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sábado, 21 de diciembre de 2024

EL MUÉRDAGO Y LA MAGIA DE SUS BESOS

 Muérdago, besos y magia ancestral.


El Muérdago y la magia de sus besos

El muérdago (Viscum álbum), es una planta perenne, epífita y semiparasitaria perteneciente a la familia de las lorantáceas y nativa de Europa, América y Asia occidental y meridional. Crece sobre las ramas más altas de diversos árboles de gran porte, principalmente especies de hoja caduca como manzanos, perales, álamos, castaños, arces, saúcos, espinos, pero también sobre algunos pinos silvestres… y excepcionalmente sobre los robles donde era considerado sagrado por las culturas antiguas y se le atribuían grandes propiedades sanadoras y mágicas.

Es una planta semiparasitaria y epífita porque hace su propia fotosíntesis, a la vez que crece sobre otras especies careciendo de raíces, el muérdago inserta un chupón u órgano succionador que se ramifica entre la corteza y la madera del árbol anfitrión, a través del cual se ancha y alimenta. Sus características variarán un poco dependiendo del árbol huésped que lo acoge ya que toma de él el agua y las sales minerales que necesita para completar su ciclo metabólico.

La primera mención gráfica del muérdago se remonta a 1485, donde en el libro recopilatorio de plantas Hortus Sanitatis se plasmó su primera imagen. Se dice que es una planta utilizada por los druidas celtas o aquellos sabios ancianos que conservaban el conocimiento nativo, su uso quedaba relegado para los momentos más sagrados e importantes. Ya Plinio el Viejo incluyó al muérdago en su compendio de conocimiento sobre la naturaleza, en su obra Historia Natural (Naturalis Historia), escrita en el siglo I d.C. destacando su uso tanto en la medicina como en la magia y remarcando su importancia en las antiguas creencias de los pueblos celtas y otras culturas. Reconoció que esta planta era objeto de muchos rituales y se le atribuían propiedades curativas y mágicas.

Bayas de muérdago.

 Sus hojas son lanceoladas, de color amarillo verdoso, enteras y de textura correosa, se disponen en pares opuestos, sus flores son dioicas y de color amarillo verdoso y se agrupan en ramilletes de tres. Una especie dioica es aquella en la que existen ejemplares machos y hembra, por tanto se reproduce de forma biparental, necesitando dos progenitores para ello. Este término se utiliza para referirse únicamente a las plantas. Las especies dioicas son opuestas a las monoicas que poseen los órganos reproductores femeninos y masculinos a la vez.

El muérdago está formado por tallos dicotómicos que pueden llegar a medir hasta 1 metro, separándose en varios ramos ahorquillados, cilíndricos y divididos por nudos. Es por ello que va tomando forma de esfera o semiesfera conforme va creciendo. El fruto es una baya pequeña que empieza siendo verde y cuando madura se vuelve de color blanco o amarillo translúcido. Las bayas son tóxicas y necesitan 9 meses para desarrollarse, coincidiendo su madurez con el momento del año que el calendario gregoriano anuncia el período natalicio.

Viscum álbum, de bayas blancas

Las bayas contienen viscotoxina como principal principio activo, es por ello que el muérdago ha sido ampliamente utilizado como planta medicinal, útil para combatir la afonía, la tensión arterial, la arterosclerosis, la diabetes, la epilepsia, la ansiedad,  como diurético y en los últimos tiempos se utiliza en las terapias oncológicas para paliar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia, puesto que aumenta la respuesta del sistema inmunitario y los niveles de endorfina, tonifica el metabolismo y devuelve el apetito. Aún así no debemos olvidar que es una planta tóxica y que su uso ha de estar prescrito por un facultativo, porque ingerida en exceso podría ser peligrosa.

Las bayas contienen además en su interior una pulpa translúcida y muy viscosa que aloja una sola semilla recubierta de una sustancia llamada viscina o liga, es una proteína muy pegajosa y tóxica para los seres humanos, pero no para los pájaros, convirtiéndose en un alimento muy apetecible durante el invierno, cuando no hay mucho más donde elegir. Cuando los pájaros comen este fruto, intentan deshacerse de su pegajosa semilla frotando sus picos en los troncos de los árboles quedando esta posada en ellos, en otras ocasiones, si los pájaros han tragado la semilla, esta quedará depositada y adherida a las ramas de los árboles al excretarla. Y así es cómo se multiplica y propaga esta planta epífita, al quedar las semillas listas para geminar. Es por ello que el muérdago es una planta de muy fácil reproducción, convirtiéndose en ocasiones en especie invasora que puede incluso acabar con la vida del árbol huésped que le acoge.

