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jueves, 23 de enero de 2025

DIARIO DE GRATITUD

 diario de gratitud

Diario de Gratitud

En los últimos años el diario de gratitud ha ido ganando popularidad al tratarse de una herramienta altamente poderosa para fomentar el bienestar mental y emocional. Tal vez te preguntes ¿qué es un diario de gratitud, para qué sirve, qué debería contener y qué beneficios podría aportarte?

Vamos a ir respondiendo a todas estas cuestiones para que decidas si lo ves como una herramienta útil para ti y si deseas implementarlo en tu vida.

1. ¿Qué es un diario de gratitud y para qué sirve?

Un diario de gratitud es como un diario de toda la vida, solo que en él se registran aquellas cosas, personas, situaciones, momentos… por los que te sientes agradecido cada día. Es como llevar un registro de buenos momentos que quieres escribir y agradecer para que no se te olviden y para empezar a practicar el agradecimiento de forma más consciente.

Esta práctica es altamente transformadora, ya que al hacerte reflexionar y escribir sobre las cosas positivas que ocurren en tu día a día y por las que sientes gratitud, hace que te alejes de la queja y valores mucho más lo que tienes, percibiendo la vida con una perspectiva más enriquecedora y que a su vez te aporta salud física, mental y emocional.

Llevar un diario de gratitud es un modo de retener los mejores momentos del día conectados con ese sentimiento tan grande y tan cercano al amor como es la gratitud. Ya que la gratitud no solo surge del amor, sino que ambos se retroalimentan y expanden positivamente cuanto más se practican, envolviéndonos en una espiral de bienestar físico y emocional, fomentando además la paz interior y la calma.

Focalizarte en el agradecimiento pone tu atención en lo positivo, ayudándote a cultivar una mentalidad más optimista y entusiasta.

 

Cómo estructurar tu diario de gratitud

2. ¿Qué debería contener un Diario de Gratitud?

Lo primero que necesitas es hacerte con un cuaderno o libreta que puedes adquirir en una papelería, también los venden ya confeccionados, además los puedes encontrar como “Journaling”, o bien puedes iniciar de cero y creártelo tú a tu gusto. Yo he hecho varias veces libretitas y voy a utilizar una de ellas para convertirla en mi “diario de gratitud”. Algunas webs te ofrenden descargas gratuitas. Otra posibilidad es descargar una plantilla que te guste, imprimir el número de hojas que quieras para tu libreta y llevarlo a encuadernar para crear tu propio diario.

Podrías personalizarlo creando una portada que sea significativa para ti.

Puedes decorar sus páginas con dibujos (si te gusta dibujar), lettering (si te gusta hacer letras bonitas), pegatinas, adjuntar o pegar tickets, entradas de algún sitio especial, fotografías, frases célebres, citas de libros que te gusten…

Puedes dividir sus páginas por zonas donde haya un lugar para poner la fecha, otra parte en la que podías escribir unas líneas sobre cómo te has sentido durante el día, otra en la que escribir cinco o seis líneas para expresar tus agradecimientos del día, una frase especial del día, alguna persona que ha sido importante para ti ese día y por la que sientas gratitud… alguna lección aprendida… en la página de Facebook te he dejado algunas muestras para darte ideas, pásate por allí y echa un vistazo.

Lo ideal sería escribir a diario, pero también puedes establecer tu rutina personal y hacerlo semanalmente o establecer dos o tres días a la semana. Eso queda a tu criterio personal, que sea cómodo para ti, para que no te canses y este sea un momento especial del día y no se convierta en otra obligación más. Inclúyelo dentro de tus rutinas de la noche, o como parte de ese momento que te regalas cada día para ti.

Escribe al menos tres cosas por las que sientes gratitud cada día.

Intenta describirlas un poco, aportando alguna razón por la cual fue un momento especial que quieres agradecer y perpetuar.

Ve variando tus agradecimientos cada día.

Haz reflexiones personales anotando cómo te hacen sentir las cosas por las que agradeces, o las personas a las que agradeces que estén en tu vida, explicando, brevemente, por qué son importantes para ti.

