para criticar maliciosamente cómo se ven o se visten los demás, o para juzgar a las personas sólo por sus apariencias.

Usa tus oídos...
Para escuchar a tu prójimo y poder ofrecerle una palabra de aliento; para escuchar los sonidos agradables que te ayudan a olvidar las dificultades y edifican tu interior. No los uses como un arma, o para envenenar a los demás, creando cizañas, con lo escuchado.

Usa tu olfato...

Para percibir el olor de las flores, del perfume, del amor. No lo impregnes, con los malos olores, como lo son el odio, el egoísmo, o la traición.

Usa tu gusto...

Para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas, de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación. No lo uses para saborear las derrotas de otros, o cuando algo les sale mal.

Usa tu tacto...

Para sentir y dar amor, para tocar a las personas con tus deseos positivos, con tu caridad. No lo uses para pedir injustificadamente, o para golpear sin piedad.

¡El Sexto Sentido, el más importante...!

Es el que nos da la SABIDURÍA para distinguir la diferencia entre los otros sentidos; entre el bien y el mal, entre dar o recibir, entre salvar o matar.

A veces miramos sin ver; oímos sin escuchar; olemos sin percibir; probamos sin saborear; tocamos superficialmente...

¡Usa tus sentidos sabiamente! No se trata de cuántos tengas, sino de cómo los utilizas.

Desconozco el Autor


© Fran S

martes, 21 de diciembre de 2010

EL TACTO ~ EL ÚLTIMO SENTIDO TAMBIÉN DESPIERTA





Con el tacto, el último de los sentidos, concluimos este juego que comenzamos hace 5 semanas, cuando nació este blog.

Espero y deseo que este juego os haya sido tan útil y divertido como a mí y a mí familia (pues lo he compartido con ellos todo lo que he podido). 

Ahora que ya estáis despiert@s, procurad no volver a adormeceos y recordad este juego para volver a jugar de tanto en tanto, cuando lo necesitéis, así activaréis de nuevo vuestro actuar consciente y estaréis más atent@s a la vida y prestando mucha más atención a vuestro cuerpo y vuestras emociones, así como entorno, lo que ocurre fuera y sabiendo de qué manera os afecta dentro.

Definamos el tacto, ¿qué es el tacto? El tacto está relacionado con la piel y con las sensaciones que percibimos y emitimos a través de ella al tocar a otras personas o cosas.

A través de las terminaciones nerviosas que se encuentran en la piel (capa de la epidermis), y que se conocen como los receptores del tacto, los seres humanos tenemos sensaciones, sentimos, sentimos el frío, el calor, la presión y el dolor. Sentimos la aspereza, la dureza, la suavidad, si algo es rugoso o liso si está húmedo o mojado… La piel cubre todo el cuerpo humano, pero su sensibilidad difiere dependiendo de las distintas zonas del cuerpo. En los seres humanos, las yemas de los dedos son el punto más sensitivo, también la cara y los pies.

Tócame, siénteme, percíbeme

El tacto es el primer sentido que desarrollan los bebés al nacer y el que más utilizan durante su primer año de vida, la boca es una de las zonas más sensitivas y a través de ella perciben las cosas, es por esta razón que todo se lo suelen llevar a la boca, porque reconocen las cosas a través de ella.

El tacto actúa también como mecanismo de defensa, por tanto nos protege y evita que nos hagamos daño.

La cultura occidental nos enseña que tocarnos es malo y así, evitamos besarnos, abrazarnos o acariciarnos en público y en muchos hogares también en privado. Hoy la gente se toca muy poco, hay muy poco contacto físico entre las personas.

Sin embargo a través del tacto podemos transmitir todo nuestro amor, nuestra sensibilidad, nuestro afecto y cariño. Y podemos sentir a los demás y lo que nos rodea, las cosas, la corteza de los árboles, la tierra, el mundo... Se ha demostrado que muchos bebés que reciben caricias y abrazos constantes y frecuentes crecen más sanos y seguros y con sus necesidades afectivas cubiertas, además enferman menos que otros que no tienen a penas contacto físico con sus seres queridos o cuidadores.

Esto mismo ocurre con los ancianos, con los niños y con todas las personas y animales, porque los seres vivos necesitamos afecto para continuar “creciendo”, necesitamos sentir a través de la piel el calor de otra persona, su cariño.

Ahora te pregunto ¿cómo sientes la vida?, ¿cómo tratas a tus familiares, a tus seres queridos, a tus padres, abuelos, a tus hijos, a tu pareja, a tus amigos…? ¿Sientes vergüenza de expresar tu afecto hacia ellos a través de abrazos, besos o caricias? ¿Sois de esas familias que en casa no tienen costumbre de tocarse?