Diferencia entre muérdago y acebo

Después de elaborar el artículo sobre el acebo (Ilex aquifolium) y debido a que encontré mucha confusión en la web y redes sociales con las imágenes del acebo atribuidas al muérdago, seguí investigando y descubrí que hay diversos tipos de especies de muérdago. En Europa y en la Península Ibérica en concreto, hay dos variedades destacables, el Viscum álbum, que es el más común y cuyas bayas son de color blanco translúcido y el Viscum criciatum, cuyas bayas son de color rojo. En Estados Unidos es más común el llamado Phoradendron Serotinum de frutos también rojos. Al parecer las bayas del muérdago de Estados Unidos no son tóxicas y sí se pueden ingerir sin ningún peligro. Independientemente del color de las bayas (que aunque coincidieran en color no son iguales puesto que las del muérdago son translúcidas y de textura pegajosa y las del acebo más compactas y secas) y de la coincidencia en algunas de sus propiedades y los usos mágicos que les atribuían las antiguas culturas europeas, si atendemos a sus hojas, nunca se podrá confundir una especie con la otra.

Viscum criciatum, de bayas rojas

Debido a su facilidad de reproducción, desde tiempo inmemorial y en todas las culturas antiguas, esta planta ha sido considerada un símbolo de fertilidad y utilizada en diferentes rituales para la fertilidad.

Los druidas consideraban al muérdago una planta sagrada, con propiedades mágicas y curativas. Decían de él que era un “Regalo del cielo” por carecer de raíces que lo sujetaran a la Tierra y flotar sobre los árboles sin tocar el suelo. Sus bayas simbolizaban la fertilidad masculina, y eran utilizadas en rituales para tratar la infertilidad, así como enfermedades graves, además se utilizaban para fabricar venenos. Se decía que el muérdago que crecía en los robles era especialmente mágico, era “la plata que todo lo cura”.

Asimismo se le otorgan poderes mágicos de protección, por ello solían poner una ramita de muérdago en las cunas de los niños para protegerlos y velar su sueño. Se colgaba en las puertas de las casas para protegerlas de incendios y evitar los rayos. Se quemaba muérdago para repeler a los espíritus malignos y se utilizaba una ramita debajo de la cama para mejorar los sueños y potenciar el descanso. Esta planta divina atraía la buena suerte.

Tenían una ceremonia para su recolección llamada “el Ritual del Roble y el Muérdago”. Se celebraba cinco días después del solsticio de invierno y consistía en recoger la planta milagrosa, que era cortada de “un roble sagrado” con una hoz de oro, ya que el metal anulaba las propiedades curativas y mágicas del muérdago. Además, para mantener sus propiedades, el muérdago no podía tocar el suelo. Las ramitas eran distribuidas para colgarlas en las puertas como protección contra truenos, relámpagos y otros males.

Muchas culturas la consideraban una planta sagrada, incluida la japonesa y algunas regiones africanas donde se utilizaba tanto para la protección como para la sanación.

El muérdago es una planta sagrada

          Por otro lado, los escandinavos la consideraban una planta de paz por lo que cuando dos bandos enemigos se encontraban en el bosque bajo el muérdago, declaraban una tregua hasta el día siguiente. Amén de ser utilizado para resolver problemas de pareja, se dice que la pareja se colocaba debajo del muérdago y el ritual consistía en besarse para consolidar el vínculo, ya que se suponía que habían solventado el problema que les aquejaba separándola y su relación volvía a ser estable. Hay quienes atribuyen a esta práctica el inicio de “besarse debajo del muérdago” para atraer salud, fertilidad y posibilidades de compromiso para las jóvenes parejas.

¿Será este el verdadero inicio de la tradición del beso debajo del muérdago en Navidad? Podría ser, sin embargo, esta no es la única leyenda que existe al respecto.