Elige el momento del día más significativo para ti.

Dedica entre 5 y 10 minutos a esta actividad.

Que sea sencillo para que, como ya hemos dicho, no se convierta en una carga, sino en un momento de distensión y conexión contigo mismo.

El diario de gratitud puede estar decorado

        3. ¿Qué beneficios te aporta llevar un diario de agradecimiento o journaling?


1. Mejora la salud mental. Hay numerosos estudios que corroboran que practicar la gratitud reduce los niveles de estrés, la ansiedad y la depresión, ejerciendo un efecto calmante y relajado en la mente y el cuerpo. Al poner la atención en los aspectos positivos del día a día se favorece el bienestar, toda vez que se reduce el peso de los pensamientos negativos y sus consecuencias que, además,  pueden conducirnos a estados depresivos.


2. Incrementa el bienestar y tu estado de felicidad. Al centrarte en las cosas por las que estás agradecido, tu mente se enfoca más en lo positivo que en lo negativo, se activan áreas del cerebro asociadas con el bienestar y las emociones positivas. Tu mente se centra en lo que está bien en tu vida, ayudándote a mantener un estado de ánimo más óptimo y equilibrado al disfrutar más de las pequeñas cosas.


3. Cambio de mentalidad hacia la abundancia. Cuando dejas de centrarte en lo que te falta (carencia) y te enfocas en agradecer lo que tienes (abundancia), aumenta tu sensación de satisfacción y plenitud, dándole más protagonismo y presencia a lo que sí hay en tu vida que a lo que todavía no ha llegado a ella.


4. Aumenta la resiliencia emocional. Valorar lo que tienes, te ayuda a afrontar las adversidades y los desafíos con una perspectiva más equilibrada y positiva en los momentos difíciles.


5. Se fortalecen las relaciones. Expresar gratitud hacia las personas que te rodean crea vínculos sólidos y conexiones emocionales que fortalecen las relaciones personales haciéndolas más saludables.


6. Fomenta la autoestima, el autoconocimiento y la motivación. Reflexionar sobre aquello que te hace sentir gratitud te ayuda a conocerte mejor y a cultivar el amor propio, toda vez que reconocer y valorar tus logros (ya sean grandes o pequeños) favorece tu autoestima y te motiva a seguir trabajando en tus objetivos y metas.

7. Alimenta tu  imaginación y creatividad. Si quieres dar una forma personificada a tu diario, puedes desarrollar tus dones y talentos en él añadiendo dibujos, fotos, citas… Modelándolo a tu gusto.


8. Mejora la calidad del sueño. El agradecimiento reduce los pensamientos intrusivos favoreciendo el descanso y haciendo que este sea mucho más reparador al liberar la mente de preocupaciones.


Mario Alonso Puig al hablar sobre la gratitud, pone de manifiesto que, cuando adquirimos la costumbre de agradecer por tres cosas que nos hayan pasado durante el día antes de ir a dormir y repetimos esta acción por la mañana al levantarnos, se produce un efecto positivo en el metabolismo. Esto se debe principalmente a que la gratitud está asociada con la activación del sistema nervioso parasimpático, que es el que recupera el cuerpo, mientras que el miedo se asocia a la activación del sistema simpático, que es el que nos desgasta cuando se mantiene activo en el tiempo durante el día. El miedo, la sensación de escasez o carencia y la queja, activan el sistema simpático, mientras que la gratitud activa el sistema parasimpático.


Si por la mañana tienes menos tiempo, quizá podrías hacer tu agradecimiento con el pensamiento o verbalizándolo para ti y por la noche, si tienes más tiempo, ponerlos por escrito. Hay quienes dicen que el agradecimiento matutino les aporta energía predisponiéndoles para tener un buen día y el nocturno les brinda paz y relajación. Haz la prueba y decide cómo quieres que sea para ti.


