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Somos puentes de Luz que unen la Tierra con el Cielo

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lunes, 4 de diciembre de 2023

LA LEYENDA DEL REY ROBLE Y EL REY ACEBO

 

Rey RobleRey Acebo


La leyenda del Rey Roble y el Rey Acebo

Una antiquísima leyenda celta cuenta que el Rey Roble (Oak King) y el Rey Acebo (Holly King) eran hermanos gemelos, totalmente opuestos el uno al otro y enemigos acérrimos. Sin embargo, no se sentían completos el uno sin el otro, era como si fueran la mitad de un todo. De hecho así era, cada uno rigiendo la mitad de un ciclo donde la muerte de la luz daba paso al reinado de la oscuridad y viceversa, completando así un ciclo natural de la naturaleza, un nuevo giro de la Rueda del Año celta. Con cada batalla, la muerte de un ciclo daba paso al renacer del siguiente y así sucesivamente, mostrando que ambos eran necesarios y complementarios.

Se dice que quizá no son dos dioses, sino un solo dios mostrando los aspectos duales del Dios Astado con esas batallas continuas entre la luz y la oscuridad poniendo patente esa parte de luces y sombras que todos tenemos.


El rey Roble con mediana edad

La leyenda narra que cuando el sol del verano calienta la tierra, la gente, en especial los niños, se arrimaban alrededor de las anchas ramas del Rey Roble para disfrutar de la sombra que las mismas les proporcionaban. El Rey Roble sonreía con un crujir de corteza y un susurro de hojas mientras disfrutaba de la alegría que desprendían sus súbditos al proporcionarles sombra en esos días tan cálidos.

Un día llegó el cambio de estación y con él, el equinoccio de otoño y las hojas del Rey Roble comenzaron a ponerse amarillas y después marrones, desprendiéndose de sus peciolos para caer a los pies del Roble y acabar secándose en el suelo. Los niños, en busca de cobijo,  se fueron arrimando a su tronco, pero el Rey Roble ya no podía protegerles como antes, pues sus ramas estaban totalmente desnudas.

Con la llegada del solsticio de invierno todo empeoró, una nevada copiosa cubrió el valle por completo con su blanco e impoluto manto. Los niños dormían pegados unos a los otros en busca de calor, pero todos tiritaban de frío, en las retorcidas ramas del viejo roble no quedaba ni una sola hoja que los protegiera.

De repente, uno de los niños se puso de pie y señaló al horizonte:

- M–i-r-a-d – exclamó con dificultad, pues los dientes le castañeaban y le temblaba todo el cuerpo debido al frío que tenía.


Otra imagen del rey Acebo de edad mediana

Por la colina subía un ser de gran altura y larga barba blanca. Su apariencia era como la de un anciano. Estaba cubierto de hojas de color verde oscuro, cortas, pero muy abundantes, eran hojas dentadas y espinadas. Su cabello enmarañado y la copiosa barba ensortijada se mostraban henchidos de pequeños frutos rojos redondeados que resaltaban sobre su nívea blancura.

- ¿Quién sois? – preguntaron los niños, asombrados de que sus hojas no se hubieran marchitado y caído con la llegada del invierno como le había sucedido al Rey Roble.

- Soy el Rey Acebo, hermano gemelo del Rey Roble – respondió el anciano a la vez que extendía sus manos como si fueran enormes ramas, cubriendo con ellas a todos los niños, procurándoles el cobijo que el Rey Roble ya no podía brindarles.

El Rey Roble, enfadado, quiso atacar al anciano Rey Acebo. No quería que le arrebatasen a sus súbditos. Sin embargo, el Rey Acebo paró el golpe con su lustroso follaje de hojas verdes y sujetó al marchito árbol diciéndole:

- Escúchame bien, ha llegado el momento de tu retirada. Descansa durante el invierno y retorna en primavera, cuando tus ramas vuelvan a estar vestidas de hojas verdes y puedas proteger de nuevo a tus súbditos.

Y aunque apenado y derrotado por su hermano, el Rey Roble comprendió que estaba tan agotado por la falta de luz, que era necesario emprender el viaje hacia su interior hasta recuperar su energía y volver a llenarse de esplendor cuando la luz volviera a vencer a la oscuridad.

Los niños se tumbaron a los pies del Rey Acebo para que este los protegiera de los duros y fríos días invernales. Y precisamente ese es el motivo por el que en los hogares se continúan colgando ramas de acebo durante el invierno, para que el Rey Acebo los siga protegiendo.

Y así, cada solsticio los hermanos se enfrentaban en las batallas de luz y oscuridad, venciendo cada vez uno de ellos mientras el otro se retiraba a las llanuras astrales para servir a la diosa Arianrhod en su rueda de estrella de plata mientras esperaba el momento de su solsticio de reencarnación.