Existe una antiquísima leyenda perteneciente a la mitología nórdica donde podríamos encontrar el verdadero origen “del beso bajo el muérdago”, que por cierto no tiene nada de romántica. Pese a ello me ha resultado muy interesante conocerla y por eso he decidido compartirla contigo. ¿Quieres que te la cuente?

El muérdago y sus semillas blancas

Balder, también conocido como Baldr o Baldur, hijo de Odín (rey de los dioses asgardianos, de la guerra y la sabiduría) y de la diosa Frigg; era el dios de la luz, la alegría, la pureza, la paz, el perdón y el verano, la criatura más noble y querida de la mitología nórdica. Se decía que era tan noble y apuesto que la luz emanaba de su cuerpo, siendo además el más sabio de los dioses de Asgard.

          Cuenta la leyenda que despertó una mañana con la certeza de que todas y cada una de las criaturas vivas de la Tierra querían matarlo. Sus sueños eran oscuros y cada vez más inquietantes y su madre, la diosa Frigg que sabía interpretar los sueños vio que su hijo iba a morir.

          La diosa Frigg, era una de las diosas mayores de la mitología nórdica y germánica junto con la diosa Freyja (a veces incluso se dice que podría tratarse de la misma figura). Era la diosa de la fertilidad, el amor, el matrimonio, la maternidad, y guardiana de las Artes Domésticas y la previsión.

Los dioses empezaron a preocuparse seriamente por el estado de Balder y se reunieron en el Gladsheim para encontrar una solución al problema e hicieron una lista nombrando todo aquello que podría matar a Balder.

Cuando la lista estuvo terminada, Frigg y Nanna (la esposa de Balder) tomaron la lista y fueron a cada uno de los rincones de los nueve mundos, haciendo prometer a todo ser que no harían daño a Balder. Hablaron incluso con los cuatro elementos, el éter y todos los seres vivos, incluidas las plantas, árboles y animales,  todos juraron no hacer daño a Balder.

La invencibilidad de Balder se convirtió en una fuente de diversión para los otros dioses que lo utilizaban como blanco para lanzar cuchillos y disparar flechas viendo cómo rebotaban en él de forma inocua.

Cada vez más celoso de Balder, el dios del mal, Loki, se disfrazó de anciana y fue a hablar con Frigg con el fin de averiguar si Balder tenía alguna debilidad. Frigg le reveló que al único ser vivo que no le había pedido juramente era al muérdago por ser joven y no presentar ningún tipo de amenaza para su hijo. Loki fabricó una flecha de muérdago y embadurnó la punta con savia de la misma planta, engañó a Hodr (también conocido como Hodur el ciego), el hermano invidente de Balder y dios del invierno, para que se uniera al juego y le lanzara la flecha a su hermano. Hodur se negó alegando que no podía ver a Balder amén de no tener nada que lanzar, pero Loki le dio la flecha y le ayudó a apuntar hacia Balder, cuando la flecha golpeó a Balder, este murió en el acto.

El muérdago y sus propiedades mágicas

Muérdago planta epífita

La Tierra se volvió fría y la vida extremadamente triste. Durante 3 días toda criatura viviente utilizó sus dones, ungüentos y pociones para devolverle la vida a Baldur sin ningún resultado.

Frigg lloró desconsoladamente la muerte de su hijo, sus lágrimas nacaradas como perlas, al caer sobre el muérdago se convirtieron en sus bayas y como agradecimiento la diosa lo bendijo brindando protección a cualquiera que se encontrara debajo de la planta y ordenó que a partir de ese momento, cada pareja que pasara debajo de una rama de muérdago debía besarse para perpetuar su amor, de ese modo se transformaría el dolor que el muérdago había causado por haber sido ignorado en amor. A partir de este momento el muérdago fue considerado símbolo de paz en las culturas antiguas. Esta misma versión reza que la diosa consiguió con sus lágrimas revivir a su amado hijo Baldur.

Sin embargo, hay otra versión que también quiero contarte.

Los dioses casi enloquecieron al ver que el querido Balder había perdido la vida después de tanto esfuerzo por mantenerlo vivo y no dispuestos a aceptar su muerte mandaron a Hermod, otro hijo de Odín al inframundo para hablar con la diosa Hel para averiguar si existía algún modo de que les devolviera a Balder, al final logró convencerla con la condición de que todo lo vivo y lo muerto llorara por Balder mostrado así su amor universal por él. Y todos lo hicieron excepto una bruja llamada Thokk, que se negó a derramar ni una sola lágrima por él. Se dice que esta bruja no era otro que Loki disfrazado que no quería que Balder volviera a la vida.