La gratitud nos ayuda a reconocer y apreciar lo que tenemos, lo que somos, lo que recibimos, la ayuda o aportación de otras personas a nuestra vida, nuestros propios logros… Es algo más que dar las gracias, es un proceso profundo de conciencia y valoración del otro o de lo que llega a nosotros para enriquecer nuestra vida. Agradecer es una forma de mostrar nuestro amor hacia los demás y hacia la vida, que tanto nos da.


Gracias por las imágenes, a quienes corresponda.


©Paqui Sánchez

Escribe 3 agradecimientos diarios en tu diario de gratitud

©Paqui Sánchez

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domingo, 31 de julio de 2022

GRATITUD

 

Gratitud

Hoy me doy las gracias por todas las veces que me caí y conseguí volver a ponerme en pie.

Por esas veces que no sabía hacia dónde ir y simplemente comencé a caminar sin dirección, sin rumbo, solo poniendo un pie delante del otro, hacia donde el destino quisiera llevarme.

Me doy las gracias por todas las veces que me rendí, porque rendirme a la experiencia me llevó justo donde tenía que estar y me ayudó a integrar el aprendizaje.

Siento gratitud por todos los errores que cometí, porque ellos fueron los que me brindaron mayor instrucción.

Estoy profundamente agradecida a todos los miedos que me han ido visitando a lo largo de mi vida, por todas las veces que los senté junto a mi y nos dije: “¡Vaaamos!”

Agradezco por todos los obstáculos del camino, porque ellos me han hecho fuerte y han permitido que aflorara mi valentía y pudiera reconocerme en conciencia y valores.

Doy las gracias por todas las veces que hesité, la indecisión me ha hecho caminar por diversos senderos y todos ellos, sin ninguna duda, me han enriquecido.

Gracias por toda la ira y la rabia que he ido sintiendo en determinados momentos de mi vida porque me han enseñado a comprender mis procesos, a entender el porqué de mis enfadados y a respetar mi proceso evolutivo y el proceso evolutivo de los demás.

Gracias por todas esas partes de mí que he odiado, que he repudiado, que no he aceptado porque me han enseñado a reunir todos mis trozos rotos, a perdonarme y a amarme. Hoy, cada cicatriz desprende gratitud y amor.

Agradezco mis múltiples explosiones y mi carácter peleón porque me han enseñado a respirar y a reencontrarme conmigo misma a otro nivel. Ya no deseo ser lo que me gusta de los otros, ahora solo quiero ser yo y experimentarme en ese trocito de conciencia en el que me reconozco.

Gracias a los momentos de frustración, ellos me hicieron descubrir otros caminos, otras maneras, otros modos de auto transformación.

Me agradezco por la inconsciencia que a veces me abruma, porque me permite ver un atisbo de conciencia que me cuenta quién soy, quién eres tú y quienes somos cada uno de nosotros.

Siento gratitud por mi alto grado de exigencia y perfección, ellos me ayudan a pulirme y a tener siempre a punto mi mejor versión.

Gracias por ser capaz de ir a lo simple y lo sencillo y nutrirme de todas las cosas pequeñas que me rodean, porque son grandiosas.

Agradezco a la naturaleza por enseñarme a mirar y a ver, a oír y escuchar, a respirar, olfatear y oler, a degustar y saborear y a acariciar y sentir a través de la piel, desarrollando así y despertando todos mis sentidos. Gracias por ponerme en común unión con ella y aprender de su sencillez y sabiduría.

Doy las gracias por ser consciente de que en mí habita todo cuanto existe y que puedo transformarme en aquello que necesito en cada momento porque todo está dentro de mí y en mí.

También agradezco mis tiempos de espera, mis pausas, la necesidad de soledad, la de silencio, la de mirar hacia dentro para poder verme desde esos ojos que solo sienten, sin juicio, sin crítica, sin etiquetas.

Siento gratitud infinita por empujar los límites de mis pensamientos para ensancharlos. Por haber aprendido a no creerme todo lo que ellos piensan, a ir más allá de lo evidente y lo lógico, por crear pensamientos que me ayudan a encontrar soluciones, pensamientos transformadores.