Rueda del año celta con los Sabbats correspondientes

En aquel tiempo, los celtas dividían el año en dos mitades, la parte oscura empezaba en el solsticio de verano, momento en el que la luz comenzaba a disminuir en detrimento de la oscuridad y el Rey Roble era vencido por el Rey Acebo. Sin embargo, durante el solsticio de invierno ocurría lo contrario, la luz comenzaba a ganar terreno a la oscuridad y el Rey Roble vencía al Rey Acebo.

Podéis encontrar variaciones en la fechas de las batallas entre la luz y la oscuridad, hay quienes dicen, y no sin falta de razón, que las batallas entre los dos Reyes tienen lugar en los equinoccios, por lo que el Rey Roble se encuentra mucho más fuerte desde el equinoccio de primavera y sobre todo durante el verano (Litha) y el Rey Acebo empieza a adquirir esa fuerza desde el equinoccio de otoño, para convertirse en dominante durante el invierno (Yule).

Cada final de ciclo se anunciaba con el sacrifico del rey que había estado gobernando esa mitad del año. 


El rey Roble anciano

El Rey Roble era el señor del verano, de la parte de año en la que la luz prima sobre la oscuridad, gobernante de la Tierra cuando esta está más cerca del Sol, arrojando luz sobre los días. Se le representa como el dios de la fertilidad y en ocasiones es conocido como el hombre verde  o señor del bosque.

Imagen del anciano Rey Acebo

Por otro lado, el Rey Acebo era el señor del invierno, de la parte oscura del año, soberano del frío y del reino blanco y la noche. Se representa como un señor mayor con una espesa y poblada barba blanca, viste de verde y rojo, de mirada afable, gran sabiduría y bondad sin precedentes, sobre todo hacia los más pequeños. A veces conduce un carruaje guiado por ocho ciervos. Es por todo ello que se piensa que podría ser el origen de Santa Claus, ya que se muestra como una versión un tanto boscosa del mismo.

Tanto el Roble como el Acebo están asociados al elemento fuego y manifiestan ese fuego interior que se convierte en la antorcha o la luz que aporta valor y coraje para enfrentar situaciones complicadas, toda vez que la llama danzarina del elemento fuego nos conecta con la alegría de vivir y la fuerza interna que nos ayudará a encontrar nuevos horizontes y vencer nuevos retos por llegar.

Robert Graves y Sir James George Frazer escribieron sobre esta batalla. Graves, en su obra La Diosa Blanca, aseveró que el conflicto entre ambos reyes, se hace eco en otras parejas arquetípicas, poniendo como ejemplo a las peleas entre Sir Gawain y el Caballero Verde, o entre Lugh y Balor en la leyenda Celta. Todas tienen en común que uno debe morir para que el otro triunfe.

Documentado en distintos artículos que he encontrado por la red.

Gracias por llegar hasta aquí, espero que hayas disfrutado de esta lectura, a mí personalmente me encantan las leyendas.

Gracias por las imágenes que acompañan este artículo y a las personas que las comparten.

©Paqui Sánchez

Simpática imagen del Rey Acebo convertido en árbol

imagen del rey Roble joven

©Paqui Sánchez

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jueves, 30 de noviembre de 2023

DESCUBRE TUS DONES Y TALENTOS

La importancia de descubrir tus dones y talentos.

Descubre tus dones y talentos

¿Sabes qué son los dones y talentos? ¿Conoces los tuyos? ¿Sabes qué te aportan y cómo practicarlos?

Seguramente en alguna ocasión te habrás hecho alguna de estas preguntas. Mi intención al compartir este artículo es que puedas esclarecer estas cuestiones. A continuación te comparto el esquema que vamos a seguir para ello.

1. ¿Qué son los dones y talentos?

2. ¿A quiénes están reservados?

3. ¿Cuáles son las características básicas de los dones y talentos?

4. ¿Cómo podemos descubrir nuestros dones y talentos?

5. ¿Cómo practicar los dones y talentos?

 

1. ¿Qué son los dones y talentos?

Para familiarizarnos con los términos comencemos con las definiciones que encontramos en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

* Don: Del latín, donum.

1. Dádiva, presente o regalo.

2. Gracia especial o habilidad para hacer algo.

3. Bien natural o sobrenatural que tiene el cristiano, respecto a Dios, de quien lo recibe.

* Talento: Del latín. talentum 'moneda de cuenta', 'unidad de peso', y este del griego τλαντονlanton.

1. Inteligencia (capacidad de entender).

2. Aptitud (capacidad para el desempeño de algo).

3. Persona inteligente o apta para determinada ocupación.

4. Moneda de cuenta de los griegos y de los romanos.

Por tanto, podríamos definir los dones y talentos como las cualidades, habilidades o capacidades innatas que tiene una persona de forma natural para realizar alguna cosa. Esa destreza es algo que la persona realiza sin ningún tipo de esfuerzo y es por ello que es muy susceptible de pasar inadvertida para ella y no saber reconocerla como un don o talento.