Pues si es así, intenta cambiarlo, no importa que durante generaciones no haya existido esta costumbre, la de tocarse, rozarse, acariciarse, abrazarse o besarse. Ahora es el momento, todos estamos muy necesitados de afecto y de caricias, de rozar piel con piel y, aunque este cambio en la tradición pueda resultar chocante al principio, estoy segura que acabará agradando a todos.


 "Cuando sea un bebé, acaríciame, porque necesito tu contacto para crecer feliz y seguro.

Cuando sea un niño y esté enfadado, dame un abrazo, porque es lo que mi actitud enfurruñada está necesitando para sentir que me quieres, que te importo y que no has dejado de quererme por comportarme mal.

Cuando sea un adolescente y me avergüence 
de tus besos y abrazos delante de mis amigos, sigue abrazándome y queriéndome porque es lo que necesito para 
reafírmame en la vida con amor.

Cuando sea una persona madura, abrázame, tócame porque es lo que necesito para seguir sintiéndome bell@ y querid@.

Cuando sea mayor, acaríciame, porque es lo que me indicará que a pesar de que mi piel ha dejado de ser tersa y suave, aún soy importante y todavía me quieres.

Cuando sea un ancian@, tócame, toca mis manos arrugadas, mi cara y mírame a los ojos y sabré que sigo siendo tu madre o padre, o tu abuela o abuelo y que ahora eres tú quien se ocupa de 
hidratar mi piel".

 Siente la vida, que no te de vergüenza querer y demostrar que amas con intensidad. Reparte cariño y abrazos… Si no lo haces es porque no sabes cuán reconfortante puede ser una mano cálida sobre tu espalda o en tu hombro, o bien apoyada en tu brazo y cuánta energía positiva, cuanto afecto, cuanto calor… puedes dar a la otra persona a través de ese simple gesto. ¿A qué esperas para comprobarlo?

Ahora, en estas fechas, es típico donde vivo que alguna gente vaya por el centro de la ciudad repartiendo abrazos (¡cuánto puede llegar a comunicar el abrazo de un desconocido! Y si es así ¡imagina lo que puede llegar a comunicar el de un ser querido!). Hay alguna gente que se lo toma con humor y devuelve el abrazo, pero hay muchos otros que todavía huyen despavoridos. ¡Ayúdanos a cambiar esto!


Abrázate a la vida y déjate fluir, ama, siente, vive... 
olvídate de la vergüenza, del miedo, del orgullo o ego. 
Este es el momento, el PRESENTE, 
no esperes, no lo dejes para mañana, 
es AQUÍ y es AHORA

Espero verdaderamente que vuestra cena de Navidad,  este año, sea diferente, que estéis más sensitivos y atentos a lo que ocurre y que nos lo contéis. Esta era la presmisa con la que partíamos al iniciar este juego, os deseo lo mejor y que estas fiestas sean  para todos algo más que consumismo desmedido.

Disfrutad de la vida y
de este tiempo en familia 
y sed felices.
La felicidad es la actitud de cada cual.

¡NAMASTÉ 
Y
FELIZ NAVIDAD!


©Paqui Sánchez


lunes, 13 de diciembre de 2010

ES EL TURNO DEL OLFATO




Querid@s amig@s, continuamos con nuestro juego, tan sólo nos quedan dos semanas para terminarlo y espero que cuando hayamos acabado os resulte fácil jugar sol@s. No dejéis de jugar a este juego, pues la esencia de la vida es encontrarnos y seguir conectados conscientemente con notr@s mism@s y con el exterior. Vivir intensamente todas las experiencias que la vida nos tiene reservadas y prepararnos para el aluvión de bendiciones que nos deparará. En definitiva "despertar" y permanecer "despiertos".


A cada uno nos bendicen con el regalo de una vida propia. Por ello, ayuda y vive prestando servicio desinteresado todo lo que puedas, pero no olvides que no puedes vivir la vida destinada a otra persona ni otro puede vivir la tuya. Venimos a vivir nuestras propias experiencias y a aprender nuestras lecciones personales. Por todo ello, tenemos que aprender a ser responsables y la primera responsabilidad siempre es hacia nosotr@s mism@s y después hacia los demás. El tema de la responsabilidad es fascinante porque su significado es contrario al que la mayor parte de la gente entiende por "responsabilidad". En breve os prometo que desmitificaremos la "responsabilidad" y explicaremos lo que realmente significa ese concepto. Si os ocurre como me sucedió a mí, haceros responsables liberará parte de vuestras cargas, con lo cual disminuirán los dolores de espalda y os sentiréis más livian@s porque os desharéis de un gran peso.