Doy las gracias a mi rebeldía, ella ha hecho que no me crea todo lo que me cuentan y me ayuda a descubrir lo que hay más allá de las apariencias y “verdades”.

Gracias por hacerme consciente de que no soy lo que pienso, de que mis creencias son solo mías, al igual que mis pensamientos y solo sirven para mí, no pueden ayudar a nadie más y, a su vez,  no son nada si coartan mi propia libertad.

Gracias por hacerme consciente de que me puedo liberar de mis pensamientos y salir de la jaula en la que me encierran y limitan.

Gracias por descubrir el reglo del presente y ser esa conciencia expandida de la que todos formamos parte.

Gracias por ser capaz de ir de la individualidad a la unicidad a través del autoconocimiento.

Me doy las gracias por todo lo que me ha acontecido en la vida porque todas mis vivencias me han enseñado a ser amor, a ser gratitud y a estar viva.

Con Gratitud y Amor,


©
Paqui Sánchez

Esta fue la publicación que aporté este mes de julio para la revista digital de divulgación gratuita "Abrazos para tu Alma", en la que colaboro con una aportación mensual. Desde el momento en el que empecé a escribir, sentí que lo que estaba escribiendo era para el blog y que tenía que ser publicado aquí, sin embargo, no venía nada más para compartir allí y pensé que estaba bien así, que podía estar en ambos sitios.

Os entrego toda mi gratitud por acompañarme hasta aquí.


©Paqui Sánchez

viernes, 31 de diciembre de 2021

GRATITUD PARA DESPEDIR EL AÑO 2021

 

Gratitud para despedir el año 2021

Dicen que se tarda 21 días en adquirir un nuevo hábito. Entonces he pensado, ¿por qué no pensar en 21 cosas que agradecer a este 2021?

¿Qué te parece la idea?

¿Me acompañas?

Sé que ha sido un año difícil, desde hace 2 años las cosas son un poquito más complicadas para la mayoría de nosotros. Privados de libertad, vulneradas nuestras leyes, abusados y obligados a pagar impuestos exorbitantes en una nueva “crisis” inducida, no solo sanitaria sino también económica y un sinfín de historias incomprensibles, incongruentes y sin sentido… Seguimos estando controlados por el miedo y continúan enfrentándonos los unos a los otros para seguir manipulándonos como quieren. Le hemos permitido al miedo que nos robe a mano armada y eso ha hecho, y lo seguirá haciendo si no le paramos los pies y le damos perspectiva, coherencia y sentido común.

No sé si podemos salirnos del juego, entre otras cosas porque vinimos a jugar y todos formamos parte de él, todo es como debe ser. Sin embargo, lo que sí podemos y debemos hacer es utilizar nuestra inteligencia para jugar a nuestra manera y no del modo en el que quieren obligarnos a hacer. Nuestras libertades están siendo coartadas, los derechos humanos quebrantados, pero aunque intenten doblegarnos, nunca podrán quitarnos una libertad intrínseca al ser humano, la libertad de pensamiento.

A pesar de todo lo que está ocurriendo, de la dificultad de este momento y de lo mal que muchas familias lo están pasando, siempre hay cosas, situaciones, momentos, personas, proyectos… por los que agradecer cada día.

Mi intención con esta propuesta es que pases hoy un maravilloso y mágico ratito contigo mismo, que aprendas a dedicarte tiempo de calidad todos los días, muy importante: sin sentir culpas, sin dejarte para el último momento. Y que esboces alguna que otra sonrisa al recordar algunos instantes de este año que te hicieron sentir bien y agradecer por algo que te pasó, o que sentiste, o que llegó, o que se fue... Porque agradecer nos hace más conscientes de la grandeza de todo cuanto nos rodea, nos enseña a valorar lo que tenemos, a sentirnos completos y a no añorar lo que nos falta. Cuando vivimos en el agradecimiento no existe un “me falta”, puesto que segundo a segundo estamos construyendo el presente que queremos vivir y entendemos que toda situación o vivencia que llega a nosotros no es buena ni mala, sino que encierra una enseñanza ofreciéndonos una oportunidad de transformación de la misma situación y de nosotros mismos.

