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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

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viernes, 1 de noviembre de 2019

SAMHAIN, HALLOWEEN, NOCHE DE MUERTOS, NOCHE DE BRUJAS...


 

 Samhain, Halloween, Noche de Muertos,
Noche de Brujas…

        La rueda del año celta vuelve a girar y ahora lo hace para completar el círculo celebrando su última fiesta del año, Samhain es el último sabbat. El 31 de octubre terminaba el verano para los celtas, y con ello el período de luz del año y al día siguiente daba comienzo el nuevo año, con el inicio del invierno o estación oscura que se prolongaría durante los seis meses siguientes. La víspera entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre los celtas se reunían para festejar la recogida de la tercera y última cosecha en la que se recolectaban principalmente hortalizas y tubérculos (patatas, nabos y posteriormente boniatos), los últimos cereales y los frutos de temporada para pasar el invierno.

Esta misma noche se prendían hogueras para celebrar el gran banquete de fin de año en el que se presentaban ofrendas para agradecer a la Madre Tierra por la abundancia de la cosecha y las dádivas recibidas, comenzando así la estación de reposo de la tierra, la tan famosa muerte que los celtas comprendían tan bien y que daría paso al renacer de la nueva vida tras este período oscuro en el que la tierra se recuperaba para volver a ser fértil.

Además esta noche era la noche en la que el velo entre este mundo de los vivos y el más allá o mundo de los muertos era tan fino que se podía traspasar con muchísima facilidad y contactar con los difuntos y los seres del Mundo Feérico, por tanto era la noche en la que los celtas honraban a sus difuntos y establecían comunicación con el mundo de las almas y los espíritus.

Para honrar a sus muertos, les dejaban ofrendas de comida y bebida y también una luz encendida para que no se perdieran y pudieran recorrer el camino hasta su antiguo hogar. Se solían utilizar cráneos humanos con una luz dentro, podía ser una vela, lámparas de grasa o una simple brasa. Cuando los cristianos obligaron a los paganos a convertirse al cristianismo, esta fiesta, como muchas otras, se cristianizó, entonces fue prohibido el uso de los cráneos/lámpara y se sustituyeron por nabos, los cuales se vaciaban y tallaban con forma de cráneo y se les ponía la luz dentro.

Cuando los irlandeses llegaron a América, los americanos quisieron adoptar esta tradición, pero en América no había nabos, sin embargo sí había grandes plantaciones de calabaza y decidieron utilizarlas sustituyendo así a los nabos, tallándolas y poniéndoles luces dentro para ahuyentar al diablo y atraer a las almas de los difuntos. Por tanto, el uso de la calabaza es relativamente moderno y no es una costumbre europea, sino del “Halloween” (contracción de All Hallows’ Evening o víspera de todos los santos) desnaturalizado que los americanos han traído de vuelta a Europa.



Por otro lado tenemos esa rica tradición oral irlandesa que nos cuenta la verdadera historia de la procedencia real de ese tubérculo con su luz interior que servía para alumbrar a los ancestros. ¿Os gustaría que os la contara? Pues seguid conmigo un poquito más. Debo avisaros que hay más de una versión, recordemos que en Irlanda hace frío y para entrar en calor es muy frecuente darle un poquito al whisky… y bueno, ya se sabe que la tradición oral puede variar una pizquita entre unas versiones y otras, pero yo creo que sigue siendo la misma fuente.

“Cuenta la leyenda que hace muchos años, durante un Samhain, el diablo fue en busca de un granjero irlandés llamado Stingy Jack, conocido por su tacañería y malas obras. El diablo quería llevarse su alma por tratarse de una mala persona y ser un estafador. Sin embargo, Jack logró engañar al diablo y consiguió atraparlo. Para ganarse de nuevo su libertad el diablo le prometió que «jamás lo volvería a buscar».

        Otra versión cuenta que Jack, que era herrero en lugar de granjero, salió a tomar unos tragos con el mismísimo diablo. Jack no quiso pagar la cuenta y retó al diablo para que se convirtiera en una moneda, Jack guardó la moneda junto con una cruz de plata para evitar que el diablo pudiera volver a su forma natural. Tras usarla varias veces, Jack decidió liberar al diablo tras hacerle prometer que nunca iría a buscarlo para llevárselo al infierno.

