Gracias por estar aquí

Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo
Mostrando entradas con la etiqueta Celtas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Celtas. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de diciembre de 2024

EL MUÉRDAGO Y LA MAGIA DE SUS BESOS

 Muérdago, besos y magia ancestral.


El Muérdago y la magia de sus besos

El muérdago (Viscum álbum), es una planta perenne, epífita y semiparasitaria perteneciente a la familia de las lorantáceas y nativa de Europa, América y Asia occidental y meridional. Crece sobre las ramas más altas de diversos árboles de gran porte, principalmente especies de hoja caduca como manzanos, perales, álamos, castaños, arces, saúcos, espinos, pero también sobre algunos pinos silvestres… y excepcionalmente sobre los robles donde era considerado sagrado por las culturas antiguas y se le atribuían grandes propiedades sanadoras y mágicas.

Es una planta semiparasitaria y epífita porque hace su propia fotosíntesis, a la vez que crece sobre otras especies careciendo de raíces, el muérdago inserta un chupón u órgano succionador que se ramifica entre la corteza y la madera del árbol anfitrión, a través del cual se ancha y alimenta. Sus características variarán un poco dependiendo del árbol huésped que lo acoge ya que toma de él el agua y las sales minerales que necesita para completar su ciclo metabólico.

La primera mención gráfica del muérdago se remonta a 1485, donde en el libro recopilatorio de plantas Hortus Sanitatis se plasmó su primera imagen. Se dice que es una planta utilizada por los druidas celtas o aquellos sabios ancianos que conservaban el conocimiento nativo, su uso quedaba relegado para los momentos más sagrados e importantes. Ya Plinio el Viejo incluyó al muérdago en su compendio de conocimiento sobre la naturaleza, en su obra Historia Natural (Naturalis Historia), escrita en el siglo I d.C. destacando su uso tanto en la medicina como en la magia y remarcando su importancia en las antiguas creencias de los pueblos celtas y otras culturas. Reconoció que esta planta era objeto de muchos rituales y se le atribuían propiedades curativas y mágicas.

Bayas de muérdago.

 Sus hojas son lanceoladas, de color amarillo verdoso, enteras y de textura correosa, se disponen en pares opuestos, sus flores son dioicas y de color amarillo verdoso y se agrupan en ramilletes de tres. Una especie dioica es aquella en la que existen ejemplares machos y hembra, por tanto se reproduce de forma biparental, necesitando dos progenitores para ello. Este término se utiliza para referirse únicamente a las plantas. Las especies dioicas son opuestas a las monoicas que poseen los órganos reproductores femeninos y masculinos a la vez.

El muérdago está formado por tallos dicotómicos que pueden llegar a medir hasta 1 metro, separándose en varios ramos ahorquillados, cilíndricos y divididos por nudos. Es por ello que va tomando forma de esfera o semiesfera conforme va creciendo. El fruto es una baya pequeña que empieza siendo verde y cuando madura se vuelve de color blanco o amarillo translúcido. Las bayas son tóxicas y necesitan 9 meses para desarrollarse, coincidiendo su madurez con el momento del año que el calendario gregoriano anuncia el período natalicio.

Viscum álbum, de bayas blancas

Las bayas contienen viscotoxina como principal principio activo, es por ello que el muérdago ha sido ampliamente utilizado como planta medicinal, útil para combatir la afonía, la tensión arterial, la arterosclerosis, la diabetes, la epilepsia, la ansiedad,  como diurético y en los últimos tiempos se utiliza en las terapias oncológicas para paliar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia, puesto que aumenta la respuesta del sistema inmunitario y los niveles de endorfina, tonifica el metabolismo y devuelve el apetito. Aún así no debemos olvidar que es una planta tóxica y que su uso ha de estar prescrito por un facultativo, porque ingerida en exceso podría ser peligrosa.

Las bayas contienen además en su interior una pulpa translúcida y muy viscosa que aloja una sola semilla recubierta de una sustancia llamada viscina o liga, es una proteína muy pegajosa y tóxica para los seres humanos, pero no para los pájaros, convirtiéndose en un alimento muy apetecible durante el invierno, cuando no hay mucho más donde elegir. Cuando los pájaros comen este fruto, intentan deshacerse de su pegajosa semilla frotando sus picos en los troncos de los árboles quedando esta posada en ellos, en otras ocasiones, si los pájaros han tragado la semilla, esta quedará depositada y adherida a las ramas de los árboles al excretarla. Y así es cómo se multiplica y propaga esta planta epífita, al quedar las semillas listas para geminar. Es por ello que el muérdago es una planta de muy fácil reproducción, convirtiéndose en ocasiones en especie invasora que puede incluso acabar con la vida del árbol huésped que le acoge.