La gratitud nos hace más grandes, nos ayuda a vivir con una vibración más excelsa, nos hace ser más conscientes de que, en lo pequeño y en lo simple se hallan los tesoros más hermosos y grandiosos, aquello que da sentido a todo.

      Comenzar y acabar el día con gratitud y agradecidos por las experiencias y las vivencias acontecidas nos ayuda a centrarnos mucho más en las cosas positivas, en que nuestra vibración sea más elevada y en que nos sintamos mejor y por ende, en atraer más situaciones, personas, cosas a las que agradecer y por las que sentir gratitud.

Al cambiar nuestra vibración vemos y sentimos todo lo que nos rodea de forma más amable y así es más fácil entregar lo mejor de nosotros mismos. Cuando regalas sonrisas, cuando entregas gratitud en cada gesto y en cada palabra, cuando tratas bien a la gente que te rodea, cuando agradeces por cada encuentro, por cada oportunidad, por cada situación, aprendes a vivir en continuo agradecimiento y la gratitud transforma nuestra vida y nuestro día a día, enseñándonos que cuanta más gratitud sentimos, más recibimos para seguir agradeciendo. La gratitud nos muestra la magia de la vida, porque somos capaces de percibir todo lo que nos acontece como un regalo del Universo.


A este año 2021 le agradezco…

1.    Agradezco cada nuevo amanecer y cada crepúsculo que me brindó este 2021, por haberlos podido contemplar y disfrutar físicamente en algunos momentos y porque al llegar el final de cada día he podido sentirme satisfecha y orgullosa de haber entregado lo mejor de mí a cada ser que se cruzó en mi camino. Quizá ese “lo mejor de mí” no siempre ha sido lo que el otro esperaba o lo que yo misma esperaba (que es más importante aún), pero era lo que tenía para ofrecer, yo también sigo aprendiendo cada día a ser mejor persona.

2.    Gracias 2021 por todas las personas (gracias a todos vosotros) seguidoras del “Mágico Despertar”. Gracias por vuestra fidelidad, por compartir momentos maravillosos conmigo, por dejaros sentir, por permitiros recibir y por darme vuestro apoyo y vuestro cariño desde hace ya más de una década. Sobre todo en este 2021 en el que la redes sociales han sido limitadas y las páginas y blogs que intentamos despertar consciencia hemos sido severamente “castigados” limitando nuestra visibilidad y perdiendo seguidores de forma fraudulenta, porque son las propias redes sociales las que eliminan esos seguidores, no la gente la que elige irse de manera voluntaria. Afortunadamente ya no valoro el tiempo que comparto con vosotros a través de las redes sociales en el número de seguidores que tiene la página o en ver cómo este aumenta, sino en mi propio disfrute al crear contenido y en interactuar con vosotros en la medida de mis posibilidades.

3.  Gracias 2021 por seguir fomentando en mí la capacidad de sentir, de maravillarme, de emocionarme, de ilusionarme, de expandirme, de acariciar almas, de agradecer y de seguir siendo yo, a pesar de todo y gracias a todo.

Y ahora, en privado, regalándome un ratito más a solas conmigo misma voy a seguir llenando mi lista de agradecimientos de este 2021 que ya tiene las horas contadas.

Gracias a todos vosotros por estar ahí, porque sin vosotros nada de lo que hago tendría tanto sentido como tiene en estos momentos.

No os olvidéis de regalaros momentos con vosotros mismos a diario. A veces no hay que hacer nada, solo dejar de hacer y acompañaros durante un ratito, en silencio, en paz, sin ninguna intención, sin ninguna pretensión, solo vosotros.

Deseo, que sea lo que sea que llegue a vuestras vidas, sepáis enfocarlo de manera positiva y extraerle todo el jugo posible y que ese jugo alimente vuestra alma y nutra vuestro corazón y os haga sentir valorados y satisfechos con vosotros mismos.