        Ya se sabe que las copas para entrar en calor hacen que las versiones se multipliquen, y por supuesto hay más ... Esta otra nos cuenta que Jack convenció al diablo para que se subiera a un árbol a recoger unas manzanas y cuando el diablo las estaba haciendo caer, Jack dibujó una cruz en el tronco del árbol para impedirle bajar, liberándolo después de hacerle prometer que no se lo llevaría nunca al infierno.

Pero claro, nadie es eterno con su traje humano y tras varios años extorsionando, robando y haciendo el mal, Jack murió. Como había sido una mala persona y había cometido tantas malas acciones a lo largo de su miserable vida, fue rechazado en el cielo y no pudo atravesar sus puertas; cuando llegó al infierno, el diablo tampoco quiso recibirlo por la promesa que le había hecho y lo condenó a deambular por los oscuros y angostos caminos del purgatorio durante toda la eternidad.

Jack, angustiado y aterrado, le pidió un último favor, una luz para poder alumbrar su sendero ya que no podía encontrar el camino en la oscuridad. El diablo acabó arrojándole una brasa del infierno. El granjero, o herrero, vació uno de los nabos que llevaba en su bolsa y colocó el ascua candente dentro del tubérculo para poder así mantener la luz que alumbrara sus pasos.

Según se ha constatado recientemente, el famoso Jack O’Lantern sigue deambulando por el mundo con su nabo linterna en mano, pues esa brasa, aún sigue prendida y lo seguirá esando por los tiempos de los tiempos, ¿o era por los siglos de los siglos?

Bueno, no importa demasiado, la eternidad debe ser muy eterna y eso tiene pinta de ser muy, muy, muy largo."


¿Te has preguntado alguna vez cómo llegó esta fiesta a América y por qué volvió desnaturalizada de nuevo a Europa? 

Por si no lo sabes, yo te lo cuento de forma resumida.

Durante el siglo XIX se produjo en toda Europa una gran hambruna conocida como la “hambruna de la patata”, los cultivos de patata fueron afectados por una plaga que los arrasó por completo, sobre todo afectó a Irlanda y la consecuencia fue que muchos irlandeses decidieron emigrar a América en busca de un nuevo comienzo y una nueva vida. Obviamente con ellos llevaron también sus costumbres y tradiciones, entre ellas esta celebración de Samhain (pronunciado Sow-in), pero en América esta fiesta sagrada para los paganos fue desvirtuándose y el siglo pasado llegó de nuevo a Europa desnaturalizada tras haber perdido su verdadero origen para adaptarla al Nuevo Mundo.

Los celtas primitivos danzaban alrededor de las hogueras que encendían para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos. Algunos druidas se vestían con pieles y cabezas de venado para evitar así que esos espíritus se les acercaran, de ahí la tradición de los disfraces de hoy en día.

Ya os he contado de dónde procede la tradición de vaciar y tallar calabazas a las que se ilumina con velas para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos.

Y bueno, lo del "Truco o Trato" es una americanada total, aunque parece que también es "copiado" de una celebración escocesa que se remonta varios siglos atrás, pero un poco desvirtuada, pues los niños no amenazaban con hacer pillerías si no recibían caramelos, sino que ofrecían algo a los vecinos y estos les premiaban por sus ofrendas, por cantarles canciones, narrarles historias, etc.     

Hay otra versión sobre el famoso "trunk or treat", "trick or treat", se dice que su origen se encuentra en la propia leyenda de Jack O'Lantern, durante la noche del 31 de octubre, este miserable, tras ser condenado a vagar con su nabo encendido durante toda la eternidad; dedicaba su tiempo a acudir a las casas y exigir que le dieran aquello que les pedía, si no lo hacían profería una maldición contra sus muertos y los propios habiantes vivos del hogar en cuestión al que le había tocado la mala suerte de recibir su temida visita.

Por tanto, como vemos, para encontrar los orígenes de la actual fiesta de Halloween, hemos de remontarnos casi al principio de los tiempos, retirar los velos del olvido y llegar a los albores de la cultura celta.