Ya sabéis que este juego supone un trabajo interior duro y constante cuya finalidad es haceros despertar tomando consciencia de vosotros mism@s y de vuestro entorno, de lo que sucede aquí y ahora en vosotr@s y fuera de vosotr@s. Cuando algo no os guste cortad con ello, no le permitáis que llene vuestra mente o que os contagie con su negatividad, no prestéis vuestros oídos a que eso pueda pasar, no prestéis vuestra boca para que se llene de críticas hacia vosotr@s mism@s o hacia los demás. Aprended a vivir sin críticas, pues la crítica es un veneno que emponzoña el alma y cuando el alma está mal dentro, también lo está por fuera el cuerpo físico. Y como decía Hipócrates "No intentes curar el cuerpo, sin haber sanado antes el Alma".

A través del olfato nos ponemos en contacto con los olores, huele bien o huele mal, huele dulce, a tierra mojada, a hierba recién cortada, huele a flores, a bebés recién bañados, huele a almizcle, huele a aire fresco, a brisa, a mar, huele a especias, a bizcocho recién horneado, a chocolate, a manzanas recién cogidas, a naranjas a penas exprimidas... Huele a vida, a naturaleza, a necesidad de seguir luchando.

Y a ti, ¿a qué te huele la vida?, ¿te duele la vida? Si la vida te duele y sabes dónde te duele ya tienes hecho parte del camino, pues así sabrás dónde tienes que trabajar contigo mism@ para alejar ese dolor, para eliminarlo.

La nariz también nos pone en contacto con la respiración, nuestra primera reafirmación en el mundo, nuestro primer aliento de vida,  es el momento en el que decidimos vivir o morir, respirar o no por nosotr@s mism@s. Y la respiración nos acompaña durante el resto de nuestra vida, es lo primero y lo último que hacemos estando vivos. Podemos vivir si otros sentidos no funcionan bien, pero no podemos vivir sin respirar, sin oxígeno.

Otro problemita que nos surge aquí, es que cuando somos niños sabemos respirar perfectamente, pero cuando crecemos nos olvidamos de respirar correctamente y nos olvidamos de llenar nuestros pulmones del modo adecuado y nos olvidamos de que nuestra respiración debería de ser abdominal. Es más, en muchas ocasiones nos olvidamos de respirar, cuando estamos enfadad@s, con ira o rabia, solemos dejar de respirar,  cuando "perdemos los papeles" es porque nos hemos olvidado de respirar. Para volver a nosotros es necesario que nos concentremos de nuevo en respirar, tomando respiraciones profundas, llenando los pulmones poco a poco y soltando el aire muy lentamente.

Otra apreciación que trabajaremos durante la semana es la de qué respiramos, ¿respiras aire limpio o contaminado? No me refiero a la polución, me refiero a cómo estás cuando respiras, cómo son tus pensamientos. Cuando tus pensamientos son positivos y respiras conscientemente se eleva la calidad vibratoria del aire que respiras. Cuando tus pensamientos tienen una baja frecuencia vibracional, el arie que respiras es nocivo y contaminante no sólo para tu cuerpo, sino para tu alma.

Durante esta semana vamos a aprender a respirar y a apartarnos de los olores desagradables que no queremos que estén a nuestro lado.

Te propongo que seas más consciente cuando respiras, estate atent@ a tus pensamientos, a tu entorno, a cómo te encuentras y qué sientes cuando respiras conscientemente, ¿qué te distrae? Anótalo en una libreta y cuando quieras nos lo cuentas.



Si no te gusta cómo te huele la vida o cómo huele tu entorno, 
no hay problema, 
cambia de nariz hasta que encuentres la apropiada, 
no te pre-ocupes porque hay muchos modelos,
seguro que acabas encontrando el más adecuado para ti.

©Paqui Sánchez



viernes, 10 de diciembre de 2010

EL BUEN USO DE LA PALABRA





Antes del verano llegó a mí un libro de Don Miguel Ruíz, titulado Los Cuatro Acuerdos, es un libro de sabiduría tolteca y en él su autor nos propone un sencillo procedimiento para eliminar todas las creencias erradas que nos limitan y sustituirlas por otras que sí respondan a nuestra realidad interior y nos conducen a la libertad.

Para ello el autor nos habla de Cuatro Acuerdos, nosotros hoy vamos a profundizar un poquito en el primero de ellos, puesto que es el que se relaciona con el sentido que estamos trabajando esta semana. Si estáis intersados iremos exponiendo también los demás en sucesivos posts.