          También cuenta la leyenda que Odín tuvo un hijo, Váli, con la giganta Rindr que llegó a la edad adulta en un solo día con la finalidad de matar a Hodr, unque Hord no hubiera matado a su hermano Baldur de manera voluntaria, los dioses decidieron que debía morir por tal afrenta. Toda vez que Loki fue encadenado a tres rocas mientras una serpiente venenosa fue colocada sobre su cabeza para que goteara veneno en su cara por toda la eternidad.

El muérdago invasor

          Por otro lado, hay quien dice que el origen del muérdago se remonta a las culturas griega y romana. Dicen que los griegos fueron los primeros en utilizar el muérdago en sus ceremonias nupciales puesto que era un símbolo de fertilidad dada su facilidad para reproducirse y crecer en las ramas de otros árboles. No obstante, los romanos lo utilizaban en las Saturnales, festival que celebraban en honor a Saturno, el dios de la agricultura, al que ofrendaban el muérdago como símbolo de fortaleza al ser una planta que era capaz de sobrevivir en situaciones muy adversas.

          Más recientemente, concretamente en la Inglaterra del siglo XIX, encontramos la tradición más cercana a nuestros días cuya  costumbre adquirió un misticismo romántico durante la época victoriana. Los ingleses pensaban que el muérdago tenía un atractivo mágico y comenzaron a utilizarlo en un ritual romántico rescatado de la cultura celta. El ritual comenzaba con una mujer joven que se ubicaba debajo de las ramas del muérdago adornadas con lazos, la joven, mientras permanecía debajo del ramo de muérdago, no podía rechazar ningún beso de ningún joven. Ese beso podía significar la continuación de un romance o el inicio de una amistad entre los dos jóvenes. Por cada beso dado, debía arrancarse una baya del ramillete, cuando no quedaban bayas, cesaban los besos. Si nadie se acercaba a besar a la muchacha, significaba que el amor se demoraría un poco más, pero no mucho, ya que se casaría a lo largo del siguiente año. La tradición dice que la rama debía quemarse 12 noches después de haberse colocado, de lo contrario, las mujeres y hombres que se hubiesen besado bajo ella no se casarían jamás. Esta es probablemente la tradición que ha llegado a nuestros días, aunque en esta época solo se celebre durante la Navidad. La tradición reza que si una mujer recibe un beso bajo el muérdago en Nochebuena, encontrará el amor que busca o conservará el que ya tiene. Si las personas que se ponen bajo el muérdago ya  son pareja, el muérdago los bendecirá con fertilidad.

Muérdago como símbolo de protección

          Para quienes todavía conservan costumbres celtas y en algunos países del norte de Europa, existe la tradición de quemar el muérdago del año anterior el día de Santa Lucía, es decir, el 13 de diciembre. De ese modo el fuego purifica el hogar llevándose todos los males dejando la casa limpia y protegida. La noche del solsticio (ahora el 24 de diciembre) se coloca un nuevo ramo de muérdago que deberá permanecer en la puerta de la casa hasta 13 de diciembre del año siguiente. Se dice que este ramo no debe ser comprado, sino regalado.

Beso bajo el muérdago.

Como sé que es mucha información junta, te voy a hacer una especie de resumen para que te quede todo mucho más claro. El muérdago ha sido utilizado en distintos lugares y tradiciones antiguas tato por los celtas, pueblos germánicos antiguos, romanos, etc.

·       Culturas Celtas (siglos I a.C-V d.C), el muérdago era considerado una planta sagrada asociada con la fertilidad, la protección y la sanación. Los druidas, sacerdotes celtas, lo utilizaban en rituales religiosos, especialmente para honrar el solsticio de invierno. Se le atribuían poderes mágicos, principalmente al recogido durante el solsticio de invierno y aquél que crecía en los robles, ya que para ellos representaba la conexión entre el cielo y la tierra. Simbolizaba la renovación y el renacer del astro Sol y era utilizado en rituales para atraer la buena suerte, proteger a las personas y purificar el hogar. Además tenía la capacidad de sanar y fortalecer la vida, con lo cual era utilizado como símbolo de fertilidad. 