El Halloween que conocemos hoy día despierta dos posturas muy contradictorias, es amado y odiado a partes iguales, sin embargo, no mucha gente conoce su verdadero origen, no saben por qué se disfrazan, ni el sentido del vaciado y tallado de las calabazas para convertirlas en lámparas que ahuyentan a los malos espíritus, ni que en inicio era una fiesta para agradecer a la tierra y honrar a los difuntos. Durante mucho tiempo se creyó una celebración oscura en la que se hablaba de malos espíritus, brujería y miedo en un sentido peyorativo. Sin embargo, cuando conectas con ese origen ancestral es como que todo vuelve a adquirir sentido a la vez que el miedo se disipa, el corazón se abre y se diluyen los velos de los mundos y el tiempo.


¿Qué podemos hacer esta noche y durante el día de mañana?

*Como siempre digo en todos los sabbats, si tienes oportunidad, pasea por la naturaleza, observa los cambios que se producen en ella. El cambio de estación, sobre todo en los árboles, el cambio en el color de las hojas, su caída cuando se sueltan de su peciolo y cómo las ramas van quedando desnudas, sin peso, sin cargas, limpias y ligeras de equipaje.

Permite que la magia sensorial que te ofrece la naturaleza te ayude en tu transformación. La naturaleza es la mejor medicina que podemos tomar, cuanto mayor sea la dosis, mayor será el beneficio que obtendremos.

* Medita, dedícate un tiempo durante el día o la noche para reflexionar sobre ti, sobre los cambios que has observado en ti misma, tu crecimiento personal, cómo te sientes contigo misma y con las cosas que te han pasado. Como te tomas ahora la vida, o si algo ha cambiado de forma significativa a lo largo del año y cómo has manejado esos cambios.

*Prepara un pequeño altar para honrar a tus ancestros, puedes poner flores frescas, algunas ofrendas de comida, fotografías, objetos que te hagan recordar a tus antepasados o cosas que a ellos les gustara. Pon inciensos de hierbas y velas para iluminar el sendero de aquellos que te precedieron. Y como siempre todo aquello que te haga sentir bien y en equilibrio.

*También puedes hacer el balance de año y escribir una lista con aquellas cosas que deseas eliminar de tu vida, esas situaciones que deben morir para renacer de nuevo. Quizá hasta tú misma debes morir esta noche para que al amanecer el nuevo día seas una persona renovada y nueva. También puedes hacer una lista de gratitud para dar las gracias por todo aquello que ha sido positivo en tu año y una tercera lista con nuevos propósitos y deseos, con sueños nuevos y pequeñas metas que seas capaz de cumplir.

*Es una noche de magia, en la que como ya hemos dicho el velo entre este mundo y el mundo de lo invisible, la magia y los espíritus casi desaparece, por tanto es una buena noche para recordar a tus ancestros, para iluminar a tus familiares fallecidos, para agradecerles por su legado, para hacerles saber (aunque ya lo sepan) que siguen viviendo en tu corazón y en tu memoria. A la vez que puedes pedirles iluminación y ayuda en tus proyectos y en el trabajo interior contigo misma.

*Puedes decorar tu casa con motivos de esta estación si te apetece. Llenar fruteros con mandarinas, naranjas, manzanas, peras, calabazas y castañas.

*Es una noche para la adivinación, para saber qué nos deparará el año venidero, por tanto se pueden usar las runas, las cartas de tarot u oráculos para pedir orientación y la iluminación y apertura de nuevos caminos. Es una noche para hacer trabajos mágicos o hechizos y consagrar las herramientas mágicas como escobas, varitas, velas, etc.

*La alimentación es muy importante, por tanto te recomiendo tomar alimentos de estación pues son aquellos que mejor te pueden proveer de la energía que necesitas. Si se encuentran en huertas cercanas, mucho mejor, porque además de ser más económicos, su transporte hasta tu casa contaminará mucho menos y estarás haciendo un favor al medio ambiente y a ti misma, pues cuidar a uno es velar por todos. Y por supuesto, castañas, también puedes guardar alguna como símbolo de buena suerte y prosperidad para el nuevo ciclo.

*Es necesario hacer limpieza, tanto de tu hogar como de todo aquello que ya no es necesario que sigas conservando. Recuerda que cuando haces vacíos y dejas espacio libre, propicias la llegada de lo nuevo a tu vida. Y cuando ordenas y recolocas todo aquello que está fuera de su sitio, también ayudas a que tus ideas se organicen y tus proyectos encuentren el camino para iluminarse y materializarse.