Diferencia entre muérdago y acebo

Después de elaborar el artículo sobre el acebo (Ilex aquifolium) y debido a que encontré mucha confusión en la web y redes sociales con las imágenes del acebo atribuidas al muérdago, seguí investigando y descubrí que hay diversos tipos de especies de muérdago. En Europa y en la Península Ibérica en concreto, hay dos variedades destacables, el Viscum álbum, que es el más común y cuyas bayas son de color blanco translúcido y el Viscum criciatum, cuyas bayas son de color rojo. En Estados Unidos es más común el llamado Phoradendron Serotinum de frutos también rojos. Al parecer las bayas del muérdago de Estados Unidos no son tóxicas y sí se pueden ingerir sin ningún peligro. Independientemente del color de las bayas (que aunque coincidieran en color no son iguales puesto que las del muérdago son translúcidas y de textura pegajosa y las del acebo más compactas y secas) y de la coincidencia en algunas de sus propiedades y los usos mágicos que les atribuían las antiguas culturas europeas, si atendemos a sus hojas, nunca se podrá confundir una especie con la otra.

Viscum criciatum, de bayas rojas

Debido a su facilidad de reproducción, desde tiempo inmemorial y en todas las culturas antiguas, esta planta ha sido considerada un símbolo de fertilidad y utilizada en diferentes rituales para la fertilidad.

Los druidas consideraban al muérdago una planta sagrada, con propiedades mágicas y curativas. Decían de él que era un “Regalo del cielo” por carecer de raíces que lo sujetaran a la Tierra y flotar sobre los árboles sin tocar el suelo. Sus bayas simbolizaban la fertilidad masculina, y eran utilizadas en rituales para tratar la infertilidad, así como enfermedades graves, además se utilizaban para fabricar venenos. Se decía que el muérdago que crecía en los robles era especialmente mágico, era “la plata que todo lo cura”.

Asimismo se le otorgan poderes mágicos de protección, por ello solían poner una ramita de muérdago en las cunas de los niños para protegerlos y velar su sueño. Se colgaba en las puertas de las casas para protegerlas de incendios y evitar los rayos. Se quemaba muérdago para repeler a los espíritus malignos y se utilizaba una ramita debajo de la cama para mejorar los sueños y potenciar el descanso. Esta planta divina atraía la buena suerte.

Tenían una ceremonia para su recolección llamada “el Ritual del Roble y el Muérdago”. Se celebraba cinco días después del solsticio de invierno y consistía en recoger la planta milagrosa, que era cortada de “un roble sagrado” con una hoz de oro, ya que el metal anulaba las propiedades curativas y mágicas del muérdago. Además, para mantener sus propiedades, el muérdago no podía tocar el suelo. Las ramitas eran distribuidas para colgarlas en las puertas como protección contra truenos, relámpagos y otros males.

Muchas culturas la consideraban una planta sagrada, incluida la japonesa y algunas regiones africanas donde se utilizaba tanto para la protección como para la sanación.

El muérdago es una planta sagrada

          Por otro lado, los escandinavos la consideraban una planta de paz por lo que cuando dos bandos enemigos se encontraban en el bosque bajo el muérdago, declaraban una tregua hasta el día siguiente. Amén de ser utilizado para resolver problemas de pareja, se dice que la pareja se colocaba debajo del muérdago y el ritual consistía en besarse para consolidar el vínculo, ya que se suponía que habían solventado el problema que les aquejaba separándola y su relación volvía a ser estable. Hay quienes atribuyen a esta práctica el inicio de “besarse debajo del muérdago” para atraer salud, fertilidad y posibilidades de compromiso para las jóvenes parejas.

¿Será este el verdadero inicio de la tradición del beso debajo del muérdago en Navidad? Podría ser, sin embargo, esta no es la única leyenda que existe al respecto.

Existe una antiquísima leyenda perteneciente a la mitología nórdica donde podríamos encontrar el verdadero origen “del beso bajo el muérdago”, que por cierto no tiene nada de romántica. Pese a ello me ha resultado muy interesante conocerla y por eso he decidido compartirla contigo. ¿Quieres que te la cuente?

El muérdago y sus semillas blancas

Balder, también conocido como Baldr o Baldur, hijo de Odín (rey de los dioses asgardianos, de la guerra y la sabiduría) y de la diosa Frigg; era el dios de la luz, la alegría, la pureza, la paz, el perdón y el verano, la criatura más noble y querida de la mitología nórdica. Se decía que era tan noble y apuesto que la luz emanaba de su cuerpo, siendo además el más sabio de los dioses de Asgard.

          Cuenta la leyenda que despertó una mañana con la certeza de que todas y cada una de las criaturas vivas de la Tierra querían matarlo. Sus sueños eran oscuros y cada vez más inquietantes y su madre, la diosa Frigg que sabía interpretar los sueños vio que su hijo iba a morir.

