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viernes, 4 de febrero de 2011

LEONARDO BOFF Y EL DALAI DAMA

~ ¿CUÁL ES LA MEJOR RELIGIÓN?


¿CUÁL ES LA MEJOR RELIGIÓN?

 

 


Conversación entre Leonardo Boff y el Dalai Lama

¿Cuál es la mejor Religión?

En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la cual ambos (el Dalai Lama y yo) participábamos, le pregunte en mi inglés defectuoso:

- "Santidad, ¿cuál es la mejor religión?" (Your holiness, what`s the best religion?)

Esperaba que dijera:

-"El Budismo Tibetano" o las Religiones Orientales, mucho más antiguas que el cristianismo…

El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, me miró fijamente a los ojos -lo que me desconcertó un poco porque yo sabía la malicia contenida en la pregunta- y afirmó:

-"La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al Infinito. Es aquella que te hace mejor."

Para salir de la perplejidad delante de tan sabia respuesta, pregunté:

-"¿Qué es lo que me hace mejor?"

Él respondió:

-"Aquello que te hace más compasivo, más tolerante, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético y menos crítico... La religión que consiga hacer eso de ti es la mejor religión."

Callé, maravillado, y hasta los días de hoy estoy rumiando su respuesta sabia e irrefutable...

No me interesa, amigo, tu religión o si tienes o no tienes religión. Lo que realmente me importa es tu conducta delante de tu semejante, de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, delante del mundo...

Recordemos: "El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos".
La Ley de Acción y Reacción no es exclusiva de la Física; lo es también de las relaciones humanas.

Si yo actúo con el bien, recibiré el bien. Si actúo con el mal, recibiré el mal. Si dudo de los demás es porque dudo de mi mismo. Aquello que nuestros abuelos nos dijeron es la más pura verdad:

"Tendrás siempre el doble de aquello que desees a los otros".

Ser feliz no es cuestión de destino. 
Es cuestión de elección.

El Teólogo Leonardo Boff

©Paqui Sánchez ~ Namasté

2 comentarios:

  1. Jiddu Krishnamurti y el Dalai Lama.

    1956 fue el año del Buda Jayanti, y el gobierno de la India invitó a Su Santidad el Dalai Lama del Tíbet, para que visitara la India y recorriera los diversos lugares sagrados que se relacionaban con El Iluminado. Se le pidió a Apa Sahib Pant, un antiguo funcionario del Servicio Exterior quien por entonces era oficial político en Sikkim, que acompañara al Dalai Lama por todo el país. Viajaron en un gran tren con aire acondicionado y les acompañó un séquito numeroso.

    Como jefe religioso y secular del estado tibetano, la vida del Dalai Lama estaba estrictamente atada al protocolo. Había sido siempre una figura misteriosa. En el Tíbet era raramente visible, excepto para unos pocos lamas, y vivía una existencia de rigurosa disciplina y meditación. Esta era la primera visita que un Dalai Lama hacía viajando fuera de ese enigmático país.

    Cuando en diciembre llegó a Madrás, Apa Sahib Pant sugirió a la encarnación divina de veinte años de edad que visitara a Krishnamurti, quien entonces se alojaba en Vasanta Vihar. Apa Sahib le había relatado la vida de Krishnaji y la extraordinaria naturaleza de sus enseñanzas. El joven monje había comentado. “¡Un Nagarjuna!” (Referencia al sabio budista del segundo siglo, quien enseñaba la adhesión al “Sendero Mediano” y también el camino de la gran negación) expresando el vívido deseo de conocer a Krishnaji. Los que rodeaban al Dalai Lama estaban muy angustiados. Eso era algo que hacía trizas todo el protocolo. Pero el Dalai Lama insistió y se hicieron arreglos para la reunión.

    Según palabras de Apa Sahib. “Krishnaji lo recibió [al Dalai Lama] sencillamente. Fue asombroso sentir el afecto eléctrico que destelló instantáneamente entre ellos”. El Dalai Lama, dulcemente pero de manera directa, preguntó: “Señor, ¿en qué cree usted?”, y entonces la conversación siguió en frases casi monosilábicas, puesto que era una comunicación exenta de retórica. El joven Lama se sentía en un terreno familiar, ya que Krishnaji le permitía “coexperimentar”. En su viaje de regreso a Raj Bhawan, el Dalai Lama comentó: “Un alma grande, una gran experiencia”2. El Dalai Lama expresó también el deseo de volver a encontrarse con Krishnamurti.

    2 Apa Sahib Pant, del Servicio Exterior de la India, que estaba retirado y vivía en Poona, me envió una carta describiendo la reunión entre Krishnaji y el Dalai Lama Apa Sahib estuvo presente.


    Biografía de J. Krishnamurti.
    Pupul Jayakar. Editorial Kier.
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

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  2. Guzmán, gracias por tu comentario y por la información que nos aportas.
    No es de extrañar que estos dos personajes conectaran instantáneamente, los iguales se atraen, compartían el mismo campo energético y cuando eso ocurre pasan estas cosas. Si nos quitamos la máscara que llevamos puesta, los prejuicios, incluso el cuerpo que usamos para vivir la experiencia humana, sólo queda la luz divina que todos poseemos y compartimos y es la que nos hace uno con el todo. Por tanto, independientemente del nivel adquisitivo, de la profesión, de lo que cada uno posea, todos somos lo mismo evolucionando a distintos ritmos. Me he pasado por tu blog y me parece interesante, seguiré visitándolo para tener más información sobre J. Krishnamurti. Gracias de nuevo por tu aportación y por comentar. Saludos a Uruguay.

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