Recuerda que tu naturaleza es divina, los dones y talentos están relacionados con lo imperecedero que hay en ti, con tu divinidad, con tu auténtica esencia.

Cuando encuentras tus dones y talentos y los pones en práctica, sientes que tu vida toma sentido, que por fin estás haciendo aquello que viniste a desarrollar como “misión de vida”.

Siguiendo con las definiciones, hay quienes establecen una diferencia entre dones y talentos.

Se dice que los dones son esas habilidades naturales que se manifiestan desde temprana edad y que no requieren de un aprendizaje previo, ni de esfuerzo alguno. El ejemplo más recurrido sería el don para tocar un instrumento musical, la capacidad para dibujar o pintar y un largo etcétera de posibilidades.

Por otro lado, los talentos vendrían definidos como habilidades o destrezas que se desarrollan a través del aprendizaje y la práctica. Por ejemplo alguien puede demostrar un talento para un determinado deporte y este mejoraría con el estudio y la práctica del mismo.

Personalmente, no encuentro diferencia entre don y talento. Si bien es cierto que son innatos y algo que hacemos de forma natural y sin esfuerzo, también lo es el hecho de que se perfeccionan y mejoran con la formación y la ejercitación de los mismos. No olvidemos que “la práctica hace al maestro” y cuanto más se practique el don, más se perfeccionará y potenciará.

Al referir que son innatos, queremos decir que ya nacemos con ellos. Dicho de otro modo, cuando nuestra alma encarna en la Tierra, esos dones y talentos vienen con nosotros, pues forman parte de nuestra esencia, de lo que somos. Según Emilio Carrillo forman parte de nuestro “kit de encarnación”. Por cierto, os recomiendo escuchar y leer a Emilio Carrillo siempre que tengáis oportunidad.

Volviendo al tema que nos ocupa, podría ser que los dones y talentos pasen de una vida a otra, es decir, aquello que se ha trabajado en una vida pasada y se ha desarrollado enteramente, se convierte en un don o talento para una vida sucesiva. Ese don despertará en ti o se activará si lo necesita, de lo contrario permanecerá en estado latente.

Potenciar tus dones y talentos le ayuda a crecer y desarrollarte espiritualmente.


Dicho lo cual,

2.  ¿A quiénes están reservados los dones y talentos?

¿Solo a unos pocos elegidos?

Pues al parecer no, todos absolutamente todos tenemos dones y  talentos. Hay quien tiene solo uno, o uno que destaca más que otro, hay quien tiene varios, pero todo el mundo cuenta con alguna habilidad o destreza especial, que al desarrollarla y ponerla al servicio de los demás, hace que este mundo sea algo mejor, a la vez que la persona se siente plena y la ayuda a alcanzar su desarrollo y evolución espiritual.

Los dones y talentos son de distinta índole, todos importantes, todos especiales, están ahí, esperándonos para despertar, ninguno es mejor que otro, cada uno de nosotros nacemos con aquel o aquellos que vamos a necesitar para la vida presente según nuestra misión de vida o aquello que venimos a desarrollar, mejorar o potenciar.


3. Características básicas de los dones y talentos.

1. Son variados, diversos y personales.

2. Un don o talento puede ser algo sencillo y no por ello menos trascendental que cualquier otro que consideramos más genial o grandioso.

3. No tienen jerarquía, ni grado, ni clasificación, es decir no hay uno que sea mejor que otro o más importante que otro. Recuerda que los dones vienen de tu parte divina, la más sagrada y están ligados a tu misión de vida, por tanto, aquellos que necesitas vienen contigo, ya estés destinado a ser el descubridor de las leyes de la astrofísica, de la teoría de la relatividad, de la física cuántica, el mejor pianista de la historia o una persona que sabe escuchar, que se le da bien trabajar con las manos, o que transmite paz con su sola presencia. Los tuyos son los que tienes que descubrir para poner en práctica y evolucionar.

4. Su ejercicio se lleva a cabo de manera espontánea, sencilla y sin esfuerzo. Es algo que disfrutas y gozas haciendo y que te llena de entusiasmo y alegría cuando lo ejercitas.

5. Su praxis te conecta tanto contigo mismo que el tiempo deja de existir literalmente. Estás tan en conexión contigo que pierdes la noción del espacio/tiempo, simplemente estás en ti.

6. Compartirlos con los demás por el simple hecho de hacerlo te hace sentir gozo y felicidad.

Una mujer que trabaja en su propio autoconocimiento es una mujer empoderada que descubre su camino.

4. ¿Cómo podemos descubrir nuestros dones y talentos?

La respuesta es muy clara, “Autoconocimiento”.  Conocerte a ti mismo te ayuda a descubrirte y a saber qué es aquello que te hace sentir bien, vibrar alto y estar en conexión contigo mismo.

Sin embargo, te voy a dar algunos tips para que la tarea de descubrir tus dones y talentos te resulte más sencilla.