          La diosa Frigg, era una de las diosas mayores de la mitología nórdica y germánica junto con la diosa Freyja (a veces incluso se dice que podría tratarse de la misma figura). Era la diosa de la fertilidad, el amor, el matrimonio, la maternidad, y guardiana de las Artes Domésticas y la previsión.

Los dioses empezaron a preocuparse seriamente por el estado de Balder y se reunieron en el Gladsheim para encontrar una solución al problema e hicieron una lista nombrando todo aquello que podría matar a Balder.

Cuando la lista estuvo terminada, Frigg y Nanna (la esposa de Balder) tomaron la lista y fueron a cada uno de los rincones de los nueve mundos, haciendo prometer a todo ser que no harían daño a Balder. Hablaron incluso con los cuatro elementos, el éter y todos los seres vivos, incluidas las plantas, árboles y animales,  todos juraron no hacer daño a Balder.

La invencibilidad de Balder se convirtió en una fuente de diversión para los otros dioses que lo utilizaban como blanco para lanzar cuchillos y disparar flechas viendo cómo rebotaban en él de forma inocua.

Cada vez más celoso de Balder, el dios del mal, Loki, se disfrazó de anciana y fue a hablar con Frigg con el fin de averiguar si Balder tenía alguna debilidad. Frigg le reveló que al único ser vivo que no le había pedido juramente era al muérdago por ser joven y no presentar ningún tipo de amenaza para su hijo. Loki fabricó una flecha de muérdago y embadurnó la punta con savia de la misma planta, engañó a Hodr (también conocido como Hodur el ciego), el hermano invidente de Balder y dios del invierno, para que se uniera al juego y le lanzara la flecha a su hermano. Hodur se negó alegando que no podía ver a Balder amén de no tener nada que lanzar, pero Loki le dio la flecha y le ayudó a apuntar hacia Balder, cuando la flecha golpeó a Balder, este murió en el acto.

El muérdago y sus propiedades mágicas

Muérdago planta epífita

La Tierra se volvió fría y la vida extremadamente triste. Durante 3 días toda criatura viviente utilizó sus dones, ungüentos y pociones para devolverle la vida a Baldur sin ningún resultado.

Frigg lloró desconsoladamente la muerte de su hijo, sus lágrimas nacaradas como perlas, al caer sobre el muérdago se convirtieron en sus bayas y como agradecimiento la diosa lo bendijo brindando protección a cualquiera que se encontrara debajo de la planta y ordenó que a partir de ese momento, cada pareja que pasara debajo de una rama de muérdago debía besarse para perpetuar su amor, de ese modo se transformaría el dolor que el muérdago había causado por haber sido ignorado en amor. A partir de este momento el muérdago fue considerado símbolo de paz en las culturas antiguas. Esta misma versión reza que la diosa consiguió con sus lágrimas revivir a su amado hijo Baldur.

Sin embargo, hay otra versión que también quiero contarte.

Los dioses casi enloquecieron al ver que el querido Balder había perdido la vida después de tanto esfuerzo por mantenerlo vivo y no dispuestos a aceptar su muerte mandaron a Hermod, otro hijo de Odín al inframundo para hablar con la diosa Hel para averiguar si existía algún modo de que les devolviera a Balder, al final logró convencerla con la condición de que todo lo vivo y lo muerto llorara por Balder mostrado así su amor universal por él. Y todos lo hicieron excepto una bruja llamada Thokk, que se negó a derramar ni una sola lágrima por él. Se dice que esta bruja no era otro que Loki disfrazado que no quería que Balder volviera a la vida.

          También cuenta la leyenda que Odín tuvo un hijo, Váli, con la giganta Rindr que llegó a la edad adulta en un solo día con la finalidad de matar a Hodr, unque Hord no hubiera matado a su hermano Baldur de manera voluntaria, los dioses decidieron que debía morir por tal afrenta. Toda vez que Loki fue encadenado a tres rocas mientras una serpiente venenosa fue colocada sobre su cabeza para que goteara veneno en su cara por toda la eternidad.

El muérdago invasor

          Por otro lado, hay quien dice que el origen del muérdago se remonta a las culturas griega y romana. Dicen que los griegos fueron los primeros en utilizar el muérdago en sus ceremonias nupciales puesto que era un símbolo de fertilidad dada su facilidad para reproducirse y crecer en las ramas de otros árboles. No obstante, los romanos lo utilizaban en las Saturnales, festival que celebraban en honor a Saturno, el dios de la agricultura, al que ofrendaban el muérdago como símbolo de fortaleza al ser una planta que era capaz de sobrevivir en situaciones muy adversas.