Los Cuatro Acuerdos son los siguientes:

  1. Primer Acuerdo: Sé impecable con tus palabras
  2. Segundo Acuerdo: No te tomes nada personalmente
   3. Tercer Acuerdo: No hagas suposiciones
  4. Cuarto Acuerdo: Haz siempre tu máximo esfuerzo

¿Cómo eres de impecable con tus palabras?

Y tú pensarás ¿qué tienen que ver mis palabras con el sentido del gusto? Y yo te responderé, que con tus palabras tienes el poder de crear, pero según las utilices, las palabras pueden “crear” o “destruir”. ¿Cómo empleas tu las tuyas?, si las utilizas para crear estás haciendo un buen uso del sentido del gusto, pero si las empleas para criticar, blasfemar, extorsionar, reprochar, juzgar… debes revisar tu sentido del gusto porque alguna "papila gustativa" no está funcionando correctamente.

La palabra, como hemos dicho, “crea” y a través del uso que hagas de ella estás revelando quién eres, cómo estás y en qué momento te encuentras porque la palabra lo revela todo, absolutamente todo de ti. Las palabras son un instrumento de magia en tu vida, el mayor que posees y sólo depende de ti el uso que decidas darles.

Si decides utilizar la palabra de modo impecable, tu palabra creará belleza, amor, equilibrio, paz… y te hará libre.

Como dice el Dr. Miguel Ruíz, la mente humana es como un campo fértil en el que continuamente se están plantando semillas. Las semillas son opiniones, ideas y conceptos. Tú plantas una semilla, un pensamiento, y éste crece. Las palabras son como semillas, ¡y la mente humana es muy fértil! El único problema es que, con demasiada frecuencia, es fértil para las semillas del miedo. Todas las mentes humanas son fértiles, pero sólo para la clase de semilla para la que estén preparadas. Lo importante es descubrir para qué clase de semillas es fértil nuestra mente y prepararla para recibir las semillas de amor.

Es decir, tú decides si quieres entrar en el mundo de la crítica y los juicios, si decides que no quieres participar de esas insanas actividades comienza por alejarte cuando veas que la gente a tu alrededor comienza hacer un mal uso de la palabra, si por circunstancias no pudieras alejarte, no participes en las críticas, evita incluso el escucharlas en la medida de tus posibilidades y ponte a pensar en cosas bonitas, intenta sonreír y mandar pensamientos positivos para esas personas que no han aprendido aún que se construye más hablando bien que mal de los demás. Es nuestro deber ayudarles a que lo comprendan mostrándolo en nosotros mismos. Debemos ser empáticos porque seguramente nosotros también fuimos así en algún momento de nuestra vida y si ellos continúan siéndolo es porque todavía no han aprendido a hacerlo de modo diferente, por tanto, intentemos que aprendan porque es lo mejor para ellos.

Y recuerda siempre que una persona positiva que utilice la palabra de modo impecable, es capaz de contagiar a más gente en lo positivo y la impecabilidad que una persona negativa haciendo un mal uso de ella.

Las palabras marcan, marcan desde pequeños, desde antes de nacer ya nos están trazando un sendero y durante un tiempo no tenemos más remedio que seguirlo, pero llega un momento en la vida de cada uno que el camino se separa del de nuestros padres y ahí podemos empezar a sanar, desde el perdón, sabiendo que lo hicieron lo mejor que pudieron y que sus “equivocaciones” te dan la posibilidad de decidir cambiar y mejorar tu vida y además te han proporcionado la experiencia que necesitabas para el aprendizaje que tenías que hacer, pues nada es fortuíto o pasa por "casualidad".

“Impecable” significa sin pecado. Si criticas o juzgas, no estás siendo impecable con tus palabras o pensamientos y al primero que ese hecho hace daño es a ti mismo, pues lo que proyectas es lo que recibes a cambio, además estás desperdiciando un montón de energía. Cuando eres impecable asumes la responsabilidad de tus actos, pero sin juzgarte ni culparte.

Si decides ser impecable con tus palabras, cualquier veneno emocional que tengas acumulado, acabará por desaparecer de tu vida y dejarás de transmitirlo en tus relaciones personales con los demás.

Si cumples este acuerdo, el miedo desaparecerá transformándose en amor y alegría, a la vez que alcanzarás libertad personal, éxito y abundancia.