* Si te hace sentir bien, pasea por aquellos lugares donde lo hacían tus antepasados, visita sus tumbas en el cementerio y llévales flores frescas, seguro que de alguna manera notan esa energía de amor y cariño hacia ellos. Agradéceles por su sabiduría y por todo su legado. 

Una vez me contaron que aquellos que han pasado al otro lado pueden sentir la belleza y el perfume de las flores, por eso en estas fechas los cementerios se llenan de flores que ayudan a reconfortar el alma de los que ya no están en forma física con nosotros pero que permanecen en nuestros corazones.

* Reflexiona sobre la muerte para que puedas comprenderla del modo en el que la veían los celtas, esa claridad mental te aportará paz interior. Para los celtas la muerte significaba el final de un ciclo y ellos entendían perfectamente que era necesario morir para fortalecerse y renacer a un nuevo comienzo, a una nueva vida, a un nuevo momento. Morimos muchas veces a lo largo de un año, incluso en un solo día. Del mismo modo que morimos nosotros, mueren amistades, mueren comportamientos, situaciones, pensamientos, tradiciones. Morimos a lo que fuimos para renacer en nuestro nuevo yo cada día. Si prestamos atención nos daremos cuenta que el ciclo de vida y muerte se repite constantemente, cada día es la representación de un ciclo de muerte y renacimiento del mismo modo que lo es cada estación o cada año. Nosotros hemos de morir a lo que fuimos, para crecer y re-nacer a lo que somos continualmente con cada cambio que experimentamos. La muerte no es el fin, no es nada a lo que debamos temer, es un cambio de estado, un cambio en el modo en el que la energía se manifiesta.

La página de “Las Brujas y el reflejo de su Centurión” publicó en Facebook esta oración que puedes hacer para honrar a tus difuntos si la sientes cercana. También puedes utilizar cualquier oración que ya hagas sea pagana o cristiana. Lo importante es que aquello que hagas vibre en ti.

Oración de Samhain – Difuntos (31 de Octubre)

En ésta noche de Samhain,
Celebro la memoria de mis ancestros,
y de aquellos que me precedieron en esta senda.

Celebro además, Cernunnos, tu pasaje
hacia las tierras del verano.
Cazador Astado,
Señor de los Bosques,
honro Tu memoria y aguardo Tu retorno
desde el vientre de la Diosa.

Señora de la Luna Menguante,
ayúdame a comprender tus misterios,
guía mis pasos en lo más oscuro,
protégeme, y muéstrame
que así como de la noche nace la luz,
el ciclo renace, eterno, por siempre.

*Podemos ofrecer la comida del día 1 de noviembre a nuestros antepasados fallecidos, cocinándola en su honor:

"Ofrezco ésta comida en honor a mis ancestros.
Su memoria perdura, y sus enseñanzas viven en mí.

Benditos fueron en su existencia
y benditos son en las Tierras de Eterno Verano."
 

Espero que entre todas estas ideas, encuentres alguna que resuene contigo, si es así, no dudes en llevarla a cabo y disfrutarla al máximo.

Celebra lo que sientas y hazlo siempre con coherencia, equilibrio y alegría.

©Paqui Sánchez

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¡¡¡Gracias!!! ¡¡¡Bendiciones!!!

©Paqui Sánchez

miércoles, 31 de octubre de 2018

HOY ES 31 DE OCTUBRE



Hoy es 31 de Octubre

Hoy un post cortito, no tengo mucho tiempo para poder compartir con vosotros, pues mis quehaceres diarios y el trabajo no me dejan mucho tiempo libre. Había pensado publicar unas cuantas líneas en mi muro de Facebook, pero como se han extendido un poco más de la cuenta, lo comparto aquí.

Y lo que escribía hace tan solo unos minutos decía así:

En ocasiones, nos dejamos arrastrar por modas detrás de las cuales solo existe la malsana costumbre de consumir. Útimamente todo se disfraza y se manipula perdiendo su verdadera esencia para convertirse en la ganancia de unos cuantos.

Hemos perdido en el camino la costumbre de preguntarnos realmente el porqué o el para qué de las cosas. Aceptamos aquello que nos ponen delante sin cuestionarnos, sin investigar y sin saber qué es lo que realmente estamos haciendo, a qué le estamos rindiendo culto o en qué estamos poniendo nuestra energía.