Recordad que el poder de transformaros y modelaros a vosotros mismos reside en vuestro interior y que sois los únicos que podéis conseguir tener, vivir y disfrutar la vida que deseáis.

Que sigáis persiguiendo amaneceres, acunando estrellas y despertando sueños para vivirlos intensamente.

Os deseo paz, que os sintáis en paz y que al expandir ese estado de paz brilléis vehementemente.

Y por último, os deseo que encendáis la magia que hay en cada uno de vosotros para pintar un 2022 lleno de colores, sabores, aromas, sonidos y texturas, para que vuestro Mágico Despertar esté lleno de sentidos y sentido. Porque los sentidos son los que nos conectan con la vida y si lo hacemos con sentido común, encontraremos el sentido a todo lo que nos sucede momento a momento.

Los años, son años, de ti y solo de ti depende que sean memorables. Haz que sume, haz que cuente.

¡Feliz y Próspero 2022!

©Paqui Sánchez


jueves, 9 de enero de 2020

EL FRASCO DE LA FELICIDAD


Tarro o frasco de la felicidad donde guardaremos mensajes de agradecimiento

El Frasco de la Felicidad


¿Habéis oído hablar alguna vez del "Tarro o Frasco de la Felicidad"?

Hace tiempo hice una publicación en Facebook contándoos sobre él, pero como este año uno de mis propósitos es vivir lo máximo posible desde mi interior y sacar cada día esa felicidad interna que se encuentra dentro de mí, me he acordado de nuevo de este tarro y estoy pensando en hacer uno para recoger los mejores momentos de este año que están por llegar. Creo que aunque quiera centrarme en mí y vivir desde dentro intentando que los agentes externos a mí me afecten lo menos posible, habrá días que seguramente me vendrá muy bien revivir alguno de esos buenos momentos. Evidentemente sería una utopía pensar que no va a haber “malos” momentos, sin ellos no habría aprendizaje ni evolución. Eso sí, vamos a ver si somos capaces de dejar el sufrimiento a un lado y vivir disfrutando la vida.

Somos lo que somos y no podemos cambiar las características de nuestra personalidad. Por eso para poder ayudarnos a nosotros mismos, es muy importante trabajar en nuestro propio autoconocimiento, para ello hemos de dedicarnos tiempo, estar con nosotros mismos, observarnos, aprender a escuchar nuestro cuerpo, nuestros ruidos y nuestros silencios. Saber qué nos gusta, qué es lo que queremos y lo que no, qué nos entusiasma, qué nos hace vibrar alto y qué nos quita la energía para dejar de hacerlo y poner nuestra atención en otra cosa que sume en lugar de restar.

Algunos aspectos negativos de mi personalidad, sobre todo cuando no estoy en equilibrio, es que me auto castigo mucho al centrarme en las cosas negativas que “hay” en mi vida y que me impiden ver todo lo positivo que existe en ella. Sí, soy de esas perfeccionistas que ante un suelo (por poner un ejemplo) perfectamente limpio y abrillantado encuentra esa pequeña mota de polvo que se escapó, o incluso se posó después y se centra en ella hasta que llega un momento en el que solo ve la mota de polvo y no es capaz de darse cuenta que el suelo está más limpio que nunca y que ella no es responsable de que esa mota de polvo llegara ahí. Sin embargo, es fácil entrar en la culpa y en darle vueltas y vueltas al asunto durante más tiempo del necesario. 

Cuando el dolor que pueda ocasionarnos un aprendizaje concreto se convierte en sufrimiento y entramos en un círculo vicioso de autocompasión del que no sabemos cómo salir, se hace necesario replantearnos nuestra vida y hacer algo diferente que no hemos hecho hasta ese momento para encontrar una solución. Tenemos que empezar a darnos, a ponernos en primer lugar y a amarnos sobre todas las cosas, pues cuanto más alta esté nuestra energía, más difícil será caer en la autocompasión y el desmerecimiento. Convertirnos en víctimas y dar lástima, nunca es la solución, elevarnos y ser capaces de ver más allá, sí lo es.