Mira dentro de ti, ¿cuál es esa actividad que al llevarla acabo te llena de entusiasmo y plenitud? ¿Qué es aquello que te llena de satisfacción, que hace que se dibuje una sonrisa (de la que seguramente no serás consciente) en tu rostro sin ningún motivo y que se convierte en cómplice de que el tiempo pase volando sin apenas darte cuenta? ¿Qué es aquello que, como te resulta tan fácil y sencillo de realizar, no le das importancia y nunca pensarías que es nada especial y, por tanto, no lo definirías a simple vista, como un don o un talento?

¿Qué te gusta hacer? ¿Cuál es esa actividad que estás deseando hacer en cuanto dispones de un poco de tiempo libre?

¿Todavía te cuesta encontrar algo? Si no ves nada, te puedo recomendar algo más. Pregunta en tu entorno a algunas personas de tu confianza qué creen que es aquello que se te da bien hacer. Eso sí, cuando te respondan controla ese “ego a la defensiva” que se suele activar para no responder: “¡Anda ya! ¡Qué va! Yo no sirvo para eso.” Limítate a asimilar la información, a buscar dentro de ti y observar qué sientes. No pienses en que otro lo hará mejor, que todavía no sabes lo suficiente, que aún no estás preparado… Es tu don natural, practícalo y confía que todo saldrá bien, no estás compitiendo con nadie.

A veces el problema es que pensamos que los dones están relacionados con cosas grandiosas, como tocar el piano con 3 años, jugar al tenis con maestría desde antes de poder incluso coger una raqueta, o ser un genio de lo que sea. Y no nos damos cuenta que hay otras cosas tal vez “menos impresionantes” que también son dones, por ejemplo el que la gente te busque porque cuando tú estás cerca se sienten seguros o protegidos. Tal vez tengas el don de hacer a los demás sentirse cómodos, o seas “la alegría de la fiesta”, o  sepas escuchar y te buscan para contarte sus cosas o pedirte “consejos”. Quizá se te da bien la cocina, o eres esa persona que cuando llega a un lugar hace que la vibración suba y todos se sientan mejor. Tal vez conozcas las propiedades curativas de las plantas medicinales, o tengas mano (como se suele decir) con las plantas de tu hogar o entorno y se te den bien porque contigo reviven y sacan todo su esplendor. Quizá se te dé bien narrar historias, o escribirlas o cantarlas o bailarlas. Puede ser que te guste bordarlas, coserlas, dibujarlas, esculpirlas, cocinarlas… o que seas un genio de la ciencia, las matemáticas, o conocedor del universo. Es posible que seas capaz de leer las estrellas, conozcas todas las constelaciones o sepas cuándo va a llover o qué viento va a soplar o cómo van a ir las cosechas este año.

Dime, ¿Qué te entusiasma?

La palabra "entusiasmo" se registra en la lengua castellana a principios del siglo XVII. Proviene del latín enthusiasmus y ésta, a su vez, del griego enthusiasmós. Según el etimólogo J. Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, enthusiasmós significa ‘arrobamiento, éxtasis’ y deriva de enthusiázō que tiene el significado de ‘estoy inspirado por la divinidad’; enthusiázō proviene de enthusía, que significa ‘inspiración divina’ y que a su vez procede de énthus ‘inspirado por los dioses’; énthus finalmente es un derivado de theós ‘dios’.

Entonces, ¿qué es aquello que te entusiasma, aquello que haces de forma natural, que no te cuesta ningún esfuerzo hacer, que cuando lo haces pierdes la noción del espacio y el tiempo, y que al hacerlo te hace sentir bien, completo, realizado y pleno sin necesidad de buscar reconocimiento, aprobación o admiración externos?

Pues ese o esos son tus dones y talentos. Es como una entrega, algo que se pone al servicio de los demás y que ya es una recompensa por sí mismo, por esa sensación de entusiasmo y plenitud que aportan, porque te ponen en conexión con tu esencia divina, con lo mejor y más sagrado que hay en ti.

Encontrar tus dones y talentos y  empezar a ejercitarlos te ayuda a ponerte en conexión contigo mismo y a encontrar tu misión de vida.

Y una vez más creo que nos cuesta encontrar esa misión de vida porque pensamos en ella como en algo extraordinario, poniendo grandes expectativas en ello y no nos damos cuenta de que lo sencillo y lo simple es lo más extraordinario que existe. Tal vez no has venido a ser el pianista más talentoso del siglo, quizá tu misión es estar presente, o escuchar, o hacer riquísimas tortillas de patatas (con cebolla, siempre con cebolla), o a transmitir paz, o equilibrar y armonizar tu entorno con tu sola presencia, o a sentir, o a observar, o a crear con tus manos… y como estás esperando algo “grandioso”, no llegas a darte cuenta de que eso tan simple y sencillo que haces que para ti no significa nada, es ya lo extraordinario y grandioso que estás esperando y no alcanzas a ver.