          Más recientemente, concretamente en la Inglaterra del siglo XIX, encontramos la tradición más cercana a nuestros días cuya  costumbre adquirió un misticismo romántico durante la época victoriana. Los ingleses pensaban que el muérdago tenía un atractivo mágico y comenzaron a utilizarlo en un ritual romántico rescatado de la cultura celta. El ritual comenzaba con una mujer joven que se ubicaba debajo de las ramas del muérdago adornadas con lazos, la joven, mientras permanecía debajo del ramo de muérdago, no podía rechazar ningún beso de ningún joven. Ese beso podía significar la continuación de un romance o el inicio de una amistad entre los dos jóvenes. Por cada beso dado, debía arrancarse una baya del ramillete, cuando no quedaban bayas, cesaban los besos. Si nadie se acercaba a besar a la muchacha, significaba que el amor se demoraría un poco más, pero no mucho, ya que se casaría a lo largo del siguiente año. La tradición dice que la rama debía quemarse 12 noches después de haberse colocado, de lo contrario, las mujeres y hombres que se hubiesen besado bajo ella no se casarían jamás. Esta es probablemente la tradición que ha llegado a nuestros días, aunque en esta época solo se celebre durante la Navidad. La tradición reza que si una mujer recibe un beso bajo el muérdago en Nochebuena, encontrará el amor que busca o conservará el que ya tiene. Si las personas que se ponen bajo el muérdago ya  son pareja, el muérdago los bendecirá con fertilidad.

Muérdago como símbolo de protección

          Para quienes todavía conservan costumbres celtas y en algunos países del norte de Europa, existe la tradición de quemar el muérdago del año anterior el día de Santa Lucía, es decir, el 13 de diciembre. De ese modo el fuego purifica el hogar llevándose todos los males dejando la casa limpia y protegida. La noche del solsticio (ahora el 24 de diciembre) se coloca un nuevo ramo de muérdago que deberá permanecer en la puerta de la casa hasta 13 de diciembre del año siguiente. Se dice que este ramo no debe ser comprado, sino regalado.

Beso bajo el muérdago.

Como sé que es mucha información junta, te voy a hacer una especie de resumen para que te quede todo mucho más claro. El muérdago ha sido utilizado en distintos lugares y tradiciones antiguas tato por los celtas, pueblos germánicos antiguos, romanos, etc.

·       Culturas Celtas (siglos I a.C-V d.C), el muérdago era considerado una planta sagrada asociada con la fertilidad, la protección y la sanación. Los druidas, sacerdotes celtas, lo utilizaban en rituales religiosos, especialmente para honrar el solsticio de invierno. Se le atribuían poderes mágicos, principalmente al recogido durante el solsticio de invierno y aquél que crecía en los robles, ya que para ellos representaba la conexión entre el cielo y la tierra. Simbolizaba la renovación y el renacer del astro Sol y era utilizado en rituales para atraer la buena suerte, proteger a las personas y purificar el hogar. Además tenía la capacidad de sanar y fortalecer la vida, con lo cual era utilizado como símbolo de fertilidad. 

·     En la antigua Roma (siglos I a.C-I d.C.), el muérdago también era considerado un planta sagrada. Era utilizado en la Saturnalia (festividades en las que se celebraba el solsticio de invierno) para decorar los hogares y rendir homenaje a los dioses. Se creía que tenía el poder de proteger los hogares y a sus habitantes de los malos espíritus y las energías negativas. En esta época, el beso bajo el  muérdago simbolizaba buena suerte y salud, no necesariamente tenía una connotación romántica.

·       En las tradiciones nórdicas, el muérdago se asociaba también a la fertilidad y la vida. La diosa Frigg, madre de todos los dioses nórdicos, derramó sus lágrimas por la  muerte de su hijo Baldor, convirtiéndose estas en perlas de muérdago, pasando este a ser considerado un símbolo de renacimiento y vida. 

·       A lo largo de la Edad Media (siglos V-XV), el muérdago siguió considerándose una planta mágica con propiedades curativas, de fertilidad y protectoras. Se creía que tenía capacidad para alejar a los malos espíritus. Sería a finales de esta época en la que el significado del beso bajo el muérdago fue cargándose de un matiz más romántico. 

· Durante el Renacimiento (siglos XV-XVI), época de redescubrimiento de las tradiciones grecorromanas, asociada a un auge del humanismo, las ciencias, las artes y las costumbres. El muérdago vinculado desde tiempos antiguos con la mitología, la medicina y la magia, continuó siendo una planta con gran valor simbólico, relacionado con la paz, la fertilidad y la protección, usándose en algunas celebraciones, principalmente en la corte.  