No es sencillo manejar mi eneatipo  y mantenerlo a ralla es un reto diario que requiere de gran parte de mi energía. Pero no pasa nada, cuando necesito tiempo para mí, intento darme el máximo posible hasta conseguir equilibrarme de nuevo.

          Por todo ello, estoy pensando que quizá me vendría muy bien hacer mi propio “tarro de la felicidad”.

ES súper  sencillo crear tu frasco de la felicidad con cualquier tarro de cristal reciclado. Decóralo a tu gusto.


¿Qué es el tarro de la felicidad y cómo se hace?

        Es muy sencillo, elegimos un tarro de cristal de los que tengamos por casa, uno grande a ser posible, pues este año tiene 366 días y esos son muchos días para vivir experiencias bonitas que nos hagan sonreír y sentir felicidad.

          El tarro se puede personalizar y decorar del modo en el que cada cual sienta y los papelitos que necesitaremos para ir escribiendo en ellos y meterlos dentro del tarro pueden ser un papel cualquiera, o bien podemos hacer papelitos de colores y escribir en ellos lo que queremos dejar en ese tarrito. No es necesario escribir mucho habrá ocasiones que necesitemos tan solo una palabra para describir un momento sublime. Si pensamos que hemos de escribir mucho cada vez, seguramente dejaremos de hacerlo porque nos dará pereza, por tanto seremos breves y concisos en nuestros mensajes. Tampoco es necesario escribir cada día, si eso supone un gran esfuerzo podemos hacerlo solo un par de veces o tres por semana.
        
Escribe en papelitos mensajes que crearán recuerdos

         Es un ejercicio interesante porque cuando estemos escribiendo ese mensaje, estaremos focalizándonos en las cosas positivas, a la vez que estaremos cultivando la gratitud y los buenos hábitos. Nos sentiremos bien y nuestra energía estará elevada y cuando tengamos necesidad de leerlo nos pasará lo mismo y nuestra energía, si en esos momentos nos sentimos cansados y deprimidos, se elevará y además nos ayudará a mejorar nuestro estado de ánimo. Al centrarnos en las cosas positivas de nuestra vida estaremos quitando la atención y dando por tanto menos relevancia a aquello que nos es molesto o nos produce preocupaciones. ¡Todo el tiempo que consigamos estar en gratitud, se lo estaremos quitando a la queja!

 Es más, conforme vayan pasando las semanas y nuestro frasco se vaya llenando de mensajes, iremos tomando conciencia de lo maravillosa que es nuestra vida cuando nos centramos en todo lo positivo que hay en ella.

          Tomad nota: un tarro que os guste, algún bolígrafo y papelitos. Si tenéis vena artística y preferís enrollar los papelitos sobre sí mismos para hacer una especie de pergaminos, también necesitaréis lana o algún tipo de hilo o cuerda para atarlos y que no se desenrollen…

La idea es escribir en los trocitos de papel mensajes positivos sobre las cosas que te hayan ocurrido durante el día, o la anécdota más importante y que te ha hecho sentir felicidad. Una situación, un momento, una persona con la que te has encontrado, algo agradable que te haya pasado con tus mascotas, tus plantas, etc. Aquello que haya hecho de tu día algo mejor.

Es importante que sean momentos felices o en los que hayas sentido felicidad. O también puede ser un mensaje de gratitud por el logro de un sueño o algo que te haya ocurrido que te haya hecho sentir bien, que te haya hecho esbozar una sonrisa o reír a carcajadas. También sirven agradecimientos a los miembros de la familia, ya sea nuestra pareja o nuestros hijos por algo que hayan hecho por nosotros o simplemente mostrarles nuestra gratitud por la felicidad que nos aportan.