No lances hechizos a tus hijos a través de la palabra, no los humilles, no los desprecies, no permitas que tus enfados o tus propios procesos de crecimiento los marquen como te marcaron a ti. Tus padres no supieron hacerlo mejor, pero tú sí que puedes y  si los respetas, si cuidas tus palabras al dirijirte a ellos, les evitarás ulteriores sufrimientos, porque es muy difícil cambiar nuestro sistema de creencias una vez establecido.


No des poder sobre ti a los demás, las opiniones que otros tienen de ti es su problema, no el tuyo, si una persona te hace un comentario despectivo y tú aceptas esa opinión, estás dándole todo tu poder a esa persona, su hechizo te alcanzó convirtiéndose en magia negra. Para romper este acuerdo negativo tienes que crear otro acuerdo que se base en la verdad, porque sólo la verdad te hará libre.


Aléjate de los chismes, porque cuando contemplas el mundo a través de ellos, eres capaz de justificar incluso el comportamiento más cruento y eso no es ser responsable, ni impecable con tus palabras. Si eres impecable con tus palabras dejas de ser un campo fértil para las semillas emponzoñadas y en ti sólo crecerán semillas de amor.

Cuando no tengas nada bueno que decir, honra al silencio y permanece en el sosiego y la prudencia de la circunspección, pues es siempre mejor callar y no decir nada, que utilizar mal la palabra.

¡Inténtalo! Tú puedes conseguirlo.


©Paqui Sánchez

lunes, 6 de diciembre de 2010

DESCUBRAMOS EL GUSTO







Para todos nuestros nuevos visitantes al blog, les diremos que justo hoy hace dos semanas que nuestro blog nació y que estamos jugando a un juego, al juego de despertar nuestros sentidos de forma consciente. La primera semana trabajamos con la vista y la mirada consciente, la semana pasada lo hicimos con el oído y aprendimos a escuchar  nuestro cuerpo prestando atención adentro y afuera. Esta semana es el turno del gusto, del sabor, de cómo saboreamos los alimentos y la vida. 


De nuevo aprovecho para dar las gracias a tod@s aquell@s que habéis decidido seguirnos. Como os suelo decir, espero que siempre encontréis algo de vuestro agrado y así mismo, agradezco vuestras sugerencias si queréis que "hablemos" de algún tema en particular.


Como decíamos, esta semana nuestro trabajo se centrará en ir despertando el sentido del gusto.

¿Estás acostumbrad@ a saborear los alimentos cuando comes o por el contrario a engullirlos sin prestar demasiada atención a lo que estás comiendo? 



¿Has observado cómo es tu relación con la comida? ¿Qué es la comida para ti? ¿Es una necesidad fisiológica que se despierta a través de la sensación de hambre o es un refugio donde te escondes cuando sientes que tienes problemas? ¿Utilizas la comida para llenar vacíos?...

Si observamos cómo comemos, nos daremos cuenta de que muchas veces comemos más de la cuenta porque estamos pendientes de otras cosas en lugar de prestar atención a lo que estamos haciendo en ese momento. Tampoco solemos percibir los sabores al no ser que nos resulten desagradables porque no estamos atent@s a lo que hacemos. Además mucha gente tiene la costumbre de ver la televisión o leer mientras come, con lo cual deja de ser consciente de lo que hace para pasar a disfrutar de otros sentidos, me atrevería a decir que también "a medias".

¿Habéis comido alguna vez un alimento y sentido todo su  sabor? ¿Habéis notado en qué parte de la lengua sentís cada sabor? Es un ejercicio muy interesante que os animo a experimentar, si no sabéis dónde se detectan los sabores en la lengua, os pongo un dibujo donde se muestras las papilas gustativas y en qué lugares son mayores las sensaciones de los gustos.



Durante esta semana vamos a ser más conscientes del sabor de los alimentos. Vamos a regalar a la comida el tiempo que se merece y vamos a saborear los alimentos que ingiramos prestando más atención a lo que estamos haciendo en el momento de comer. Para ello evitaremos tener elementos de distracción cerca, esta semana vamos a comer sin televisión, sin libros a nuestro alcance, dejando nuestro pensamiento libre para que pueda centrarse lo máximo posible en el placer de saborear los alimentos con nuestra familia.

Es un juego que se presta muy bien a realizar también con los niños, yo lo he hecho en casa con los míos y ha sido muy divertido localizar cada sabor en su zona correspondiente de la lengua.

Presta atención a los sabores, temperaturas y texturas, el sabor dulce se detecta en la punta de la lengua, el salado en los laterales, el agrio en los laterales después del salado y el amargo en la parte central posterior. Sintamos también la temperatura, frío, templado, caliente. Observaremos también si es una textura ligera, compacta, rugosa, dura, blanda... No es necesario hacerlo durante toda la comida, pero sí durante unos pocos minutos en cada ingesta.