Leyendas de besos

·       En la época Victoriana (siglo XIX), momento en el que se consolidaron las celebraciones navideñas. Fue en este momento de la historia cuando el beso bajo el muérdago comenzó a asociarse con el cortejo y el romanticismo. Durante el período natalicio, en eventos sociales tales como bailes y cenas, las jóvenes parejas se colocaban bajo el muérdago para besarse como muestra de afecto, convirtiendo esta costumbre en una de las tradiciones más populares y apreciadas de la época. Se decía que si una mujer era besada bajo el muérdago, tendría suerte en el amor y podría esperar una buena relación o incluso matrimonio. Curiosamente, según la tradición, una mujer no podía rechazar un beso bajo el muérdago sin que eso se considerara de mala suerte, lo que le daba un carácter ligeramente lúdico a la costumbre. 

·       En la actualidad, el beso bajo el muérdago sigue siendo una tradición popular en muchas culturas occidentales, especialmente durante la época navideña. La tradición está asociada con el amor, la amistad y el romanticismo. El beso simboliza el deseo de prosperidad, buena fortuna y renacimiento para el nuevo ciclo. Ha dejado de limitarse a las parejas románticas, hoy día cualquiera puede participar en la tradición, ya sean amigos, familiares o parejas.

 

Y así, llegamos al final de esta disertación sobre el muérdago, sus usos mágicos, los mitos y leyendas creados en torno a él y, sobre todo, la historia de sus besos. Ahora ya sabes que besarse bajo el muérdago no es una costumbre adquirida en Europa por las películas americanas, sino más bien lleva a Hollywood por las tradiciones europeas.

Espero que hayas disfrutado de la lectura y te sirva. Gracias por llegar hasta aquí.

Gracias por las imágenes que acompañan esta publicación.

©Paqui Sánchez

Muérdago para Santa Lucía

©Paqui Sánchez

domingo, 3 de mayo de 2020

EL CALENDARIO CELTA. CALENDARIO DE COLIGNY.

Rueda del año celta con los 8 sabbats
El calendario celta
Calendario de Coligny

El pueblo celta se extendió prácticamente por toda Europa, por lo que es de suponer que presumiblemente no todos los pueblos celtas siguieran el mismo calendario. Debido a que esta cultura, aunque e vías de recuperación desde los últimos 30 o 40 años, se fue perdiendo con el paso del tiempo y no se conservan calendarios por los que podamos saber con certeza cómo era su manera de medir el tiempo. Sin embargo, gracias al hallazgo de algunas piezas de bronce en Coligny y otros pocos fragmentos de otro calendario encontrado en Villards d’Heriad, se pudo reconstruir bastante fielmente el calendario celta continental usado por los galos. Aun así, quedan todavía muchas incógnitas por descubrir que se cubren con hipótesis y suposiciones.

De hecho, se dice que en un primer lugar el calendario celta fue un calendario únicamente lunar, ya que la luna era lo más importante para ellos y que por la influencia de otros calendarios solares, como el juliano, decidieron optar por un calendario luni-solar intentando conciliar los ciclos lunares con el año solar.

      El calendario de Coligny, fue encontrado en 1897 en la población que lleva su nombre, cerca de Lyon, en Francia por un agricultor llamado Alphonse Roux mientras trabajaba. A treinta centímetros por debajo de la tierra y en una bolsa cuyas fibras se habían ido desintegrando con el paso del tiempo, Roux halló 550 fragmentos de bronce. Tras su estudio se descubrió que unas 400 piezas correspondían a una escultura galorromana datada de finales del siglo I a.C. y las otras a un calendario incompleto al que le faltaban más de la mitad de las piezas. De las 149 piezas encontradas, tan solo 127 contenían inscripciones correspondiendo su datación a la misma de la escultura.

Imagen de un fragmento del calendario de Coligny

          El calendario fue reconstruido por Dissard sobre una tabla. Organizó 16 columnas de 8 bloques que representaban 62 meses en total, cada día tiene un agujero al lado, donde se ponía un alfiler para indicar la fecha, al igual que se hacía con los calendarios encontrados en Roma. Tanto las letras como los números aparecen escritos en caracteres latinos, pero el idioma del calendario es galo con más de 2.000 palabras y unas 130 líneas por columna. Estos datos nos desvelan un poco de información sobre la que trabajar ya que esos 62 meses corresponderían a un lustro y con 6 lustros tenemos un siglo celta de 30 años, que sería igual a unos 365,2 días por año.

Este hallazgo ha sido reconocido como una fuente epigráfica crucial para el estudio y conocimiento de la antigüedad celta, proporcionando información sobre la concepción del tiempo, los conocimientos astronómicos y la tradición druídica de los celtas. Sin embargo, hay otras hipótesis que sostienen que se trataría de un calendario de uso público, similares a los que usaban los griegos y los romanos.