Hemos perdido la costumbre de creer en nosotros y en la gran sabiduría interior que hay dentro de cada ser. Nos hemos olvidado de quienes somos y vivimos anestesiados, dentro de una sociedad que pierde cada día más su conocimiento intuitivo y su esencia convirtiendo a la humanidad en una caja de títeres olvidada en un rincón del teatro de la vida. Una humanidad que ha olvidado cómo moverse y actuar por sí misma y que necesita cada día que alguien alce la mano y la manipule moviendo sus hilos a su antojo porque piensa que por sí sola no es capaz.

Halloween, “All Hallows' Eve”, cultura que Europa, a través del pueblo celta irlandés exportó al llamado Nuevo Mundo a mitad del siglo XIX con la gran inmigración que se produjo debido a la hambruna de la patata, sobre todo a Estados Unidos.

Halloween, “fiesta” que desde hace unos años Estados Unidos exporta al Viejo Mundo, habiendo pedido su origen cultural, y dejándonos tan solo una “¿fiesta de disfraces?” que no entendemos, pero de la que la gran mayoría participa. Cientos de miles de dólares se gastan en EE.UU. estos días solo en la decoración de los vecindarios, en opulencia y en mostrar que sigue siendo mejor el que más tiene (o el que más gasta), no importa si hay que trabajar 24 horas al día sacrificando así el tiempo que se pueda pasar con la familia, o si no se llega al fin de mes porque hay 10.000 hipotecas que pagar.

Desde aquí, hoy me gustaría hacer un llamamiento al sentido común y a la inquietud por interesarnos e investigar aquello que nos llega, que sea esa investigación la que nos devuelva la cultura y el conocimiento que perdemos en el afán de unos cuantos de convertir todo lo que toca en una mina de ingresos y de inducción al consumismo exacerbado, que nunca ha sido positivo.

Hoy quiero instarte a que seas esa oveja negra del rebaño que se niega a seguir la moda impuesta desde el consumo sin saber por qué sigue a la gran masa que no sabe dónde va, pero se deja guiar por la inercia del grupo y el movimiento. No para ir contracorriente, sino para que te informes de dónde vienen las cosas y por qué son como son.

Hoy quiero proponerte que llames a tu sabiduría interior y te deleites en el placer de buscar información sobre aquello que llega a tu vida para conocer sus orígenes, sus raíces y verificar si esa “fiesta” o “tradición” o lo que sea que llegue a ti, está en equilibrio contigo o no. Despierta en ti la inquietud de investigar antes de creerte todo lo que te dicen y de sentirte en resonancia o no con aquello que vas encontrando.


Yo hoy celebro Samhain (pronunciado sow-in, nada que ver con la palabra escrita), la fiesta de la cosecha de otoño, la recolección de frutos, cereales y semillas que se acumulan en sagrada abundancia para alimentarnos durante el duro y frío invierno. ¿Por qué? Pues porque me siento parte de la tierra, de los bosques, de los árboles, de la propia cosecha y de los ciclos de la naturaleza.

Hoy es el último día del año celta, hoy acaba el verano y mañana dará comienzo el invierno, iniciarán los meses de descanso y oscuridad en los cuales, las nuevas semillas reposarán en el vientre de la Madre Tierra hasta germinar y eclosionar de nuevo y volver a llenar de vida una nueva tierra. El 1 de noviembre será el primer día del año nuevo para la cultura Celta.

Hoy es también ese día en el que se dice que el velo entre el mundo de los muertos y los vivos es más fino. Por ello los Druidas encendían hogueras sagradas, para ayudar a la comunicación que se podía establecer entre ellos y esos muertos que regresaban a la tierra y poder hacer predicciones futuras. También para preparar la comida que ofrecían a sus Dioses (cereales y animales) y alumbrar y honrar a sus muertos. Durante esta celebración los Celtas solían vestir disfraces con cabezas y pieles de animales (de ahí la tradicción actual desvirtuada de los disfraces de Halloween). Es por esa razón que entre hoy y mañana, muchas personas celebramos y honramos a nuestros antepasados y ancestros, a nuestros “muertos”. Yo decido poner un poco de luz extra, por si la necesitamos en el transitar de nuestro camino (del suyo o del mío). Ahora entiendo el porqué de esas velitas que mi abuela prendía en un tazón con agua y aceite y que ella llamaba “palomas”. También recuerdo que estos días había “miedo” impregnado en el ambiente y el aire que respirábamos. Se encendían “por si acaso”.