·     En la antigua Roma (siglos I a.C-I d.C.), el muérdago también era considerado un planta sagrada. Era utilizado en la Saturnalia (festividades en las que se celebraba el solsticio de invierno) para decorar los hogares y rendir homenaje a los dioses. Se creía que tenía el poder de proteger los hogares y a sus habitantes de los malos espíritus y las energías negativas. En esta época, el beso bajo el  muérdago simbolizaba buena suerte y salud, no necesariamente tenía una connotación romántica.

·       En las tradiciones nórdicas, el muérdago se asociaba también a la fertilidad y la vida. La diosa Frigg, madre de todos los dioses nórdicos, derramó sus lágrimas por la  muerte de su hijo Baldor, convirtiéndose estas en perlas de muérdago, pasando este a ser considerado un símbolo de renacimiento y vida. 

·       A lo largo de la Edad Media (siglos V-XV), el muérdago siguió considerándose una planta mágica con propiedades curativas, de fertilidad y protectoras. Se creía que tenía capacidad para alejar a los malos espíritus. Sería a finales de esta época en la que el significado del beso bajo el muérdago fue cargándose de un matiz más romántico. 

· Durante el Renacimiento (siglos XV-XVI), época de redescubrimiento de las tradiciones grecorromanas, asociada a un auge del humanismo, las ciencias, las artes y las costumbres. El muérdago vinculado desde tiempos antiguos con la mitología, la medicina y la magia, continuó siendo una planta con gran valor simbólico, relacionado con la paz, la fertilidad y la protección, usándose en algunas celebraciones, principalmente en la corte.  

Leyendas de besos

·       En la época Victoriana (siglo XIX), momento en el que se consolidaron las celebraciones navideñas. Fue en este momento de la historia cuando el beso bajo el muérdago comenzó a asociarse con el cortejo y el romanticismo. Durante el período natalicio, en eventos sociales tales como bailes y cenas, las jóvenes parejas se colocaban bajo el muérdago para besarse como muestra de afecto, convirtiendo esta costumbre en una de las tradiciones más populares y apreciadas de la época. Se decía que si una mujer era besada bajo el muérdago, tendría suerte en el amor y podría esperar una buena relación o incluso matrimonio. Curiosamente, según la tradición, una mujer no podía rechazar un beso bajo el muérdago sin que eso se considerara de mala suerte, lo que le daba un carácter ligeramente lúdico a la costumbre. 

·       En la actualidad, el beso bajo el muérdago sigue siendo una tradición popular en muchas culturas occidentales, especialmente durante la época navideña. La tradición está asociada con el amor, la amistad y el romanticismo. El beso simboliza el deseo de prosperidad, buena fortuna y renacimiento para el nuevo ciclo. Ha dejado de limitarse a las parejas románticas, hoy día cualquiera puede participar en la tradición, ya sean amigos, familiares o parejas.

 

Y así, llegamos al final de esta disertación sobre el muérdago, sus usos mágicos, los mitos y leyendas creados en torno a él y, sobre todo, la historia de sus besos. Ahora ya sabes que besarse bajo el muérdago no es una costumbre adquirida en Europa por las películas americanas, sino más bien lleva a Hollywood por las tradiciones europeas.

Espero que hayas disfrutado de la lectura y te sirva. Gracias por llegar hasta aquí.

Gracias por las imágenes que acompañan esta publicación.

©Paqui Sánchez

Muérdago para Santa Lucía

©Paqui Sánchez

miércoles, 13 de diciembre de 2023

LA MAGIA DEL ACEBO

 


La magia del Acebo

          El acebo (Ilex aquifolium) es un arbusto o pequeño árbol de la familia de las aquifoliáceas, de crecimiento lento y que puede llegar a alcanzar unos 10 metros del altura. Es dioico, eso quiere decir que existen ejemplares hembra y ejemplares macho, ambos son necesarios para su proliferación. Actualmente es una especie protegida en varias partes del mundo, entre ellas España, ya que está en extinción debido a su excesivo uso como “adorno de navidad”. Al utilizar tantas ramas con bayas rojas para decoración (ejemplares hembra), se ha descompensado el equilibrio de la especie, que se siente amenazada y mermada su supervivencia.