Los dones y talentos se estimulan y mejoran al practicarlos y compartirlos con los demás.

5. ¿Cómo practicar los dones y talentos?

Hay algo muy importante que debes saber para que tus dones y talentos, una vez encontrados, no se desvirtúen y pierdan su esencia. Para ello vamos a desplegar una serie de tips inspirados por Emilio Carrillo para que lo puedas ver mejor.

1. Al ponerlos en práctica, no esperes aprobación, reconocimiento o valoración positiva por parte de los demás. Lo practicas porque es tu don y disfrutas al ejercitarlo, no lo haces para agradar a otros o ver qué piensan, qué te dicen o qué resultados obtienes. Simplemente lo ejercitas y te desapegas de los resultados, si no lo haces, estarás desvirtuando tu don. Suelta la necesidad de aprobación del entorno.

2. No aspires a la obtención de admiración por parte de los demás al practicarlo, o corres el riesgo de contaminar tu don hasta el punto que podrías perderlo.

3. Vincula tus dones y talentos a los atributos del alma para que permanezcan en conexión con tu esencia. Tu esencia tiene unos atributos, cualidades o virtudes, que al encarnar se convierten en aspiraciones. Si desvinculas el ejercicio del don de los atributos de tu alma, te puedes volver un egoísta y un soberbio. Para evitarlo, mantén tu don en una alta vibración.

4. No los utilices para ayudar a los demás. Que tu don no se convierta en algo egóico, practícalo porque disfrutas cuando lo haces y si su ejercicio ayuda a alguien estupendo, pero que esa “ayuda” sea sin intención de que lo que haces sea para ayudar a los demás. Imagino que conoces la parábola de “El Sembrador”, hay que “echar la semilla” y soltar o desapegarte del resultado, pues este no depende de ti y si caes en el error de dar prioridad al resultado vivirás en una constante alteración emocional que acabará afectando tu salud física y mental, toda vez que se habría desvirtuado o “vaciado” tu don ya que este habría dejado de servir a su propósito.

5. La clave es compartirlo por el gozo mismo que ello produce. Saca lo mejor de ti mismo y ponlo al servicio de los demás.

6. Y por último y requisito fundamental para practicar tu don correctamente es amarte a ti mismo.  Saca tu mejor versión y ponla al servicio de la humanidad, de la Madre Tierra y de la Vida.

Resumiendo, libera tu don de la búsqueda de resultados, practícalo simplemente  por el goce y el disfrute que sientes al ejercitarlo. Si buscas reconocimiento o aprobación con el ejercicio de tu don, lo sacas de contexto y lo perderás.

Que no te importe lo que piense la gente, simplemente comparte tu talento sin egos de ningún tipo.

No busques ayudar los demás al ejercitarlo o empezarás a lastrar tu don. La mejor forma que tenemos para ayudar a los demás es amarnos a nosotros mismos. Porque cuando te amas a ti mismo, ya estás compartiendo lo mejor de ti con el resto. Por tanto, saca lo mejor de ti, echa la semilla y olvídate del resultado, nunca se sabe dónde va a fructificar esa semilla. Sigue practicando tu don por el hecho de tenerlo y disfrutar de él, esa es ya toda la recompensa que necesitas.

Cuanto más practiques tu don, mejor. Puede ser que lo hagas todos los días porque forme parte de tu actividad laboral, si es así, excelente, en ese caso tu “trabajo” no será trabajo, sino otra cosa. Si por otro lado tu don está desligado de la actividad laboral que desarrollas para ganarte la vida, no olvides encontrar momentos para ejercitarlo, pues te ayudará a conectar contigo, con tu esencia y con tu propósito.

Los dones y talentos no nos son entregados para ocultarlos o esconderlos, sino para practicarlos y ponerlos al servicio de la humanidad.

¿Recuerdas que, cuando al principio del artículo definimos “talento”, en su cuarta acepción decíamos que era una moneda de cuenta de los griegos y posteriormente del Imperio Romano, además de una unidad de medida? Quizá también recuerdes la parábola de “Los dones y talentos”. Según esta parábola, un señor se iba de viaje durante un tiempo y repartió una serie de “talentos” a sus siervos. Dos de ellos invirtieron sus talentos mientras el señor estuvo ausente y duplicaron su valor, el tercero, por miedo a perder el talento que le habían dejado lo escondió bajo tierra y cuando el señor volvió y le pidió cuentas, recibió una gran reprimenda del mismo por haber escondido los dos talentos que le dio y no haberlos multiplicado como habían hecho sus compañeros. ¿Qué aprendemos de esta parábola, entre otras cosas? Que los talentos escondidos, son talentos desperdiciados y perdidos y detrás de ellos habrá personas incompletas, asustadas y desconectadas de sí mismas.