En teoría ese tarro con todos esos papelitos con todos esos mensajes que escribimos para nosotros mismos durante todo el año, lo abriríamos a final de año para leerlos y rememorar todos aquellos momentos felices. Sin embargo yo creo que sería una buena idea abrir algún que otro papelito en esos días que, bueno, que no nos sentimos demasiado bien, que sin saber por qué (o sabiéndolo) nos sentimos tristes, sin energía, sin ganas de nada… Así, ese tarrito se convertiría en una inyección de energía, que nos daría alegría y nos haría cambiar nuestro estado de ánimo hacia otro mejor.

Tarro de cristal con imagen de hada con luz, para armonizar la lectura de los mensajes


Hemos mencionado el término “felicidad”. La RAE nos da tres acepciones de la palabra felicidad: 

1. Estado de grata satisfacción espiritual y física.

2. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. “Mi familia es mi felicidad.”

3. Ausencia de inconvenientes o tropiezos. “Viajar con felicidad.”

Hay quien dice que la felicidad son “momentos” y la identifica con placer o situaciones que te hacen vivir en el gozo o la satisfacción momentánea. Yo también lo creía, cuando solo era capaz de ver la felicidad en el afuera, e identificarla en las situaciones externas que nos aportan esos momentos de “dicha”. Sin embargo, con el tiempo descubrí que esos “momentos” de felicidad eran eso, momentos que dependen de cosas externas a nosotros mismos. Me di cuenta que hay otro tipo de felicidad que es un estado del alma y que se puede conseguir aquí en la Tierra. Hablo de esa felicidad interna que te mantiene en un estado de equilibrio y no depende de lo que esté pasando fuera. No es una felicidad efímera que depende de lo externo y manipula nuestros sentimientos y nuestras emociones en función de nuestra capacidad de ser positivos o negativos ante las cosas que nos pasan, sino un estado de paz y serenidad en el que comprendemos que todo lo que nos ocurre tiene una razón de ser y que la paz interior de cada uno no puede estar al servicio de las cosas que ocurren en el exterior, sino de nosotros mismos. Esa es la felicidad que quiero encontrar en mi interior. Sé que no será fácil, y que tendré que vivir momentos de todos los colores, pero estoy empecinada en vivir desde mi interior y desde ese estado de paz que provenga de esa “felicidad interna”.

Es un poco distinto el concepto de esa felicidad interna al de la felicidad que encontramos en las cosas del día a día, en esos momentos que nos suben el ánimo y nos hacen estar bien, pero que podemos boicotear fácilmente y perderlos con rapidez. No sé si llegáis a comprender bien el concepto de esta felicidad interna, no encuentro el modo de explicarlo mejor. Quizá se trate de un estado de consciencia en el que dejamos la lucha y abogamos por estar serenos y en paz. Eso no quiere decir que dejemos que la sociedad o cualquiera abuse de nosotros, pero siempre hay alternativas al enfrentamiento y soluciones que quizá no somos capaces de ver a primera vista, pero que desde la calma van apareciendo. Porque quizá la cuestión ya no es cómo me trata el otro (esa es su historia y su problema), sino cómo actúo yo cuando el otro me trata mal. Si decido no ponerme a su altura y entrar en un combate de egos y me mantengo lo más serena posible, podré irme con dignidad y después tomar decisiones al respecto para defender aquello que yo crea que es justo.

Os animo además a instar a vuestros familiares que también lo hagan.

Mi deseo: ¡Ojalá y el tarro se os quede pequeño de tanta felicidad y tengáis que buscar varios más!

P.D. Después de escribir el artículo, cuando me he puesto a buscar imágenes para acompañarlo he llegado a un blog en el que he encontrado que esta técnica es una técnica de educación emocional ideada por la escritora y filósofa española Elsa Punset para formar niños optimistas. Según la información de este blog, cito textualmente, “se trata de un sencillo proyecto familiar que consiste en "recolectar" los pensamientos positivos de cada miembro de la familia a lo largo del día.”

Si tenéis niños o nietos y así lo deseáis, lo podéis convertir en un proyecto de familia, seguro que es muy educativo y divertido.

©Paqui Sánchez

Tarrlo de la felicidad con post its de colores para escribir los mensajes
©Paqui Sánchez

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