Su tronco presenta una corteza lisa, de un color verdoso en sus primeros dos o tres años de vida que va alcanzado un tono grisáceo conforme se hace adulto. Es muy longevo, puede durar más de 100 años. Sus hojas son perennes, persistentes, duras, coriáceas, pecioladas y de color verde oscuro por el haz y verde más pálido en el envés. Presenta dos tipos de hojas, las de los acebos jóvenes y las de la parte inferior de los acebos adultos son espinadas, las de la parte superior de los acebos adultos carecen de espinas y son ovaladas. Esto se debe a que las hojas con espinas les sirven para defenderse, pero crearlas produce un gran desgaste a la planta, es por ello que en la parte superior las hojas son lisas. Las hojas son perennes y tienen una durabilidad de 5 años aproximadamente. Sus flores son blancas o rosadas, sus frutos esas bayas de rojo profundo que se conocen como drupas (porque contiene huesos en su interior), maduran en octubre/noviembre y pueden mantenerse durante todo el invierno en el árbol, hasta incluso la llegada de la primavera, convirtiéndose en prácticamente el único alimento para aves e incluso osos durante el frío y duro invierno.

Crece como sotobosque entre robles, hayas, castaños, majuelos y encinas principalmente y se puede dar a más de 2.000 metros de altitud. También pueden constituir bosques solos, de hecho en Galicia (y no solo allí) hay varios bosques de acebos. Su madera es tan dura que no flota en el agua, además de compacta y resistente a la podredumbre. Aunque  es difícil de trabajar, es muy apreciada por los ebanistas precisamente por sus cualidades. Es una madera blanca que tiende a amarillear, pero tintada, es muy parecida al ébano. El acebo es amante de la umbría, la humedad, las nieblas, las heladas y el frío, prefiriendo suelos silicios para su desarrollo.

Las bayas son tóxicas porque contienen gran cantidad de alcaloides. La ingesta de unas 20 bayas puede matar a un ser humano adulto, sin embargo se utiliza como planta medicinal en cantidades pequeñas y controladas. Su fruto sirve como purgante, para hacer vomitar (es mejor no utilizarlo) y la infusión de sus hojas se utiliza como diurético y laxante, así como para tratar fiebres, gota, reúma, artritis y catarros, entre otros. Es mejor tomarlo en flores de Bach o elixir floral.

Tengo un libro muy bonito que se titula Los árboles sanadores de Gabriel Vázquez Molina y Jabier Herreros Lamas y bellamente ilustrado por la talentosa Marta Sarmiento. Es un libro especial porque trata a los árboles de manera mágica y quiero compartirte un pequeño extracto sobre el acebo.


El acebo, espino sagrado

El acebo representa la luz que aparece tras el sufrimiento y la lucha. Es un símbolo de esperanza. Puede alcanzar los 10 metros de altura y nos acompaña permanentemente con esas hojas verde oscuras, similares a las del laurel, pero más coriáceas y recubiertas de espinas. Sus flores blancas y sonrosadas, aparecen solitariamente en primavera. Pero lo más representativo de este árbol es su fruto, esa lágrima roja que nos avisa de que hemos de cambiar, y lo hace de manera insistente, permaneciendo en el árbol hasta la primavera siguiente a su aparición, para no dar facilidades al olvido.

Simbolismo, carácter y energía

El rey acebo, arbusto sagrado y mágico para muchas culturas, da cobijo a las hadas y a otros seres mágicos del bosque y protege de malas energías. Es guardián de la luz y la vida. Represente la fortaleza espiritual tras el sufrimiento y la lucha; la fuerza dirigida por el amor y la compasión. Para avanzar en la vida con armonía interior, equilibrando nuestras emociones y las relaciones personales.

De carácter noble, orgulloso y atrevido. Tiene capacidad para superar todos los obstáculos de la vida y hacer brillar la luz en tiempos difíciles y oscuros. Amable, bondadoso y equilibrado, a veces algo confiado y perezoso. Representa al líder espiritual en los momentos duros.

La magia del acebo nos ayuda en la amargura y el resentimiento. Para cuando la alegría nos abandona y el corazón se endurece al amor y el sufrimiento nos ahoga. Llave sagrada del tesoro, del amor, que equilibra nuestras emociones y nuestra espiritualidad a través de la liberación del temor, la envidia y el odio.