- Por si acaso, ¿qué? abuela. – Preguntaba esa alma inquieta y curiosa que me ha habitado siempre a través de los tiempos.

- Pues porque siempre se han encendido, para alumbrar a los que no se ven. No te acerques, no te vayas a quemar.  – Respondía mi abuela mientras se marchaba dejando aquellas “velitas” encendidas en el patio de luces de su casa.

Con el tiempo, esas “palomas” se convirtieron en velones rojos (a mi abuela, que los conoció, no le gustaban). Hoy tenemos meros plásticos que imitan esas velitas y que al ponerlos en marcha encienden una pequeña llama que dura hasta que las pilas se acaban… Y dentro de mí algo grita: “No puede ser lo mismo, es el calor, es el fuego, son los colores y el palpitar de la llama…”. Y que no me digan que la intención es lo que cuenta porque yo siento que no, que en este caso, no.

Celebro que hoy es un día lleno de magia en el que esos velos se estrechan y la luz se hace inmensa. Celebro que ya no hay miedo en el ambiente ni en el aire que respiro. He sido muy afortunada, excepto por una de mis abuelas que falleció muy joven, mis abuelos han sido longevos, y hasta hace muy poco tiempo la familia se conservaba intacta. Hoy que sí me faltan personas muy cercanas, ya no tengo ni respiro miedo, es más me alegra sentirlos, olerlos y recordarlos con pequeñas cosas, cada día. Escuchar sus risas, sus chistes, recordar lo que les gustaba comer, lo que les inquietaba, lo que les hacía felices. Me alegra el alma recordar cuando mi abuelo venía con su motocicleta cargado de fruta del campo que traía en un cubo que había adosado a su moto como si fuera una maleta. Traía fruta de su propia cosecha, lo que tocaba en cada estación y venía a mi casa. Desde allí llamaba a mis tías para que bajaran y repartía lo que había traído en tres partes iguales, una para cada casa. Y el otro día, casualmente me comí una mandarina con un trozo de pan y recordé que él siempre que comía naranjas de postre las comía con pan.

¡Gracias a todos por habernos dejado tantas semillas buenas que van germinando en los recuerdos e impregnándolo todo del amor que sois y somos! Somos afortunados de recordar y sentir nuestras raíces palpitando en el alma, llena de versos y fuerza.

Hoy hay una magia especial que puede sentirse al inhalar el aire que respiramos, nos lo cuenta en susurros el viento que nos trae el cambio de estación y el otoño envuelto en hojas de renovación y cambios, incitándonos siempre a soltar para dar paso a lo nuevo.

Sin embargo quiero recordarte que hay magia en cada día, porque tú eres el mago y la maga que haces magia en tu vida cuando te das cuenta que eres esa misma magia, porque la magia está en tu propia esencia, porque estás hecho de ella y magia es lo que eres.

Celebra aquello que quieras celebrar y procura mantener siempre una coherencia en ti, sustentada en tu sabiduría interior y en el susurro de tu alma y la pureza de tu corazón. Los mensajes siempre están ahí, siempre llegan si prestamos un poco de atención y tenemos la voluntad de querer escucharlos, no como nos gustaría que fueran, sino del modo en el que ellos se manifiestan.

Yo deseo, que cualquier acción que decidas llevar a cabo quede impregnada de Amor y del Inmenso Amor que eres.

Y una recomendación, desde mi más profundo sentido de la sencillez y la humildad en las que me reconozco, no juegues con aquello que desconoces y que te pueda causar daño a ti o a otros. Hagas lo que hagas, hazlo siempre por tu mayor bien y el mayor bien de todos aquellos que están conectados contigo, los que puedes ver y los que no ves.

¡Feliz Día y Feliz Noche!

Paqui Sánchez

P.D. Hace tiempo que quiero escribir un post bonito sobre Samhain y el resto de sabbats y esbats celtas. Espero poder hacerlo pronto.

Gracias por el placer de vuestra compañía y la bendición de poder compartir aquello que somos y seguir creciendo juntos.

©Paqui Sánchez