Este es un ejercicio que nos ayudará a ser conscientes de lo que estamos haciendo, a prestarnos atención para averiguar cosas sobre nosotros mismos, sobre el modo en el que interactuamos con la comida, descubrir si es el más adecuado, si comemos bien, si nuestra alimentación tiene los nutrientes necesarios para que nuestro organismo esté equilibrado y sin carencias. Descubriremos si comemos porque tenemos hambre o porque nos aburrimos, si es necesaria más cantidad de comida, o si al ser consciente es suficiente con menos cantidad para llenarnos.

Nos daremos cuenta de qué hambre cubrimos al comer, si la del cuerpo físico, o si por el contrario estamos también rellenando otros espacios emocionales que no deberían de llenarse con comida pero como no prestamos demasiada atención a lo que hacemos seguimos comiendo sin parar a pesar de estar más que saciados.

Comprobaremos qué alimentos nos gustan más, si los dulces, los salados, los ácidos o los amargos. Incluso puede que descubramos que un mismo alimento puede reunir distintos sabores. Quizá hasta aprendamos a comer menos y mejor. Tal vez también seamos capaces de escuchar a nuestro cuerpo para saber qué alimento nos pide y qué es lo que necesita.

Hablemos ahora de otro tipo de gustos y sabores, ¿a qué te sabe la vida? ¿La degustas, la saboreas, la disfrutas? ¿Cómo son tus palabras? ¿Te honran o te deshonran?  ¿Estás acostumbrad@ a criticar sin razón, simplemente por el placer de herir? ¿Qué sale por tu boca? ¿Tal vez ira, rabia contenida, cólera, humillación, miedo, culpa, envidia, celos, fobias, vergüenza, odio...? Todo esto son emociones negativas, bloqueos, residuos, basuras acumuladas dentro de ti... La buena noticia es que tú tienes el poder para transmutar todas estas sensaciones, pensamientos y emociones y convertirlas en algo positivo.

Es el momento de comenzar a observarte como si fueras un espectador o espectadora de tu propia vida, sin juzgarte, sin decir si lo que estás viendo es bueno o malo, simplemente dejándolo salir, dejándolo fluir. Cuando estás pasando por un proceso de rabia o ira y decides actuar como observador de ti mism@, pasa algo muy curioso y es que la rabia o la ira se desvanecen. Ocurre lo mismo con el miedo, fobias, vergüenza... Recuerda, párate, respira, obsérvate sin juicio y sin dejar de respirar y libera, suelta la carga y no la retengas, déjala marchar sin juzgarla, sin juzgarte.

¡Pongamos nuestras papilas gustativas y nuestra observación consciente a trabajar! 


Iremos subiendo posts a lo largo de la semana para ayudarnos con este sentido del gusto.


Namasté

Gayatri Mantra por Deva Premal

Meditación Oración Universal 



©Fran S



domingo, 5 de diciembre de 2010

ÚLTIMA REVISIÓN DEL OÍDO


SECRET GARDEN


Disfrutad de estas dulces, variadas y coloridas imágenes acompañadas de la exquisita melodía de 
Secret Garden


Podríamos decir que dos de nuestros sentidos ya están mucho más despiertos y conscientes después del trabajo y la atención que les hemos prestado durante estas dos semanas.

Es importante seguir trabajando concienzudamente en nuestros sentidos, ellos nos conectan con la vida, con el mundo, con nuestro entorno y con nosotr@s mism@s. Con los sentidos interactuamos continuamente con todo aquello externo a nuestra persona. Pero esa conexión no se produce únicamente durante unos segundos o minutos al día, cuando estáis jugando a este juego y ejercitándolos. No, esa conexión se produce siempre, continuamente y cuanto más practiquéis mejor será porque despertará antes vuestra consciencia y estaréis mucho más antent@s a la vida.

El ser conscientes de lo que pasa fuera de nosotros, nos ayuda a darnos cuenta también de lo que nos ocurre internamente, porque estamos más atent@s a nosotr@s mismo@s. Tod@s tenemos emociones negativas que sanar, bloqueos que disolver, músculos que soltar, cuestiones que solventar, asuntos a los que sobreponernos... Eso es la vida, adquirir experiencia a través de las vivencias que cada uno tenemos designadas. Nadie puede vivir la experiencia destinada a otra persona, nadie puede pasar el examen por otr@, pues cada un@ estamos en un nivel diferente de desarrollo personal y de crecimiento espiritual y además cada un@ llevamos nuestro propio ritmo.