La energía sutil del acebo desbloquea viejas pautas del pensar y el sentir diario y nos libera de sentimientos que nos envenenan el cuerpo y el alma.

Para personas con falta de cariño y amor, emocionalmente heridas. Para cuando los pensamientos son crueles y los sentimientos destructivos. Para los males del corazón, físicos y emocionales. Con esta planta conseguiremos recuperar la alegría, la juventud y la fe en la vida, aportándonos mayor flexibilidad, paz y seguridad para afrontar un cambio de actitud. Despierta en nuestro interior el poder de renacer tras la caída y el sufrimiento. Para transmutar los celos, la envidia, las ofensas, la rabia, la crítica y el odio a través del perdón, abriendo nuestro corazón al amor.

En magia natural, la utilizaremos como planta de protección física y psíquica. Para atraer la dicha, la suerte y el amor. Para armonizar lugares y disputas. Conviene tener en el jardín o el huerto un acebo para atraer sus cualidades protectoras y mágicas.

Mensaje

Soy la luz en la oscuridad. Despierto el amor en mi corazón y vivo la vida con alegría y equilibrio. Destierro todos los sentimientos de odio, rencor, envidia y maldad, que me destruyen por dentro. Soy capaz de amar y de sentirme amado.”

 



El acebo en la cultura Celta.

Los celtas lo llamaban Tinne, ya que era considerado un árbol sagrado para ellos, era el guardián de la sabiduría durante la parte oscura del año. Simbolizaba la protección, la fertilidad, la fuerza y vitalidad, la buena suerte y el renacimiento.

Tenía una connotación de esperanza, de inmortalidad y renacer, pues cuando llegaba la época oscura del año, era de los pocos árboles cuyas hojas siempre verdes no caían dejando al árbol desnudo y esto para ellos denotaba fuerza, vitalidad, resistencia e incluso la eterna inmortalidad. La esperanza de que la luz ganara la batalla a la oscuridad y la naturaleza retornaría a la vida a la vez que volvería a brillar la luz del Sol para descongelar y calentar de nuevo la Tierra. Lo perenne, tenía un trasfondo de eterno, de perdurable, de inmortal. Sus frutos rojos, gotas rojas dadoras de vida se consideraban símbolo de vida eterna.

Según la mitología celta, estas son algunas de las cualidades del acebo:

* Protección: Se creía que el acebo protegía a los hogares y a las personas de los espíritus malignos y las energías negativas, es por ello que se utilizaba en ciertas festividades celtas colgados en las puertas de las casas y en los lugares sagrados para garantizar así esa protección.

Por ello era muy común utilizarlo como amuleto de protección. Se dice que los guerreros celtas llevaban ramas de acebo en sus armaduras o escudos durante los combates para asegurar su seguridad y el éxito en la batalla.

Asimismo era usado como protector de sueños, para evitar pesadillas y visitas nocturnas no deseadas, se colocaba una rama de acebo en cada esquina de la cama.

Para buscar respuestas, se ponían unas hojitas de acebo bajo la almohada y estas llegarían durante el sueño.


* Energía positiva: Se creía que este árbol era capaz de renovar las energías y purificar el espacio que lo rodea. Por lo tanto, se le atribuía la capacidad de traer buena suerte y fortuna a aquellos que lo portaban. Ahuyentaba la enfermedad y atraía salud y bienestar.

Se decía que llevar una ramita de acebo cerca del corazón alejaría los malos sueños y atraería la felicidad y la prosperidad.

Para atraer la buena suerte, guarda unas hojas de acebo en una bolsita y llévalas siempre contigo.

Si pones una hoja de acebo en tu coche, tendrás un amuleto que te protegerán de averías y accidentes.

Para limpiar tu hogar de malas energías, pon unas hojas secas de acebo en el cubo de fregar y limpia tu casa comenzando desde la parte  interna hacia la puerta de entrada. También puedes poner algunas hojas de acebo en las esquinas para que no se acumulen las malas energías en ellas.