Espero que este artículo te ayude a reconocer tus dones y talentos, y si ya los conocías, a ponerlos de nuevo en movimiento si los habías dejado adormecidos y te habías “perdido” un poco. No te avergüences de ellos, todo lo contrario, siéntete orgulloso de tenerlos y ponerlos en práctica sin esperar nada a cambio, sin olvidar que ya de por sí, son tu gozo y tu recompensa.

Nunca subestimes lo simple y lo sencillo, porque en ello es en lo que se halla la verdadera grandiosidad de este mundo.

Sé inmensamente feliz.

Gracias por las imágenes que hacen más bello este artículo y por la inspiración recibida para redactarlo correctamente.

©Paqui Sánchez  

Manos mágicas que conocen sus dones y talentos y los fomentan para alcanzar su desarrollo personal más óptimo.
©Paqui Sánchez  

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martes, 8 de agosto de 2023

PORTAL DEL LEÓN

 

PORTAL DEL LEÓN

Entre el 26 de julio y el 12 de agosto se abre un gran Portal Estelar cuyo punto álgido coincide con el 8 de agosto. Este Portal es conocido con el nombre del “Portal del León”, o bien como “Portal de Sirio”.  

Es un Portal energético que cada vez concentra mayor cantidad de energía.

¿Qué está ocurriendo en el Cielo en estos momentos?

Una configuración astrológica mediante la cual la estrella más brillante de la constelación de Leo, Regulus, la constelación del Cinturón de Orión y la Pirámide de Giza se alinean con el Sol en Leo. Esta alineación entre la estrella de Sirio y el Sol, que se encuentra en el signo de Leo, y la Tierra, genera una intensa y poderosa corriente de energía cósmica que es captada por la Tierra.

 Además este año, durante el mes de agosto, tendremos 6 planetas retrógrados, dos lunas llenas y la lluvia de estrellas de las Perseidas también conocida como las “Lágrimas de San Lorenzo” que tendrá lugar entre el 12 y 13 de agosto.

¿Qué nos aporta este portal?

El número 8 en numerología significa abundancia, armonía, fluir, equilibrio y poder. A su vez, simboliza el lazo del infinito dotándolo de la capacidad de movimiento y de equilibrio.

La energía de la estrella Sirio ayuda a que podamos clarificar mejor nuestras metas, a limpiar energías negativas, fortalecer nuestra confianza y activa el poder personal, es decir, a trazar nuestro camino hacia la realización personal. 

Con el Sol en el signo de Leo se fomenta la aceptación de inseguridades, la autoconfianza, el liderazgo , la creatividad y el amor propio.

Es por todo ello que el día 8 se convierte en el mejor día para manifestar desde la abundancia y con la certeza previa de que aquello que decidamos manifestar ya es un hecho real. Es un buen día para agradecer desde el autoconocimiento, el empoderamiento y la confianza en uno mismo, permitiendo una transformación interna. Es un buen día para reflexionar sobre dónde estamos y dónde queremos llegar, un día para hacer nuevos propósitos, para dejar atrás todo lo que ya no vibra con nosotros, desprendernos de viejos patrones y creencias que ya no tienen cabida en nuestro nuevo yo.

Durante los portales hay mucha movilidad de energía de alta vibración a nivel cósmico, por eso son muy poderosos. La barrera entre el mundo de las energías y la materia es más permeable, por tanto, se pueden recibir mensajes, percibir energías y dar saltos cuánticos con mayor facilidad, todo va a depender del grado de apertura de cada uno.

¿Qué rituales se pueden hacer?

* Meditar con cristales que te ayuden a conectar contigo.

* Encender una vela con tonos dorados, anaranjados o rojos para este momento y hacer un ejercicio de gratitud hacia el Universo por todo lo que tienes. Si no tienes velas de colores, sirve igualmente una blanca.

* Prender una vela para este momento y escribir en positivo y en presente 8 cosas que desees manifestar para los próximos 6 meses. Encabézalo con una frase del tipo: “Recibo la energía del portal” para decretar. Cierra tus ojos y conecta con esa energía que te aporte la certeza de que tus manifestaciones ya son. Puedes guardar tus manifestaciones y leerlas de vez en cuando en los próximos meses, sobre todo si notas que te alejas de tus propósitos.

* Prender igualmente una vela y escribir en un papel aquello que desees soltar o de lo que quieras liberarte o despojarte. Después puedes quemarlo con cuidado.

* Baños de limpieza con hierbas aromáticas y/o flores, paseos por la playa, el bosque, la montaña, un parque…

Conecta contigo, con tu esencia, con tu entusiasmo, con tu fortaleza, con tus sentimientos y emociones y sé claro y conciso contigo mismo para alcanzar tus metas, sin olvidarte de disfrutar del camino y agradecer por todo ello.

Sé inmensamente feliz.

©Paqui Sánchez

Gracias por las bellas imágenes, créditos a quienes corresponda.