Cada cual debemos enfrentarnos a aquello que nos corresponde y hacernos cargo de nuestra propia vida. Si delegamos nuestras responsabilidades en los demás porque creemos, erróneamente, que no somos capaces de resolver las cuestiones que acontecen en nuestra vida o porque somos cómod@s y preferimos que sean otr@s los que hagan nuestro trabajo personal, estamos equivocándonos y además no estamos siendo responsables con nosotr@s mism@s, estamos implicando a terceros y pasándoles la carga de nuestra responsabilidad, con lo cual si se equivocan tendremos además a quién echar las culpas de que no nos vaya todo lo bien que quisiéramos.

Y yo te pregunto, si otr@ hace el trabajo por ti, aunque saliera bien, ¿de qué te serviría? Si tú no has aprendido a hacerlo por ti mism@, cuando la vida te ponga delante una experiencia similar, no sabrás cómo solventarla y siempre necesitarás depender de terceros, generando unas cadenas y ataduras invisibles de dependencia, unos cordones que te esclavizarán a ti y a la persona que hayas escogido para llevar tu carga. La esclavitud no es la mejor manera de vivir y somos esclavos prácticamente de todo y vamos haciendo relaciones dependientes y esclavizando a todo aquel o aquella que nos encontramos por el camino.

Tenemos la responsabilidad de frenar esto, de pararnos, respirar profundamente y observarnos y ver qué nos pasa, qué nos frena, qué nos impide hacer las cosas por nosotr@s mism@s y tomar nuestras propias decisiones. Por dura que te parezca tu carga, si está contigo es porque tú puedes solucionarlo. Busca tu fuerza, tu fortaleza interior, utiliza todas las herramientas que estén a tu alcance. Cambia tu manera de pensar, sé más positiv@. Cuando empiezas a vibrar en la positividad, todo a tu alrededor, milagrosa y mágicamente comienza a cambiar. Lo positivo atrae a lo positivo, los pensamientos de abundancia, atraen abundancia, el amor atrae amor, la compresión atrae comprensión… y así sucesivamente, atraemos aquello que proyectamos, si proyectas bueno y positivo, en tu vida aparecerán las personas, las situaciones, las oportunidades necesarias para que se produzca ese cambio por el que abogas.

Todo está bien, está bien hasta cuando te das cuenta de que te has vuelto a equivocar, porque eso ya te ha hecho consciente de que tenías que haberlo hecho de otra manera y en la próxima ocasión prestarás instintivamente más atención. Tomar consciencia es un gran paso para conseguir lo que nos hemos propuesto.

Pero no tienes que creerme porque yo te lo diga y confíes en mí, no confíes en mí, no te lo creas, experiméntalo, vivéncialo, es lo único que te puede convencer, experimentar las cosas por ti mism@. La experiencia es la única que nos enseña y la experiencia se adquiere practicando y con la práctica nos volvemos expert@s en aquello que deseamos.

Ahora sólo necesitas creer que eres capaz de conseguirlo, tú puedes, si quieres puedes. Ya he utilizado esta expresión en otras ocasiones, pero es que cada vez creo más y más en ella. Somos capaces de conseguir aquello que nos propongamos. Quizá no resulte fácil y no nos salga a la primera, pero nadie dijo que fuera fácil, sino que valía la pena. Y yo te digo que vale la pena vivir despiert@, consciente, siendo dueños de nuestra propia vida y decidiendo en cada momento qué queremos y sabiendo que podemos y debemos cambiar de opinión si así lo hemos sentido y no pasará nada.

Esto también lo he dicho ya, creer es crear y crear es creer, cree y créate una vida mejor, el tipo de vida que mereces. Y nadie mejor que tú para saber qué es lo que quieres.

Dedícate tiempo, todo el que necesites, para averiguar qué te hace feliz y qué quieres en tu vida, quién quieres que forme parte de ella y cómo quieres que sea.

Obsérvate y cuando no te guste lo que veas, rectifica tu conducta, no es de sabios pensar que “ya es demasiado tarde para cambiar”, nunca es tarde para cambiar tengas la edad que tengas ya que mientras hay vida, uno puede decidir hacer las cosas de manera diferente sin importar la edad que tenga. Mejorar y rectificar sí es de sabios y estamos continuamente adquiriendo sabiduría a través de la experiencia.

No eches balones fuera, cuando no te gusta lo que ves en ti, la culpa no es de los de afuera, nadie es culpable, sin embargo, si eres responsable, eres tú quien debe darse cuenta dónde está el cortocircuito interno que produce esa reacción negativa.