División del tiempo de los pueblos celtas, la rueda del año

La división del tiempo para los celtas

La filosofía de vida celta se centraba en los ciclos de la naturaleza. Para ellos todo comenzaba en la oscuridad, en la profundidad de la madre tierra se enterraban las semillas que reposarían allí durante meses hasta que esas semillas eclosionaban y comenzaban su crecimiento externo abriéndose paso por la tierra hasta encontrar la luz, que las nutría y las hacía crecer. Lo mismo ocurría con la semilla que una vez depositada en el vientre de la madre crecía hasta eclosionar y dar lugar a una nueva vida. Para ellos todo se explica como un constante ciclo de crecimiento-plenitud-decadencia-reposo, tal cual les mostraba la naturaleza a la cual estaban tan ligados, ya que tanto la naturaleza como los ciclos agrícolas marcaban los ritmos de su forma de vida.

Por tanto, todo comienza desde la más profunda y solitaria oscuridad. Desde esa fase oscura es desde donde se gesta la vida, el ciclo natural de la vida se va desarrollando hasta alcanzar la plenitud en su momento más luminoso, cuando ha llegado ese momento cúlmine, se inicia ese otro ciclo de decrecimiento y se vuelve paulatinamente hacia esa fase de descanso y oscuridad. 

Así se entendía todo, así comprendían los ciclos lunares, así comprendían el ciclo solar, así comprendían los ciclos de la tierra y la naturaleza, así comprendían la concepción de la vida y la necesidad de morir para volver a renacer y renovar el ciclo.

Es por todo ello que para el pueblo celta la etapa oscura marcaba el inicio de cada ciclo. 

Vamos a ver cuáles era las unidades de tiempo para los celtas.

1.    El día
La unidad básica del calendario es el día, el día tenía 24 horas como en la actualidad, pero con la peculiaridad de que comenzaba y acababa con la puesta de sol. En este aspecto es diferente a nosotros que empezamos y terminamos el día a las 12 de la noche independientemente de en qué estación nos encontremos y las horas de sol que tengamos. Por eso para los celtas la duración del día era mucho más variable. El día comenzaba con la mitad oscura y después se iba abriendo al amanecer hacia su mitad iluminada. 

Esta es la razón por la cual los celtas comenzaban siempre sus celebraciones con la puesta de sol, porque era cuando el día terminaba para dar comienzo al nuevo día.

2.   La quincena
Los meses tenían 2 quincenas, la primera de ellas tenía 15 días y la segunda 14 o 15 dependiendo de si el mes era de 29 o 30 días.

El punto en el que comenzaba la segunda quincena era llamado Atenoux, que significa “luna renovada”.

3. Los meses
Los meses se medían por ciclos lunares, cada ciclo lunar era un mes diferente. Por tanto los meses empezaban siempre con la misma fase lunar. Se cree que comenzarían con la fase de luna nueva hacia creciente hasta alcanzar su plenitud e iniciar el ciclo de descenso hasta llegar a la nada. Pensamiento muy acorde con la filosofía celta que aplicaban a todas las cosas, pero también hay otras teorías que apuntan a que el inicio se haría con la luna llena, no hay pruebas tangibles que nos arrojen una verdadera certeza sobre ello.

Lo que sí podemos afirmar con certeza es que los ciclos de los meses lunares estaban entre 29 y 29,5 días, por tanto a unos les daban 29 días y a otros 30. Para designar los meses, los celtas tenían dos palabras, decían que eran meses Matos (afortunados) aquellos que tenían 30 días y denominaban meses Anmatos (desafortunados) a los ciclos de 29 días.

Los celtas tenían 12 meses fijos y 2 meses extras que no se daban todos los años. 

El año celta empezaba con su mitad oscura, poco después del equinoccio de otoño, en la festividad de Samhain. Por tanto, el primer mes del año era el mes de Samonios 40 días después del equinoccio de otoño, a los que sucedían: Dumannosios, Rivros, Anagantios, Ogronios, Cutios, Gianmonios, Simivisonnios, Equos, Elembivios, Edrinios y Cantlos.

Meses extras

1.        Mid.., de este mes no se conserva todo el nombre, solo se sabe que comenzaba por Mid... y se colocaba antes de Samonios, como último mes del año.

2.      Ciallos Bis Sonnocingos, se colocaba antes de Giamonnos.

          ¿Cómo explicamos la existencia de estos dos meses extra que no se dan todos los años?

          Conciliar el calendario lunar con el calendario solar para conseguir un calendario luni-solar no es tarea fácil dado que el ciclo lunar y el solar no tienen la misma duración. Por tanto estos dos meses extras aparecen para compensar ese desfase que se crea al intentar aunar estos dos calendarios y ajustar sus festividades al calendario.

          Tracemos ahora unos cuantos números para poder verlo gráficamente.

Año solar: 365 días más un cuarto.
Mes lunar: 29,5 días de media x 12= 354 días
Desfase entre ambos = 11días

1º Año = desfase de 11 días. No hacían nada.
2º Año = desfase de 22 días. No hacían nada.
3º Año = desfase de 33 días. Añadían un mes más.