©Paqui Sánchez


miércoles, 5 de julio de 2023

SOLO SIGUE SIENDO TÚ

Imagen de un paisaje, podría ser tanto un amanecer como un atardecer con montañas doradas al fondo, un lago y un pequeño camino de piedra rodeado de lanvanda

Solo sigue siendo tú

Somos perfumes

Aromas,

Fragancias.

 

Somos poesía.

Cuentos.

Palabras.

 

Somos Canciones.

Melodías.

Notas.

 

Somos risas.

Sonrisas

Carcajadas.

 

Somos los pensamientos más profundos y los más mundanos.


Somos aquello que nos legaron y lo nuevo que está por construir, por inventar, por crear.


Somos esencia divina, presencia y también cuerpos humanos que erran y se equivocan y se caen y se levantan y se rinden… y un día deciden seguir adelante en pura experimentación de sí mismos.


Somos lo que la mente limita y lo que hay más allá del pensamiento jamás pensado.


¿Seremos algún día capaces de ser conscientes de lo que realmente somos?

¿Atisbos de consciencia pura?

¿La imperfecta perfección?

¿Fractales de una misma unidad, aquello llamado el Todo o el Uno?

¿La misma esencia experimentándose de diferentes formas, tantas como seas capaz de crear? 

¿Dioses?


¿Te permites ser realmente tú?

Porque eso es lo que viniste a ser, tú mismo.

Y cuando no te permites ser tú, dejas de ser feliz y te enfermas.

No importa lo que seas o lo que sientas que eres,

solo sigue siendo tú.

Tu mejor versión cada día de tu vida.


©Paqui Sánchez

El sol poniéndose en el mar adorado por un brote de margaritas que se balancean con la brisa.

©Paqui Sánchez

jueves, 23 de marzo de 2023

LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN

 

Mujer tumbada sobre el tronco de un bosque, quietud, descanso y paz.

Lo estás haciendo muy bien

Está bien parar.

Está bien no tener ganas de estar haciendo cosas, de ser productiva todo el tiempo.

Está bien darte tiempo para recuperar tu ánimo.

Está bien si estás triste.

Está bien si no te sientes bien.

Está bien no ser la mejor abuela, hija, madre, tía, hermana o amiga todo el tiempo.

Está bien si la casa está desordenada o sucia.

Está bien no hacer la colada o pasarte horas en la cocina.

No pasa nada si te sientes alicaída y no te apetece hacer nada.

El mundo va a seguir su ritmo habitual y tú podrás volver al tuyo cuando te hayas dado el tiempo que necesites para recuperarte.

Repito, está bien parar, observarse, apercibirse de dónde duele y darnos tiempo para sanar o simplemente para que nuestro estado de ánimo cambie sin tener que sentirnos culpables por no poder seguir ese ritmo al que estamos acostumbradas todo el tiempo.

Está bien dedicarse tiempo y mimos cuando lo necesitamos.

¿Y sabes por qué parar está bien?

Porque si paras es porque has aprendido a escuchar a tu cuerpo, porque has aceptado que no sentirse bien, también es parte de la vida y está bien. Soltar la autoexigencia está bien. Tomarse un tiempo para descansar cuerpo, mente y alma, está bien. Y no solo está bien, es que es necesario.

Por tanto, si lo necesitas, para. Cuando lo necesites, para.

No tienes que pedirle permiso a nadie, tan solo regalarte los momentos que precises para desconectar de lo cotidiano, de la rutina, del agobio y la angustia que pueden generar ciertas situaciones en el día a día y parar.

Haz algo que te ayude a reconectar contigo misma, si tienes cerca el mar, date un paseo por la playa, o por la montaña, o por un bosque, un parque… Haz respiraciones conscientes, meditación, algún tipo de ejercicio que te ayude a relajarte. Baila, canta, escribe, ríe… O simplemente siéntate en el sofá o túmbate en la cama y no hagas nada.

Por respeto a ti misma, por amor propio, por compasión hacia ti, por salud física y mental, cuando lo necesites, para.

Y si tienes niños, trabajo o cualquier situación que te impida parar al 100%, pide ayuda para sacar al menos unos minutos al día solo para ti y haz solo lo imprescindible. No pasa nada porque desatiendas algunas tareas del hogar durante unos días, ya ordenarás, limpiarás, guardarás la compra o harás la colada cuando te encuentres mejor.

Y recuerda, lo estás haciendo muy bien.

©Paqui Sánchez

Mujer cobijada por la madre naturaleza en un bosque.

©Paqui Sánchez

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domingo, 12 de febrero de 2023

TÚ ERES MEDICINA


" Tu eres Medicina "

Cúrate mijita,

con la luz del sol y los rayos de la luna.

Con el sonido del río y la cascada.

Con el vaivén del mar y el aleteo de las aves.

 

Cúrate mijita,

con las hojas de la menta y la hierbabuena,

con el neem y el eucalipto.

Endúlzate con lavanda, romero y manzanilla.

Abrázate con el grano de cacao y un toque de canela.

Ponle amor al té en lugar de azúcar y tómalo mirando las estrellas.