Si queréis seguir jugando, preparaos, pues el próximo sentido está a punto...


ENYA ~ SEGRED GARDEN


Os dejo con la magia de Enya y 
la magnificencia de la Naturaleza

©Paqui Sánchez



lunes, 29 de noviembre de 2010

¿QUIÉRES SEGUIR JUGANDO? AQUÍ ESTÁ EL OÍDO



 Que tu oído se alegre con las bellas palabras y la rica cadencia de los sonidos amables

El nuevo juego de esta semana consiste en estar atentos a lo que escuchamos y oímos a nuestro alrededor y a lo que nos dice nuestro propio cuerpo. Esta semana despertaremos conscientemente el oído e intentaremos aprender a escuchar en estéreo.

Estamos llen@s de ruido y la mayor parte de las veces es un ruido contaminante que hemos ido recogiendo a través de los años. Si despertamos nuestras memorias a través de los años hasta el momento de nuestra concepción, nos daremos cuenta de cuanta información negativa sobre nosotr@s mism@s hemos ido recogiendo a lo largo del tiempo. Toda esa basura acumulada que forma parte de nuestro pasado, se extiende a nuestro presente anulando en muchos casos nuestra voluntad, nuestra valía y mermando nuestra estima. Desde pequeñ@s, la mayor parte de nosotr@s hemos escuchado hablar mal de los demás y hemos sufrido el mal uso de la palabra sobre nosotr@s mism@s. Esas palabras de descalificación que además provenían de personas tan importantes como nuestros padres, familiares, amig@s y/o educador@s están bien asentadas dentro de nosotros. Pero hoy estamos preparad@s para romper esta cadena de desvalorización que acaba lastimando nuestra mente y somatizando enfermedades físicas.

Evidentemente no podemos cambiar el pasado, ningún@ de nosotr@s puede volver a atrás a emendar lo que estuvo mal, pero lo que sí podemos hacer es perdonar. Nuestro perdón nos liberará a nosotr@s y a l@s que nos hirieron. Curar el pasado para sanar el presente sólo puede conseguirse mediante el perdón y la reconciliación con el niño interior y hay muchos ejercicios y herramientas que están a nuestro alcance para conseguirlo.

Lo que los demás reflejaron en nosotr@s, las malas opiniones, los malos gestos… forman parte de lo que otras personas pensaban, probablemente erróneamente, de ti. Pero eran sus pensamientos y sus opiniones y tú no eres eso. Lo que los demás piensan de ti es su problema, no el tuyo. Ten en cuenta que tod@s somos víctimas de víctimas y seguro que esas personas que nos querían y herían a la vez, ponían lo mejor de sí mismas intentando hacerlo lo mejor que sabían.

Toda la desvalorización que hemos recibido se puede transmutar y convertir en nuevo valor y amor hacia nosotr@s.

Cuando éramos niñ@s no teníamos más opción que obedecer a nuestros padres y por así decirlo “aguantar” con lo que nos tocara. Pero ahora ya no somos niñ@s, esas opiniones basadas en su mayor parte en el miedo y en hacer las cosas mecánicamente, sin pensar, sin ser conscientes, porque era lo que a ellos también les habían dicho sus padres y así sucesivamente, ya no las admitimos más.

Nos declaramos en guerra pacífica con los viejos patrones familiares y desde el perdón, la reconciliación y la compasión nos creamos patrones nuevos para nuestra nueva vida, la vida que hemos elegido conscientemente de despertar de forma mágica nuestros sentidos.

Ahora limpiamos nuestras orejas, esta semana vamos a hacer una buena limpieza, saquemos todo el cerumen acumulado durante años y saquémosles brillo.
 Cuando las tengamos bien limpias comenzaremos a escuchar, con una, con la otra, con las dos a la vez. Nos escuchamos a nosotros mismos, a nuestro entorno. Y estamos muy atent@s a los sonidos nuevos y a los sonidos de siempre para escucharlos de un modo más atento, seguro que sonarán diferente. La atención es una energía con mucho poder. Iremos hablando de ello durante la semana.

Y recuerda no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a ti. Si no te gustan las críticas, no critiques, rompe la cadena, y si llega un momento en el que no tienes nada bueno que decir, permanece en silencio. Comienza con esta práctica y empieza a escuchar el sonido de la magia.

Y recuerda que no debemos perder lo que ya hemos obtenido, por tanto no descuides la mirada consciente, que tus ojos continúen siempre atentos a ti mism@ y a lo que sucede a tu alrededor.




La Tierra también está cambiando, 
estáte atent@ a su canto



©Paqui Sánchez