     Cada dos años y medio aproximadamente y comenzando por “Mid…” incluían uno de estos meses extra, se cree que de forma alternada y así quedaba un descuadre de solo 3 días. Así todas las fiestas quedaban más o menos cuadradas en el lugar que les correspondía. 

Por tanto este es el motivo por el que algunos años tenían 12 meses y otros 13. Añadiendo estos dos meses extra, el ciclo lunar y el solar quedaba bastante compensado, aunque nunca al 100%, el ciclo se cuadraba completamente cada 30 años como ya anticipamos al principio del artículo. Es por ello que se dice que cada 30 años los celtas completaban un siglo celta.

Rueda del año con las fases lunares y los planetas


Así nos quedaría el calendario

* Mid… (empezando por él, sería el mes extra que se repetiría cada 5 años)
1.     Samonios, significa tinieblas. Tiene lugar entre finales de octubre, principios de noviembre.
2.    Dumannosios, significa brumoso u oscuro. Noviembre/diciembre. Camino del invierno.
3.     Rivros, significa escarcha. Diciembre/enero.
4.    Anagantios, tiempo de estar en casa. Enero/febrero.
5.    Ogronios, mes frio o frescor. Febrero/marzo.
6.     Cutios, significa lluvia y viento, para nosotros coincide con el principio de la primavera. Marzo/abril.
* Ciallos Bis Sonnocingos (mes extra que se repetiría cada 5 años)
7.    Gianmonios, significa fin del invierno. Acababa la parte oscura del año para dar inicio a la parte clara. Se celebraba la mágica fiesta de Beltane. Abril/mayo.
8.    Simivisonnios, significa mes brillante. Mayo/junio. Marcaba la mitad de la primavera.
9.    Equos, significa caballo y simbolizaba que ya se podía salir por los campos. Junio/julio.
10.  Elembivios, significa venado o ciervo, celebraba el verano con la fiesta de Lugnasadh. Julio/agosto.
11.   Edrinios, significa fuego o tiempo caluroso. Agosto/septiembre.
12.  Cantlos, tiempo de cantar, se recogían las cosechas y la gente cantaba en el campo mientras trabajaba. Septiembre/octubre.

4. El año
Siguiendo esta misma filosofía, el año también se dividía en dos mitades, la mitad oscura y por ende el inicio del año celta tenía lugar justo en el punto medio entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno, exactamente en la luna llena intermedia más próxima a ese punto medio. Su duración era de 6 meses y comprendía aproximadamente desde Samhain (entre finales de octubre y principios de noviembre) hasta Beltane (entre finales de abril y principios de mayo), que era cuando daba comienzo la etapa clara o de luz del año (los siguientes 6 meses). 

Las festividades solares celtas o sabbats eran festividades que principalmente honraban los sagrados ciclos de la naturaleza ligado a la siembra y la cosecha indicando así el paso de las estaciones, a la Madre Tierra y al culto de sus Dioses y Diosas. Llegados a este punto debemos aclarar que el término “sabbat” no era utilizado por los pueblos celtas para definir sus fiestas, es un término acuñado de forma más reciente para referirse a esas 8  festividades más importantes o más conocidas.

Las festividades solares se dividían en sabbats mayores y menores. Los sabbats mayores coincidían con los puntos medios entre los equinoccios y los solsticios (Samhain, Imbolc, Beltane y Lughnasahd o Lammas). Era el momento en el que la naturaleza de cada estación está al máximo de energía. * Al estar contemplado en el calendario de Coligny, este apartado está más desarrollando en el punto siguiente.

Los sabbats menores coincidían con nuestras estaciones actuales:

* Equinoccio, momento en el que el día y la noche tienen la misma duración (otoño y la primavera).

* Solsticio, momento en el que el día y la noche tiene duración diferente. En verano se da el día más largo y la noche más corta, (es decir hay más horas de sol) y en invierno por el contrario, el día más corto y la noche más larga (hay menos horas de sol).

Estas serían las fiestas correspondientes con los sabbats menores:

Solsticio de invierno – Yule (Navidad celebrada por los cristianos cuyo origen es celta).

Equinoccio de primavera – Ostara (Pascua cristiana cuyo origen es celta).

Solsticio de verano – Litha (Festividad de la Noche de San Juan, cuyo origen es celta).

Equinoccio de otoño – Mabon. La Diosa llora a su consorte caído y cambia su aspecto de madre a anciana.