* Conexión con el mundo espiritual: Según la mitología celta, el acebo era considerado un puente de conexión entre el mundo de los vivos y de los muertos. Se le atribuía la capacidad de comunicarse con el más allá, los seres divinos y de guiar a las almas en su tránsito después de la muerte. Es por ello que se utilizaba en rituales y ceremonias relacionadas con la invocación de los espíritus.

* Renacimiento y ciclo de vida: El acebo también representaba el renacimiento y el ciclo de la vida. De hecho el que sus hojas perennes permanecieran verdes y brillantes durante todo el año, simbolizaba que pese a los momentos duros y oscuros que traía el invierno (o la vida en sí), la vida seguía perdurando, renovándose, reinventándose y comenzando de nuevo con cada amanecer, sin perder la esperanza, con confianza, con fe, con alegría.

 El acebo es el prototipo del crecimiento interior y la sinceridad, es el paradigma de la franqueza, la rectitud y la honradez. Es por ello que las varitas mágicas de los druidas se hacían con ramas de acebo, ya que eran empleadas en los juicios druídicos como testimonio de la verdad.

Era un árbol respetado y admirado por su elevada energía y su nobleza. Un árbol sagrado en virtud del poder que poseía.

Actualmente, se sigue relacionando al acebo con el amor divino universal. Tiene la capacidad de transformar en amor los sentimientos negativos como la ira, el enojo, el miedo, la desconfianza, la envidia, el odio y los celos. Edward Bach descubrió en sus flores la capacidad de sanar el corazón reconectándolo con el amor que emana de nuestro interior.

Al investigar sobre el acebo para crear esta publicación, me he dado cuenta que hay una gran confusión entre el acebo y el muérdago. Muchas veces se utilizan imágenes del acebo cuando están hablando del muérdago y sus propiedades.

 ¿Tú también te lías?

Si es así, vamos a esclarecer este error para que no sigas confundiéndolos.


El muérdago (Viscum álbum), es una planta perenne y semiparasitaria perteneciente a la familia de las santaláceas y crece sobre las ramas más altas de diversos árboles, principalmente especies de hoja caduca como el manzano, el peral, el álamo, pinos silvestres y excepcionalmente sobre robles. Sus hojas son lanceoladas, de color amarillo verdoso, enteras y de textura correosa, se disponen en pares opuestos, sus flores son dioicas y de color amarillo verdoso. Está formado por tallos dicotómicos que pueden llegar a medir hasta 1 metro, separados en varios ramos ahorquillados, cilíndricos y divididos por nudos. El fruto es una baya pequeña que empieza siendo verde y cuando madura se vuelve de color blanco o amarillo traslúcido. Las bayas son tóxicas y se disponen de tres en tres, necesitando 9 meses para desarrollarse. Hay una especie en Europa y la Península Ibérica llamada Viscum Cruciatum cuyas bayas son rojas. En Estados Unidos se emplea el llamado Phoradendron Serotinum de frutos rojos.

Los druidas lo consideraban sagrado, definiéndolo como un “Regalo del cielo” por carecer de raíces que lo sujetaran a la Tierra. Sus bayas se consideraban una representación de la esencia masculina divina como símbolo de la fertilidad. Se le otorgan poderes mágicos y se dice que atraía la buena suerte. Se le atribuían propiedades medicinales, tranquilizantes y antiespasmódicas, utilizándose contra la epilepsia, las convulsiones y los vértigos, entre otros.

Si te interesa que te cuente más sobre el muérdago dímelo en un comentario y preparo una publicación sobre él y cuál es el verdadero significado de que se colocara una ramita de muérdago sobre las puertas de las casa en la época oscura y de intenso frío. ¿Será cierto lo de besar debajo del muérdago? ¿De dónde viene la tradición? Ya te adelanto que de las películas americanas no, jijiji.

Por ahora quedaros con la idea de que las bayas del acebo son de color rojo y sus hojas coriáceas, espinadas y de color verde intenso por el anverso, mientras que las bayas del muérdago son blancas (aunque también pueden encontrarse baya rojas) y con hojas lanceoladas de color amarillo verdoso. Sería principalmente en sus hojas en lo que debemos fijarnos para diferenciarlos.

Gracias por la generosidad de aquellos que comparten sus imágenes que ayudan a que las publicaciones sean más bonitas.

Sé inmensamente feliz.

©Paqui Sánchez


©Paqui Sánchez