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jueves, 4 de abril de 2013

CÓMO COMUNICARSE CON LOS ÁRBOLES




Mis palabras están unidas
con las grandes montañas,
con las grandes rocas,
con los grandes árboles,
unidas con mi cuerpo y mi corazón.
- Oración de los indios Yokuts –

CÓMO COMUNICARSE CON LOS ÁRBOLES

¿Cómo se comunica uno con un árbol? El está ahí de pie, delante tuyo, inmóvil, con toda su simplicidad y fuerza, indiferente. Todas las formas de comunicación que conocemos carecen de sentido.

Al principio simplemente los miraba, observándolos sin hacer otra cosa, salvo danzar con ellos. Después empecé a tocarlos, olerlos, saborear su resina.... Finalmente, un día apoyé mi cabeza sobre su tronco, esperando oír solo el silencio pero !Oh sorpresa¡ escuchaba diversos ruidos que de ningún modo podía confundir con los movimientos de algún insecto. Lo que oía era un latido.

Apoyé las manos a ambos lados del tronco y percibí un pálpito, como el pulso de la sangre al recorrer las venas. Todas estas experiencias me sorprendieron, así que decidí experimentar con distintos árboles.

Estas observaciones, así como las experiencias, son intuitivas, energéticas y emocionales y tratan sobre las cualidades de mejora espiritual y emocional. Las cualidades a nivel de curación física están especificadas según los órganos que regula cada punto energético.

Cuando nos acerquemos al árbol, debemos hacerlo con respeto e intentando percibir lo que tenemos ambos en común. El árbol es una creación trascendental y el contacto con él nos permite conectar con lo divino dentro de nosotros. El destino del ser humano y de la Naturaleza no solo están vinculados sino que son la expresión de una sola y misma cosa.

COMUNICARSE CON EL ÁRBOL

Habitualmente, los árboles que viven en los parques de las grandes ciudades muestran rechazo cuando intentamos conectar con ellos. Eso es hasta cierto punto lógico, dado el trato que acostumbran a dar la mayoría de seres humanos a los árboles que las habitan. El árbol reacciona cerrándose cuando percibe nuestra energía, siente ese acercamiento como una amenaza, nos rehuye igual que haría un animalillo que ha sido maltratado.

Es conveniente pues, que las primeras experiencias sean realizadas en los bosques, lo más alejados posible de un centro urbano. Estos árboles están más abiertos a prestar su ayuda y recelan menos de los humanos. Llegará el día en que tu nivel energético será tan afín a los árboles que incluso los que habitan en las ciudades te aceptarán.

Decide primero como te vas a colocar, si de pie apoyado contra el árbol o sentado, acomodado entre sus raíces y con la espalda apoyada en el tronco. Una vez decidido, acércate al árbol. ¿Sientes que te da la bienvenida? Este es el primer paso para relacionarte conscientemente con el árbol. Si por el contrario sientes rechazo o recelo, levántate, da las gracias al árbol y ve en busca de otro cuyo nivel energético te indique que eres aceptado. No te preocupes, lo notarás.

Una vez acomodado, es el momento de esperar. Puede ser que te invada un sentimiento de confusión. Las dudas te envuelven (¿Pero qué hago yo aquí? ¿Por qué no percibo nada?) La mente divaga, se llena de pensamientos, de recuerdos. Es el momento de no tener expectativas, simplemente relájate y espera. Dirige tu atención hacia tu cuerpo, tu respiración. Esa es la mejor manera de tranquilizar tu mente y que los pensamientos inútiles desaparezcan.

Al principio las sensaciones físicas son las más evidentes, pero poco a poco aparecen otras sensaciones más sutiles, incluso extrañas. Empiezas a sentir que estás contactando con el árbol y surgen sentimientos inesperados y sorprendentes, ajenos a ti. Disfruta esas sensaciones; la mente seguirá intentando darles una explicación lógica, etiquetarlas y analizarlas pero has de convencerla de que se quede al margen. No le permitas inmiscuirse, déjala como observadora mientras tu parte intuitiva sigue disfrutando de la experiencia.

Llega un momento en que se alcanza un nivel místico. Te sientes uno con el árbol y con la Naturaleza. Esta experiencia te marcará y te llenará de alegría, porque en ese momento sientes que realmente todos provenimos de la misma Fuente.


 

PERCIBIR LA ENERGIA DE UN ÁRBOL

Percibir el campo energético de un árbol es sencillo, ya que se nota un intercambio o fluctuación entre tú y él. No se es consciente de este hecho, pero con el siguiente ejercicio te puedes dar cuenta de ello.

Es conveniente realizarlo con otra persona. Yo lo hice sola, y aún me duele…

Ponerse a unos diez metros del árbol. Taparse los ojos con un pañuelo y caminar hacia él. No trates de memorizar el camino antes de taparte los ojos, mantén solo una sensación de la dirección y permite que tu mente permanezca sensible a lo que le sucede a tu cuerpo y a tu alrededor. Ve acercándote y percibe esa otra energía que emana del árbol. La sentirás como un cosquilleo en el plexo solar, o quizás como un agradable calorcillo que recorre tu cuerpo.

Tu acompañante debe permanecer atento para evitarte cualquier tropezón con la maleza o troncos. También debe observar cómo te comportas.

Cuanto más te acerques al árbol, más fuertes serán las sensaciones. Incluso con los ojos vendados, hay personas que van directamente a un árbol o evitan otro. El acompañante debe tomar nota de esto para comunicártelo una vez terminado el experimento. Después, si tienes tiempo, vuelve a alguno de ellos y a medida que vayas sintiendo sus distintas cualidades, pregúntate porque evitaste unos y fuiste atraído por otros.

PERCIBIR LAS CUALIDADES DE UN ÁRBOL

Para percibir las cualidades de un árbol, debes mirarlo en su conjunto, como un todo.

Elige un árbol que te atraiga y observa su forma. Te vendrán a la cabeza varias palabras para describirlo: poder, fuerza, majestad, delicadeza, flexibilidad… esta es la primera clave sobre sus posibles cualidades.

Observa sus hojas. ¿Qué palabras vienen a tu mente? ¿Similares a las que definen el conjunto? ¿Distintas? Mira detenidamente cada parte del árbol, las flores o frutos si los tienen, como encaja en el entorno (¿con armonía o te molesta a la vista?) ¿Qué actitud interna te inspira? Alegría, meditación, fuerza, tristeza, fuerza, vitalidad… y si fuera una persona, ¿qué relación tendrías con ella, qué te gustaría preguntarle?

De tus respuestas a estas preguntas y de tus observaciones del árbol, surgirá una cualidad predominante; esa será la cualidad que tiene para ti ese árbol en concreto. Pero recuerda, lo más importante son las sensaciones y emociones que te provoque el intercambio energético con el árbol y tu acercamiento a él.

COMUNICACIÓN ENERGÉTICA

Cada persona puede experimentar algo distinto con un árbol. Para entender esto, debemos recordar que cada árbol tiene su propio campo energético, incluso entre los de la misma especie. La persona que se acerca a él tiene su propio campo energético también, y atraviesa un proceso inconsciente de respuesta y adaptación.

Cuando se entra en el campo energético de un árbol, se crea un dialogo de confianza - desconfianza. Imagínate que vas andando a altas horas de la noche por un callejón oscuro y ves que alguien se acerca en dirección contraria. Se crea un dialogo energético entre tú y el desconocido, un dialogo que va desde la confianza al miedo, de la sospecha y desconfianza a la serenidad. Es muy parecido a esta situación, sin embargo, el dialogo con el árbol queda muy alejado de la mente consciente.

La realidad del momento se crea a partir del encuentro de los dos campos de energía; el campo energético de una persona se está alterando continuamente, cambiando rápidamente en unos aspectos y lentamente en otros. Por ello, cada vez que nos encontremos con el árbol llevaremos una versión distinta de nosotros a nivel energético, según nuestro estado de ánimo. Por eso no hay dos encuentros iguales.

Por Nathair Aosda



©Ahava Iesu

11 comentarios:

  1. Los árboles de las ciudades nos necesitan, comuniquemos con ellos con paciencia y se abriran de nuevo! :) <3

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  2. Tienes toda la razón Jordi, allá donde encontremos más dificultad es donde más tenemos que trabajar porque es donde más se nos necesita.

    Los árboles nos dan energía a la vez que comparten con nosotros su sabiduría, pero como todo ser viviente también necesitan cariño y eso es lo que nosotros podemos darles a ellos, nuestro cariño y nuestros sueños.

    Abrazos desde El Mágico Despertar y Feliz Día.

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  3. Los árboles son el alma de nuestro planeta, por lo tanto son parte de nuestra alma, debemos cuidarles y ellos nos lo agradecerán...

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  4. Tienes razón Núria, de hecho ellos cuidan de nosotros sin importarles lo que nosotros les damos a ellos.

    Hay que tomar conciencia y empezar a cambiar nuestras costumbres.

    Abrazos

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  5. Hola tengo un proyecto de sembrar árboles para vender la madera pero respeto la naturaleza será que si hablo con el árbol para que me de permiso de cortarle y asi lograr que el árbol crezca rápido y fuerte a cambio yo sembrare más árboles de su especie que no serán para cortar.
    Que opinan?

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    Respuestas
    1. Hola Jose,
      A mí personalmente me da mucha pena, pero entiendo que están ahí para ser utilizados también y que hay economías familiares que dependen de ello. Pienso que sí, que siempre hay que hablar con ellos, pedirles permiso para cortarlos o tomar una parte de ellos, incluso contarles tu proyecto y que eso siempre ayuda. Además es muy buena idea que a cambio tú hagas algo por la naturaleza y plantar más de lo que vas a consumir es un modo de compensar lo que necesitas de ellos.
      De todos modos esto siempre es una decisión personal con la que has de sentirte en equilibrio.
      Te deseo muchos éxitos. Gracias por tu comentario y feliz día.

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  6. me siento muy dichoso de tener la oportunidad de comunicarme con uds.para darles las mas sinceras gracias por ese tan maraviloso texto donde nos indican como comunicarnos con los arboles, me invadio de felicidad y nacio en mi la seguridad de lograrlo. yo de corazon los bendigo gracias

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    1. No sabes cuánto me alegro, aunque en esta ocasión el texto no es mío, estoy totalmente de acuerdo con la enseñaza.

      Muchísimas gracias por tu visita y por tu compartir.

      Un abrazo muy grande y bendiciones.

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  7. Jesucristo arquitecto precioso,,, acabo de sembrar un arbol frente a mi casa es un carbonero esta hermoso todos los dias hablo con el lo saludo y le doy besos jeee realmente siento que lo quiero es como un hijo para mi, gracias por esta nota muy valiosa

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  8. Jesucristo arquitecto precioso.... solo el nos puede regalar tan hermoso espectaculo como son los arboles, les cuento sembre un arbol carbonero frente a mi casa todos los dias hablo con el lo saludo les doy besos siento que lo quiero ademas cada vez esta mas grande y hermoso,,,,, gracias por esta nota muy interesante

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    1. Muchísimas gracias por compartir tu preciosa experiencia con nosotros Beatriz.

      Los árboles son los abuelitos del planeta, en ellos se guardan memorias ancestrales. Ellos nos proporcionan oxígeno y alimento a la vez que hacen posible la vida e este planeta. Debemos amarlos y cuidarlos, porque sin ellos no podríamos seguir viviendo por mucho tiempo en esta Tierra.

      Muchas gracias por tus comentarios.

      Abrazos y bendiciones.

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