 

Cúrate mijita,

Con los besos que te da el viento

y los abrazos de la lluvia.

Hazte fuerte con los pies descalzos en la tierra

y con todo lo que de ella nace.

 

Vuélvete cada día más lista haciendo caso a tu intuición,

mirando el mundo con el ojito de tu frente.

 

¡Salta, baila, canta para que vivas más feliz!

Cúrate mijita,

con amor bonito, y recuerda siempre…

tú eres la medicina.

 

María Sabina. Indígena. Curandera, Chamana y Poeta mexicana 1894-1985.

 

©Paqui Sánchez - Mágico Despertar

domingo, 1 de enero de 2023

CÓMO CUMPLIR CON LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO


Cómo cumplir los propósitos de Año Nuevo

¡Feliz Año Nuevo!

El final y el comienzo de algo nuevo, como puede ser un año, nos lleva a repasar las vivencias que hemos tenido en ese espacio de tiempo en concreto. Hacemos balance entre lo positivo y lo que menos nos ha gustado, agradecemos por lo acontecido, y al darnos cuenta que hay cosas que podemos y debemos mejorar por nuestro bien y el de todas las personas que están relacionadas de algún modo con nosotros, comenzamos a enumerar un elenco de nuevos propósitos para ese nuevo comienzo, que después de un pequeño período de tiempo, solemos abandonar.

Pensando estos días las causas o el porqué vamos abandonando esos propósitos con los que comenzamos cada año nuevo, llegué a la conclusión que quizá uno de los motivos es porque no los ponemos por escrito, los dejamos solo en el pensamiento y conforme van pasando los días del nuevo año, nos distraemos y olvidamos de ellos.

Tal vez otro motivo sea que pensamos en demasiadas cosas a la vez y los propósitos son tantos que no logramos centrarnos en ninguno de ellos y al final nos damos por vencidos y los abandonamos.

¿Qué es un propósito?

Los propósitos son la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo. Siempre están relacionados con algún hábito o costumbre que queremos cambiar en nuestra vida, es decir, con algo que queremos dejar de hacer porque consideramos que ya no nos hace bien, o con algo que queremos incorporar a ella porque pensamos que será positivo para nosotros.

Los propósitos nos ayudan a mantenernos centrados en nuestros objetivos, a priorizar aquello que consideramos más relevante para nuestra vida y a mantenernos motivados para alcanzar esas metas que nos vamos marcando.

¿Cómo conseguir que los propósitos sucedan y no caigan en el olvido?

Yo te diría que definirlos, concretarlos y ponerlos por escrito sería de gran ayuda para conseguir llevarlos a cabo. Cuando ponemos algo por escrito parece que le damos forma y vida, es como si al escribirlo aceleráramos esa fase de materialización.

Los propósitos son objetivos o metas. Por tanto, han de ser razonablemente alcanzables o será imposible materializarlos y acabaremos abandonándolos.

Decide cuáles son los propósitos más relevantes para ti, aquellos que al conseguirlos darán realmente un cambio positivo a tu vida y harán que tú te sientas mejor y seas más feliz.

Pueden ser propósitos a corto, medio o largo plazo. Procura programarlos centrándote en aquello que más te urja alcanzar primero.

Que tu elenco no sea demasiado largo, o acabarás dispersando tu atención.

Que sean claros, breves y concisos. Recuerdo con mucho cariño a un profesor de literatura que tuve en 2º de Bachiller que siempre decía: “Breve y bueno, dos veces bueno”.

Es importante que sean propósitos reales para no desmotivarte.

Que sean tuyos, es más fácil conseguir materializar los propósitos cuando nacen de tu propio autoconocimiento y se ajustan a tus metas y objetivos y no a lo que los demás quieren, esperan o desean de ti.

No te esfuerces para conseguirlos, cambia la palabra “esfuerzo” por pasión, ganas, ánimo,... para lograr aquello que te propones. Cuando pienso en “esfuerzo”, tengo la sensación de que nos va a costar muchísimo lograr aquello que nos proponemos y nos va a desgastar sobremanera tan solo intentarlo, con lo cual es más fácil darnos por vencidos y abandonar nuestro propósito que seguir con él.

Recuerda que simplificar ayuda muchísimo a conseguir metas. Si te cuesta alcanzar alguno de tus propósitos, céntrate en encontrar un modo de simplificarlo, por ejemplo subdividiéndolo en pequeñas metas. Seguro que al simplificarlo es más fácil conseguirlo.

Te deseo un año lleno de propósitos acertados que te ayuden a redirigir tu vida dándole el ritmo y el rumbo que sean mejores para ti, para tu crecimiento y para tu bienestar y felicidad.

Hoy comienzan 365 días para ti, únicamente de ti depende lo que hagas con ellos. Escribe tu propia historia, haz que cuente.

¡Sé inmensamente feliz!

 ©Paqui Sánchez


 ©Paqui Sánchez