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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

jueves, 15 de marzo de 2012

15 DE MARZO DE 2012



Utilizamos el diez por ciento de nuestro cerebro.
¿Para qué está el otro noventa por ciento?
Piénsatelo.
¿Cuánto más podemos saber?
Me olvido de mis problemas y duermo profundamente.

Las horas de sueño nos sirven para recuperarnos y dar por terminado el día. El cuerpo se repara y nos sentimos frescos y renovados. La mente se desliza hacia el sueño, que sabe cómo resolver los problemas del día. Nos preparamos para el nuevo día que nos espera. Lo mejor es que nos entreguemos al sueño con pensamientos positivos, que nos ayuden a crear un día nuevo y maravilloso y un futuro nuevo y maravilloso. Entonces, si en ti hay enojo o recriminaciones, libérate de ellas. Si hay celos o rabia, libérate de ellos. Si en los rincones de tu mente anida algo de culpa o una necesidad de castigo, libérate de ellas. Que en tu mente y en tu cuerpo no haya otra cosa que paz mientras te deslizas hacia el sueño.

Pensamientos del Corazón ~Louise L. Hay

©Ahava Iesu

miércoles, 14 de marzo de 2012

14 DE MARZO DE 2012





Cuando somos muy pequeños,
aprendemos nuestros sistemas de creencias.
Y después andamos por la vida creándonos experiencias
que armonicen con lo que creemos.

Me merezco la alegría

Muchos de vosotros creéis que os merecéis vivir en una atmósfera en la que reine la siguiente creencia: “No valgo lo suficiente”. Empezad a hacer afirmaciones, decid que estáis dispuestos a ir más allá de donde llegaron vuestros padres y a trascender las limitaciones de vuestra infancia. Miraos en el espejo y decid: “Me merezco todo lo bueno, me merezco la prosperidad, me merezco la alegría, me merezco el amor”. Abrid ampliamente los brazos y decid: “Estoy abierto y receptivo, soy maravilloso, me merezco todo lo bueno y lo acepto”.

Pensamientos del Corazón ~ Louise L. Hay

©Ahava Iesu

viernes, 9 de marzo de 2012

9 DE MARZO DE 2012




El enfado es un mecanismo de defensa.
Si estás a la defensiva es porque tienes miedo.

RENUNCIO AL PASADO 
Y CONFÍO EN EL PROCESO DE LA VIDA

El enfado es algo normal y natural. Generalmente nos enfadamos una y otra vez por las mismas cosas, y sentimos que no tenemos derecho a expresarlo, de modo que nos lo tragamos. Entonces el enojo tiende a instalarse en una parte concreta de nuestro cuerpo, y se manifiesta como enfermedad. Durante años y años seguimos amontonando nuestro fastidio en ese mismo lugar. Para sanar, deja salir tus verdaderos sentimientos. Si no puedes expresárselos directamente a la persona que los provoca, mírate al espejo y habla con esa persona. Díselo todo: “Estoy fastidiada contigo”; “Tengo miedo”; “Estoy alterada”; “Me has hecho daño”. Y sigue, sigue hasta que te hayas liberado de todo el enojo. Entonces haz una inspiración profunda, mírate en el espejo y pregunta: “¿Cuál es la pauta que provocó esto? ¿Qué puedo hacer para cambiarla?” Si logras cambiar el sistema de creencias que desde adentro te crea ese comportamiento, no necesitarás seguir repitiéndolo.

Pensamientos del Corazón ~ Louise L. Hay

© Ahava Iesu




domingo, 4 de marzo de 2012

ESTE ES EL DIOS O NATURALEZA DE SPINOZA





Baruch de Spinoza

Spinoza debió ser muy lúcido y arriesgado  para escribir semejantes razones en la época que vivió... Quizás si pensáramos así, habría más felicidad en el mundo, menos  fanatismo, menos guerras, más amor, más comprensión...

Baruch de Spinoza (Ámsterdam, 24 de noviembre de 1632 - La Haya, 21 de febrero de 1677) fue un filósofo neerlandés, de origen sefardí portugués, heredero crítico del cartesianismo, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés René Descartes y el alemán Gottfried Leibniz.

Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza.

Dios hubiera dicho:

"¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que  quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.  Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.

Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es  en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad  fuera algo malo.

El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes  expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada  tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un  paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...  ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi  trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para  quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única  oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.  Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?...  ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido…? ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti.

Spinoza

Muchas gracias Olga por compartir con nosotros estos pensamientos de Spinoza, demostrando que en todos los tiempos ha habido hombres y mujeres despiertos y seguirá habiéndolos cada vez más.

 
© Ahava Iesu