En cuanto a las festividades lunares conocidas como esbats, estaban relacionadas con la veneración y adoración de la Diosa. Se celebraban las lunas nuevas (novilunios) y las lunas llenas (plenilunios) como nacimiento y culminación para honrar a la Diosa y la sagrada energía femenina. Cada ciclo lunar, luna nueva, luna creciente, luna llena y luna menguante era idóneo, junto con la posición de los planetas, el día de la semana y el momento del día para la recolección y uso de las plantas de modo que esa recolección se produjera en el momento de máxima energía de la planta, ya fuera para utilizarla para sanación como para la preparación de pociones, hechizos, rituales o bolsitas de protección, etc.
Aprovecho este momento para explicar que Luna negra no es sinónimo de Luna nueva. La Luna negra o Luna oscura es la ausencia de luna en el cielo, es el momento en el que la luna se encuentra de espaldas al sol y no puede ser vista desde ningún ángulo en la Tierra, tiene lugar justo después de la luna menguante. La luna nueva es el inicio de la luz, por tanto es la fase en la que aparece el primer arco luminoso de luz tras la Luna negra.


Rueda del año con los sabbats y las estaciones


Fiestas contempladas en el calendario de Coligny.

Las fiestas celtas contempladas en el calendario de Coligny. Conocidas como los sabbats mayores y como ya hemos explicado para calcular el momento exacto de su celebración tenemos que hacerlo coincidir con la luna llena más próxima al punto intermedio entre los equinoccios y los solsticios y viceversa.

* Samhain: el día de luna llena del mes de Samonio. Hoy en día se celebra entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre. Los cristianos adoptaron esta fiesta como El día de todos los Santos.

* Imbolc: no se sabe la fecha con exactitud porque falta esta información del calendario de Coligny. Se honraba a la diosa Brigid. Hoy en día su celebración se hace coincidir con la Calendaría, entre el 1 y el 2 de febrero en el mes de Anagantios. Momento en el que además se aprovecha para hacer y bendecir todas las velas que vamos a usar durante el año.

* Beltane: se celebraba la luna llena del mes de Giamonios. Hoy en día lo celebramos entre el 30 de abril y el 1 de mayo. Los cristianos con la cruz de mayo y los paganos con el “Maypole” o palo de mayo.

* Lughnasadh: se celebraba en la luna llena del mes de Elembivios. Hoy en día el 1 de agosto y se conmemoraba la recogida de la primera cosecha.

 
Sabbats de celebraciones para el hemisferio sur
Sabbats hemisferio Sur
Sabbats mayores y menores para ambos hemisferios.


Hemisferio Norte
Fecha de celebración
Hemisferio Sur
Fecha de celebración
Samhain
31 oct./1 nov.
Beltane
31 oct./1 nov.
Yule
Solsticio de invierno (20/23 diciembre)
Litha
Solsticio de verano (20/23 diciembre)
Imbolc
1 al 2 febrero
Lughnasadh
1 al 2 febrero
Ostara
Equinoccio primavera (20/23 marzo)
Mabon
Equinoccio de otoño (20/23 marzo)
Beltane
30 abril/1 mayo
Shamain
30 abril/1 mayo
Litha
Solsticio de verano (20/23 junio)
Yule
Solsticio de invierno (20/23 junio)
Lughnasadh
1 y 2 agosto
Imbolc
 1 al 2 de agosto
Mabon
Equinoccio de otoño (20/23 septiembre)
Ostara
Equinoccio primavera (20/23 septiembre)

Imagen del Dios y la Diosa

Simbólicamente, el Dios nace en Yule el 21 de diciembre. Será un niño durante Imbolc celebrado el 1 de febrero, se convertirá en adolescente en Ostara para el 21 de marzo y finalmente será adulto en Beltane el 1 de mayo. Litha, durante el solsticio de verano se encontrará en el punto máximo de su poder, y durante Lughnasadh o Lammas protegerá las cosechas y los animales en los campos mientras se hace consciente de su mortalidad y el comienzo de su decadencia. En Mabon, durante el equinoccio de otoño se empezará a preparar para su muerte, que tendrá lugar en Samhain, el 31 octubre.

Y su Diosa, desde el sagrado femenino lo acompaña, dándolo a luz en Yule. Será niña durante Imbolc y se transformará en doncella en Ostara durante la primavera, en su luna creciente. En Beltane se unirá al Dios y quedará embarazada para alcanzar su plenitud durante el verano, en su luna llena, momento en el que alcanzará el arquetipo de madre. En Mabon llorará a su consorte caído a la vez que se alegrará por estar gestando su semilla, entrará en su luna menguante, en su otoño de chamana y hechicera para alcanzar Yule convertida en anciana, en el invierno de su luna nueva, caminando hacia su interior y su renacer.

Como vemos todo son etapas ligadas a los ciclos sagrados y naturales de la Madre Tierra y la naturaleza.

En el blog tenéis enlaces a todos los sabbats, los podéis consultar si queréis ampliar la información y vuestros conocimientos clicando directamente sobre el nombre del sabbat en el penúltimo párrafo de este artículo. 

©Paqui Sánchez

Fragmentos encontrados del calendario de Coligny
 ©Paqui Sánchez

🌿 También puede interesarte: